Quiero sacarme el carné de conducir y no puedo: la brutal espera para conseguirlo en España

En España hay un grave problema con los tiempos de espera para sacarse el carné de conducir: falta de examinadores, menos exámenes y largas listas de espera.

Si estás ahora mismo inmerso en el proceso de obtener el carné de conducir o estás planteándote hacerlo, debes saber que en España hay un problema que lleva meses provocando largas listas de espera para conseguir el permiso de conducir. La demanda supera a una oferta escasa donde el número de examinadores de la Dirección General de Tráfico (DGT) es el principal responsable.

Sacarse el carné de conducir es un proceso por el que todo usuario dispuesto a ponerse tras los mandos de un vehículo motorizado debe hacer en algún momento de su vida. En España, como en la mayoría de países, este proceso se realiza a través de una autoescuela que, mediante exámenes controlados por el organismo general de Tráfico, te acredita como conductor.

Esto implica pasar por un proceso que debería llevar unos dos meses desde el momento en el que te inscribes por primera vez en la autoescuela hasta que te sometes al examen práctico, prueba que, de superarla, ya te permite obtener el carné de conducir B, el de coche. Los plazos de espera eran parecidos si ibas a sacarte el carné A2, por ejemplo.

Retrasos en las pruebas prácticas del carné de conducir

Sin embargo, estos tiempos se han dilatado bastante en los últimos años, llegando incluso a provocar que los aspirantes a conductores acaben inscritos en una lista de espera que regula el orden en el cuál los estudiantes se enfrentan a los exámenes para el permiso de conducir.

La razón de esta demora no es otra que la escasez de examinadores de la DGT. Según datos de los centros de exámenes de la DGT, en España había este verano una lista de espera de 3 meses para poder presentarse a la prueba, una problemática que no es un caso aislado en las grandes ciudades, sino que se extiende a lo largo y ancho del país.

“Las plantillas están aprobadas y pensadas para una población de 40 millones de habitantes y ahora hay 50 millones”, explicaba Pere Navarro. Esto llevó a la DGT ha aumentar el número de examinadores de tráfico en 101 en septiembre, trabajadores que se unían a la plantilla después de aprobar la oposición y superar el curso formativo correspondiente.

Estos nuevos examinadores del carné de conducir se distribuyeron entre las 46 Jefaturas Provinciales de Tráfico. De este modo, la DGT asignó los profesionales según las necesidades de cada una de estas Jefaturas, por lo que el reparto quedó así:

- 11 examinadores: Barcelona.

- 10 examinadores: Madrid.

- 6 examinadores: Islas Baleares.

- 5 examinadores: Gipuzkoa y Girona.

- 4 examinadores: Cantabria y Bizkaia.

- 3 examinadores: Castellón.

- 2 examinadores: Santa Cruz de Tenerife, Málaga, Navarra, Murcia, Jaén, Granada, Álava, Valencia, Sevilla, Cuenca, Zaragoza, La Rioja, Lleida.

- 1 examinador: Alicante, Córdoba, Ciudad Real, Elche, Zamora, Palencia, Salamanca, Huelva, Almería, León, Cáceres, Las Palmas, Toledo, Alcalá de Henares, Sabadell, Guadalajara, A Coruña, Burgos, Santiago de Compostela, Huesca, Ourense, Fuerteventura, La Palma y Menorca.

No obstante, aunque se ha incrementado el número de examinadores de la DGT, todavía hay retrasos a la hora de obtener el carné provocados por otros factores que incluyen el número de exámenes que se realizan diariamente, la duración de estas pruebas y el creciente interés por obtener el permiso de conducir.

Menos exámenes diarios, más largos y una mayor demanda

Los examinadores de la DGT ahora realizan menos exámenes de conducir al día que antes. El número estaba fijado en 16 pruebas diarias, una cifra que se ha visto reducida en un 25%, ha 12 exámenes. Esta decisión se ha tomado debido al aumento del tiempo necesario para realizar la prueba.

Y es que antes los exámenes prácticos duraban menos tiempo que ahora. En cambio, las pruebas de conducir son ahora más extensas, lo que suma minutos al reloj y reduce el número de exámenes que los examinadores pueden realizar cada día. Por lo tanto, la lista de espera crece y el tiempo para someterse a los exámenes es cada vez mayor.

Para tratar de evitar este problema, los centros de exámenes ya no cierran sus puertas ni dejan de prestar servicio en agosto. Tradicionalmente, el octavo mes del año se consideraba como vacaciones para los examinadores, por lo que eran 31 días al año en los que no se realizaban exámenes para obtener el carné de conducir, a lo que había que sumar festivos y fines de semana.

Ahora, los centros de exámenes permanecen abiertos también en agosto, por lo que es posible examinarse también en plena campaña estival. Pero sigue sin ser suficiente. De hecho, desde las autoescuelas se han visto obligados a reducir la cuota de alumnos que se pueden presentar cada día a las pruebas, una medida que afecta negativamente al tiempo de espera para conseguir el carné.

Cuando hasta hace unos años un alumno debía esperar unas pocas semanas para presentarse a la prueba práctica del carné de conducir después de aprobar el examen teórico, tiempo que empleaba para hacer prácticas de conducción, ahora ese período se ha dilatado hasta unos 3 meses de media, lo que aumenta aún más el tiempo necesario para sacarse el permiso.

Y por si toda esta situación no fuera suficiente, en los últimos meses se está registrando un incremento considerable en el número de nuevos aspirantes inscritos para sacarse el carné de conducir.

Según datos de las autoescuelas, estos centros formativos reciben unas 8.000 solicitudes más cada mes de lo que recibían en el mismo período del año anterior. Este incremento de la demanda no favorece que el sistema fluya ni que las listas de espera se reduzcan, no al menos sin realizar más exámenes prácticos diarios ni aumentando el número de examinadores.

Por tanto, la situación actual si eres de los que van a sacarse el carné en los próximos meses o ya están inmerso en este proceso es complicada. Un trámite que debería durar como mucho un par de meses (aprobando todo a la primera, claro), ahora puede llegar a durar hasta tres veces más, un problema al que todavía no se le ha encontrado una solución eficaz ni desde las autoescuelas ni desde la Dirección General de Tráfico.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España