Ya he probado el Renault Boreal: un Dacia vestido de etiqueta para países emergentes, que funcionaría muy bien en nuestro mercado

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El Renault Boreal conquista el mercado sudamericano como el hermano elegante del Dacia Bigster. Ya nos hemos puesto al volante de este SUV de tamaño medio, con una imbatible relación calidad-precio.
Brasil tiene desde hace décadas sus propias reglas en materia de automóviles. Los coches que se venden en este mercado, el sexto más grande del mundo, funcionan en su mayoría con bioetanol. Obtenido a partir de la caña de azúcar, el litro cuesta apenas 70 céntimos de euro al cambio. Por eso no es de extrañar que, gracias a la tecnología Flex-Fuel, los vehículos puedan repostar con cualquier mezcla de gasolina y etanol. Este es el caso del todavía joven Renault Boreal, fabricado localmente en Curitiba y un modelo que está causando en Sudamérica una expectación que no se veía desde hace mucho tiempo.
Con sus 4,56 metros de longitud, este coche de tamaño medio llama la atención en las calles de ciudades como São Paulo o Brasilia por su diseño atrevido. En un país donde la renta per cápita se sitúa por debajo de los 600 euros mensuales, un modelo como el Boreal, con un precio de partida de 182.990 reales brasileños (unos 31.000 euros al cambio), se considera un auténtico SUV de lujo. En Europa, sería un auténtico chollo.
Emparentado con el Dacia Bigster, pero un diseño mucho más atrevido
Desde el punto de vista técnico, este SUV con aspiraciones prémium es hermano del Dacia Bigster, que ocupa la posición más alta de la gama Dacia en Europa. El Renault no solo se fabrica para el mercado sudamericano en el complejo Ayrton Senna, inaugurado en 1998 y situado cerca de Curitiba. También se produce en la localidad turca de Bursa para abastecer a los mercados de Europa del Este y Oriente Medio. Su base técnica es la plataforma RGM, preparada también para sistemas de propulsión electrificados. Esta permite ofrecer al Boreal una amplia variedad de asistentes a la conducción, desde el sistema de mantenimiento de carril hasta el reconocimiento de límites de velocidad y el detector de ángulo muerto.
Por su apariencia, el Renault Boreal recuerda a algunos modelos de Cupra. El frontal, las llantas de 19 pulgadas y sus proporciones transmiten una imagen especialmente atrevida. En el interior, el modelo brasileño combina la tecnología de gran serie de Renault con detalles atractivos que lo diferencian claramente del Bigster, como las costuras decorativas o los acabados en negro piano de la consola central.
Gracias a una distancia entre ejes de 2,70 metros, ofrece buen espacio para cuatro o incluso cinco adultos. Estos disponen de puertos USB, mucho aire para las piernas y reposacabezas con un amplio margen de ajuste. El sistema de manejo, con dos pantallas principales de 10 pulgadas, resulta muy familiar, ya que se utiliza en los actuales modelos de Renault. Tras el portón trasero eléctrico hay 530 litros de capacidad de maletero, un volumen que puede ampliarse considerablemente.
163 CV del motor turbo Flex-Fuel
Por el momento, el Boreal solo está disponible con una motorización. El encargado de moverlo con agilidad es un motor turbo de cuatro cilindros y 1,3 litros, también fabricado en Curitiba. Cuando funciona con etanol desarrolla 120 kW, equivalentes a 163 CV, y está asociado a una caja de cambios automática de doble embrague y seis velocidades. Unos 160 CV y 275 Nm de par para un peso en vacío de 1,5 toneladas no son cifras espectaculares, pero sí suficientes para desenvolverse con soltura en el denso tráfico brasileño. Por desgracia, el aislamiento acústico no está entre sus puntos fuertes, de modo que los ocupantes oyen claramente el motor turbo a partir de regímenes medios.
Comportamiento: pensado para baches
En las maltrechas calles de Curitiba, una metrópoli de millones de habitantes, el esquema de suspensión ofrece una puesta a punto sorprendentemente firme con las llantas de 19 pulgadas de serie, independientemente del programa de conducción seleccionado. Probablemente, esto no responde tanto a un intento de transmitir deportividad como al hecho de que las carreteras, incluso en las zonas urbanas de Brasil, suelen encontrarse en un estado lamentable. Fuera de las vías rápidas, tanto en las ciudades como en las localidades más pequeñas, aparecen cada pocos cientos de metros enormes badenes que sacuden violentamente a los ocupantes. Una suspensión demasiado blanda plantearía problemas en estas condiciones.
Sin embargo, por grandes que sean los baches y los badenes, el Boreal transmite una sensación de solidez y buena calidad de construcción durante la conducción. Mientras tanto, la pantalla de 10 pulgadas muestra los mismos menús e indicadores que encontramos en los modelos comercializados en Europa.
El Renault Boreal prescinde de la tracción total
Para las zonas rurales, al Renault Boreal le vendría especialmente bien una versión con tracción total, disponible como opción en su hermano, el Dacia Bigster. Quizá sea una ampliación de gama interesante para el futuro, ya que la oferta actual, limitada a una única motorización, tampoco contempla ninguna versión electrificada.
En su acabado más completo, el Renault Boreal Iconic supera los 37.000 euros al cambio. Incluye detalles como asientos de cuero sintético, techo panorámico, portón trasero eléctrico, llantas de aleación de 19 pulgadas, faros LED y un sistema de sonido al que la leyenda de los sintetizadores Jean-Michel Jarre ha dado el toque final.
Conclusión
El Renault Boreal sería una buena idea en nuestro mercado: un SUV de tamaño medio bien equipado, con un buen comportamiento y un precio más ajustado que el de la mayoría de su competencia directa. Pero por el momento, solo triunfa en el mercado sudamericano.


