El Papa ha tenido dos papamóviles creados 100% en España: uno es muy conocido y el otro pasó totalmente desapercibido

Entre los diferentes papamóviles que ha tenido a su servicio el Papa, destacan dos modelos que fueron fabricados en España, un Land Rover Santana 109 y un Seat Panda.
La figura del Papa, que esta semana está presente en Madrid, Barcelona y Canarias, ha estado relacionada con España en el pasado. Aunque más que el Pontífice, lo ha estado su flota de papamóviles. De hecho, hace ya más de cuatro décadas que el Santo Padre disfrutó de dos modelos creados en nuestro país, uno de ellos bastante conocido y el otro, en cambio, pasó bastante desapercibido.
Para descubrir estos dos modelos, hay que tener en cuenta que el coche que utiliza su Santidad es un vehículo especialmente construido que permite a los fieles contemplar al máximo responsable de la Santa Sede mientras su figura se mantiene a salvo en todo momento. Pero esto no siempre ha sido así. Hace cuatro décadas, debido a un intento de asesinato, las cosas en el Vaticano cambiaron por cuestiones de seguridad.
El Land Rover Santana 109 del Papa Juan Pablo II

Fue el 13 de mayo de 1981 cuando el Papa Juan Pablo II, que en ese momento se encontraba circulando en el Fiat Campagnola por la plaza de San Pedro, sufrió un intento de asesinato. El Papa recibió cuatro disparos y en el Vaticano se replantearon los protocolos de seguridad que protegían a su máximo representante.
Por eso, en 1983 se encarga la fabricación del papamóvil más seguro del mundo, y ese proyecto recae sobre una fábrica española ubicada en Linares, en la provincia de Jaén. El coche es un Land Rover Santana 109, un modelo que se fabricaba en España en aquella época y que fue equipado con protección balística para asegurar la integridad del Papa ante un posible nuevo intento de asesinato.
No se conocen todos los detalles del papamóvil más seguro del mundo. Sin embargo, por las fotos podemos comprobar que fue construido a medida pensando en que el Papa se expone ante miles de feligreses, por lo que su figura debe estar protegida en todo momento, pero sin dejar de ser visible por todos los presentes.
Por eso, se construyó una cápsula especial ubicada en la pared trasera del Land Rover. En su interior, el Papa podría desplazarse manteniéndose de pie mientras saluda a sus fieles. La peculiaridad es que esta cápsula es a prueba de balas, lo que significa que puede soportar impactos de armas de fuego, aunque no se conoce cuál es su grado de protección balística.
Lo que sí podemos ver es que hay dos ventanas laterales correderas y que su santidad accedía al interior de este espacio de protección a través de una puerta trasera. Delante, en la cabina del Santana 109, viaja un conductor y un escolta que pueden tener controlado al Papa en todo momento, ya que el techo de la cabina es de cristal transparente.
El resto del vehículo parece en su estado original, sin olvidarnos de que luce el escudo de la Ciudad del Vaticano en los laterales y las banderas a ambos lados del capó. También hay unos estribos específicos que permiten a los escoltas del Papa subir al coche en caso de ser necesario, manteniéndose en su lugar gracias a unos asideros estratégicamente colocados.
El papamóvil blindado habría sido utilizado por el Papa Juan Pablo II durante una visita a Colombia, según indican medios del país de América del Sur, que también explican que equipaba “las últimas especificaciones técnicas de protección”.
Tras su función al frente de la protección del Papa, el Land Rover Santana 109 que se usó como papamóvil, se retiró del servicio. Fue entonces cuando el coche estuvo expuesto en la planta de Santana en Linares, antes de que se enviase al Museo del Vaticano, donde sigue expuesto en la actualidad.
Un Seat Panda convertido en papamóvil

El otro papamóvil fabricado en España es un Seat Panda construido a contrarreloj por la firma con sede en Martorell para la visita del Santo Padre en noviembre de 1982. Este vehículo fue, en realidad, el resultado de una necesidad, ya que la comisión del Vaticano se percató de que el papamóvil que iba se iba a utilizar originalmente, un Range Rover, no cabía por los accesos a los recintos donde se iban a celebrar los actos, el Santiago Bernabéu en Madrid y el Camp Nou en Barcelona.
Por ese motivo, se buscó una alternativa rápida, pero eficaz. Miembros de la comisión contactaron con Seat y expusieron el problema, a lo que la marca española respondió en tiempo récord construyendo un papamóvil sobre la base de un Seat Panda, al que retiraron el techo y las plazas traseras, lo pintaron de blanco y añadieron las banderas de España y del Estado Vaticano en el capó, bajo el cual se escondía un sencillo motor de 40 CV.
