Nuevo Ferrari 12Cilindri Manuale, la firma italiana intenta volver a sus orígenes con motor V12 de 830 CV y palanca de cambios que simula una manual

La versión Manuale del Ferrari 12Cilindri usa la misma caja de cambios automática, pero el conductor la usa como una manual.
En una industria en la que la automatización y la electrificación son cada vez más protagonistas, Ferrari ha decidido mirar al pasado para presentar una de sus creaciones más particulares de los últimos años. La marca de Maranello ha presentado el nuevo Ferrari 12Cilindri Manuale, una edición limitada de su gran turismo con motor V12 atmosférico que trae consigo una gran diferencia: no monta una caja de cambios manual convencional, sino un sistema automático que simula ser una.
Es la gran novedad del un modelo que, según la propia marca, está inspirado en los grandes Ferrari de las décadas de 1950, 1960 y 1970; buscando replicar una conducción más purista, pero sin renunciar a las tecnologías de última hornada.
El GT estrena el Manuale by-wire, un sistema desarrollado íntegramente en Maranello que combina una palanca de cambios y un pedal de embrague con funcionamiento electrónico. La clave está en que ninguno de los dos elementos está conectados mecánicamente a la transmisión, pero a pesar de ello reproducen el tacto, la resistencia y el funcionamiento de una caja de cambios manual tradicional.
En realidad, bajo esa apariencia de transmisión de toda la vida, sigue actuando la caja automática de doble embrague y 8 velocidades que ya emplea el Ferrari 12Cilindri convencional. La diferencia es que el conductor puede controlar manualmente las seis primeras relaciones mediante la palanca central y el embrague, aunque también existe la posibilidad de conducir en modo completamente automático si quien está al volante así lo desea.
Para conseguir que la experiencia resulte creíble, Ferrari ha desarrollado un mecanismo equipado con sensores y sistemas cinemáticos capaces de reproducir las cargas mecánicas típicas de una caja manual. Cada inserción de marcha ofrece una resistencia determinada y un “clic” que informa al conductor de que la velocidad ha entrado correctamente.
De hecho, para potenciar el realismo incluso se han reproducido algunos de los comportamientos propios de un coche manual. Si el conductor intenta seleccionar una marcha sin pisar el embrague o elige una velocidad incompatible con la situación del vehículo, el sistema bloquea físicamente la maniobra e impide completar el cambio, generando una sensación muy similar a la de una transmisión mecánica tradicional.

El pedal del embrague tiene un recorrido y una resistencia calculados para imitar el funcionamiento de un embrague convencional, aunque en realidad un sensor interpreta el movimiento del pie del conductor y envía la orden electrónica a la caja de cambios de doble embrague.
Ferrari explica que, si el conductor coordina correctamente embrague, acelerador y cambio, la transición entre marchas resulta suave. Por el contrario, una mala sincronización puede provocar tirones e incluso un calado virtual del motor, lo que busca replicar situaciones que podrían darse en un deportivo con cambio manual real.
La idea de la marca de Maranello ha sido crear un coche que, sin serlo, transmita una sensación analógica, algo que también se aprecia en numerosos detalles del habitáculo.
El ejemplo más claro de ello es que el túnel central recupera la clásica rejilla metálica de Ferrari para guiar el recorrido de la palanca, un elemento icónico que desapareció hace años de la gama de la marca. El pomo redondo de aluminio incorpora iluminación para indicar la marcha seleccionada y el modo de conducción, mientras que la disposición de los tres pedales vuelve a adoptar la clásica configuración triangular orientada hacia el conductor.
Bajo el largo capó no hay cambios respecto al 12Cilindri presentado el año pasado. El protagonista sigue siendo el motor V12 atmosférico de 6,5 litros, capaz de desarrollar 830 CV y estirar hasta las 9.500 rpm. Precisamente por su capacidad para subir de vueltas y su entrega de potencia lineal, Ferrari considera que este propulsor es el compañero ideal para asociarse con su nueva caja de cambios manual virtual.

El Ferrari 12Cilindri Manuale es una suerte de experimento y, como tal, será un modelo con una tirada limitada, lo que debería animar a los coleccionistas a comprar uno incluso si la solución tecnológica no termina de convencerles mucho. Su producción estará limitada a 1.499 unidades, una cifra que hace referencia a la cilindrada, en centímetros cúbicos, del primer motor V12 construido por Ferrari en 1947.
Ya que su peculiar mecánica no se distingue a simple vista, para diferenciarlo visualmente la marca ha preparado una configuración específica del programa Tailor Made, con detalles como un emblema lateral grabado con láser, unas llantas forjadas exclusivas de cinco radios, umbrales de aluminio personalizados y detalles estéticos inspirados en el Ferrari 365 GTB/4 "Daytona", como el acabado de los splitters y las aletas traseras.


