Subidón del precio de la gasolina y el diésel por la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz

Gasolinera Low Cost.

La situación de conflicto que hay en oriente va a tener consecuencias en las gasolineras españolas: el precio de la gasolina y el diésel ya está subiendo.

El mercado energético global se encuentra nuevamente en alerta debido a la escalada bélica que está teniendo lugar en Oriente Medio. El conflicto armado que se ha desatado en la zona amenaza con impactar de manera significativa los precios de los combustibles fósiles, especialmente de la gasolina y el diésel.

La combinación de ataques militares entre Estados Unidos, Israel e Irán ha hecho que sea bastante posible que se cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio de petróleo del mundo, lo que implicaría, primero, el “atasco” de cientos de petroleros, lo que haría que hubiera menos combustible disponible; y, segundo, que tuvieran que buscar rutas alternativas, lo que supondría un coste adicional y, por ende, también un aumento de precio.

El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es un punto estratégico por el que pasa aproximadamente una quinta parte del crudo comercializado globalmente cada día. Es por esto que cualquier interrupción en esta ruta tiene consecuencias muy graves, ya que podría desencadenar una caída abrupta en la oferta de petróleo, y con ello, una presión que llevara al alza los precios internacionales del crudo.

Durante el fin de semana se pudo ver una actividad comercial prácticamente en la nula, así como a muchos barcos dando la vuelta para evitar pasar por ella, lo que anticipa un posible cierre del estrecho. En caso de ocurrir, las consecuencias podrían ser aciagas, pudiendo llegarse a una situación de escasez y desabastecimiento como no se ha visto desde 2022 como consecuencia de la invasión de Ucrania.

Teniendo esto como referencia, en caso de que el conflicto no se resuelve de manera rápida, podría empezar una espiral de encarecimiento que acabe resultando en que cualquier conductor español tenga que pagar 1,8 o incluso 2 euros por litro de combustible, como ocurrió hace apenas 4 años.

ABC ha podido hablar con Nacho Rabadán, director general de CEEES, la patronal más representativa delas gasolineras en España, quien no se ha mostrado muy optimista: “Siempre que hay problemas en Oriente Medio se especula con un posible cierre del estrecho de Ormuz y siempre que esa posibilidad está sobre la mesa la cotización del petróleo sube. Si de verdad se cerrara Ormuz estaríamos hablando de un cisne negro, habría una reacción inmediata y violenta del precio del petróleo y estaríamos en un escenario similar al de la primavera de 2022 con la invasión de Ucrania”, aseguraba antes de saber que Irán cerró el paso por esa zona tan estratégica.

En los mercados internacionales, el precio del barril de petróleo ya ha experimentado un salto notable. El crudo Brent, referencia para Europa, subió alrededor de un 10 % en cuestión de horas, alcanzando niveles cercanos a los 80 dólares por barril. Este movimiento se ha producido como reacción directa a los ataques en la región y al riesgo de un cierre prolongado del estrecho de Ormuz.

Pero la cosa podría no quedarse ahí, analistas del sector advierten que, de mantenerse esta situación de inestabilidad o intensificarse, los precios podrían sobrepasar los 100 dólares por barril en los próximos días o semanas, una cifra que hace meses que no se ve. Para intentar evitar esta situación, el grupo de países productores de petróleo que forma parte de la OPEP+ ha aprobado un leve aumento en su producción, hasta unos 206.000 barriles diarios a partir de abril, pero muchos expertos señalan que este incremento será insuficiente para compensar el potencial déficit de suministro si el estrecho permanece cerrado.

Surtidor de gasolinera.
Surtidor de gasolinera.

Actualmente el precio medio de la gasolina de 95 en España es de 1,471 euros el litro, cuando al término de 2025 se situaba en 1,440 euros por litro. Con el conflicto en oriente, esta subida podría ser tan solo un anticipo de lo que está por llegar. Algo similar ocurre con el diésel, que en el mismo periodo ha pasado de 1,387 hasta 1,423 euros.

En cualquiera de los dos casos, hablamos de cuantías bastante inferiores a las que durante casi 10 meses, entre 2022 y 2023, estuvieron ambos carburantes por el conflicto en Ucrania. En ese periodo se sobrepasó ampliamente la cifra de 2 euros por litro, situándose el diésel en 2,3 euros/litro como máximo y la gasolina subiendo hasta los 2,5 euros.

El precio del barril de crudo tiene un impacto directo en lo que los consumidores pagan en la bomba de gasolina. A medida que el petróleo se encarece, los costes de producción y transporte de los combustibles refinados como la gasolina y el diésel también aumentan, llegando a lo que se conoce como “crecimiento de cohete y caída de pluma”, una tendencia por la que la subida es inmediata, pero, cuando la situación se relaja, el descenso es mucho más lento.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España