Una autopista de peaje en Navarra será liberalizada en 2029, pero los vehículos pesados tendrán que seguir pagando

En los próximos años, varias autopistas de peaje dejarán de ser de pago, pero en una de estas autopistas los vehículos pesados van a seguir pasando por caja.
La hoja de ruta que incluye las liberaciones de autopistas de peaje en España sigue avanzando, y en los próximos años se sumarán otras dos carreteras de pago que van a dejar de contar con barreras. Se trata de la AP-68 y la AP-15, cuya liberación está programada para 2029, cuando dejen atrás el modelo concesional actual. Eso sí, habrá algunos matices importantes a tener en cuenta en cada caso.
Y es que, en un país como España, con una de las redes de carreteras más extensas de Europa (más de 165.000 kilómetros incluyendo la red estatal, autonómica y diputaciones), las autopistas de peaje son una lacra que afecta negativamente al desarrollo de la economía, tanto local como nacional. Por eso, la liberación de los peajes en cada vez más carreteras es siempre una noticia bien recibida.
En el ejemplo de la AP-15, la autopista que conecta Navarra con el eje del Ebro, el cambio será especialmente significativo para los conductores de turismos. A partir de 2029, cuando finalice la concesión vigente, los vehículos ligeros, es decir, turismos, motocicletas y furgonetas; dejarán de pagar peaje de forma definitiva.
La vía pasará entonces a gestión pública del Gobierno de Navarra, culminando un proceso que transformará por completo la forma en la que este tipo de vehículos usan la autopista.
Sin embargo, la liberalización no será total para todos los usuarios. Los vehículos pesados seguirán abonando peaje incluso después de 2029. Es decir, la gratuidad afectará únicamente a los vehículos ligeros, mientras que el transporte pesado continuará sujeto a pago. Esta decisión introduce un modelo diferenciado que busca aliviar el coste para los conductores particulares sin eliminar por completo los ingresos asociados al tráfico profesional.
La AP-68, por su parte, también tiene marcada en el calendario la fecha de 2029 como el fin de los peajes. Con el punto y final de la concesión, esta autopista dejará de estar sujeta al actual sistema de peajes, integrándose en la red gestionada por la administración pública. La liberación supone un cambio estructural para una vía estratégica que conecta territorios clave del norte peninsular.
La eliminación de peajes para coches en la AP-15 y la liberalización de la AP-68 en 2029 es un ejemplo más de una tendencia en la que el vencimiento de concesiones sin prórroga automática y la recuperación de estas vías para uso sin barreras, al menos para parte de los usuarios, se convierte en lo habitual en las carreteras españolas.
Otras autopistas que dejarán de ser de peaje en España antes de 2030
Además de la autopista AP-68, hay varias vías de peaje en España cuya concesión termina antes de 2030 y que pasarán a ser gratuitas. Este proceso forma parte de un cambio más amplio en la política de infraestructuras de transporte, orientado a eliminar barreras de pago cuando expiren los contratos con las concesionarias y reintegrar esas carreteras a la red pública sin coste para los usuarios.
Una de las principales autopistas que se liberará próximamente, este mismo año, es la circunvalación de la AP-7 en Alicante. Hasta ahora, este tramo, que rodea la ciudad y sirve de enlace con otras autovías importantes, mantenía peaje, aunque su uso es habitual para quienes acceden o salen de la ciudad por carretera.
La eliminación de los peajes permitirá un tránsito más fluido y reducirá costes para los conductores que utilizan esta vía diariamente, facilitando además la movilidad en una zona con intenso tráfico local y turístico. La gratuidad responde al fin de la concesión y a los planes de integración de la vía en la red pública, manteniendo su gestión y conservación, pero sin barreras de cobro.
Mirando más allá de este año, en 2029 se espera la liberalización de otros tramos importantes del sistema de autopistas españolas. Ese año vence la concesión de la AP-6 entre Collado Villalba y Adanero, una arteria clave en la conexión por carretera entre el centro de la península y la meseta norte.
Con la eliminación de peajes en este corredor, se facilitarán los desplazamientos de largo recorrido y se aliviará la carga económica para transportistas y particulares que frecuentemente utilizan este itinerario.
Junto a la AP-6, sus vías conectadas como la AP-51 (Villacastín-Ávila) y la AP-61 (Segovia-San Rafael) también dejarán de contar con peaje a finales de 2029. Estos tramos completan un eje de comunicación que vertebra la movilidad entre varias provincias y su liberación tendrá un impacto directo tanto en la competitividad logística como en el ahorro de costes para los conductores habituales.
