El motor de gasolina no está muerto. El XPeng G6 EREV es el nuevo modelo chino que equipa uno y con el que gracias a su batería puede recorrer hasta 1.703 kilómetros

Xpeng ha lanzado una versión híbrida de su popular G6. Su motor de gasolina de 1.5 litros es capaz de otorgar una autonomía de más de 1.000 km. Todo esto a un precio imbatible.
Si hay un mercado en el que lideran las marcas chinas, es en el de los coches eléctricos. Sin embargo, Xpeng se ha propuesto agitar el avispero con el lanzamiento de su nuevo vehículo híbrido, el G6 EREV. Con él, no podemos decir que el motor de gasolina haya muerto.
La eterna pregunta para cualquier conductor que quiere hacerse con un coche electrificado es si debe decantarse por un eléctrico o por un híbrido. Con el G6 EREV, Xpeng ha despejado de un plumazo esta duda.
El verdadero objetivo que tiene el fabricante chino con este lanzamiento es el de ofrecer lo mejor de los dos mundos: toda la potencia eléctrica unida a un motor de gasolina.
No hay que olvidar que este nuevo vehículo no deja de ser una variante híbrida de su popular modelo G6, que ya está en el mercado. De hecho, por fuera es muy difícil distinguirlos.
Un motor de gasolina al gusto del consumidor
Aunque sus medidas son llamativas, 4,77 metros de largo y 1,92 de ancho, lo realmente interesante de este coche es lo que esconde debajo del capó. El vehículo cuenta con un motor de gasolina de 1.5 litros que funciona exclusivamente como generador de energía.
En concreto, este motor alimenta a una batería LFP de 55,8 kWh que a su vez suministra energía a un motor con 218 kW. De esta manera, si solo utilizamos el modo eléctrico, podremos recorrer hasta 430 kilómetros. Una vez pasamos de esta cifra, el motor de gasolina se vuelve predominante.
Cuando el motor térmico entra en escena, los kilómetros se extienden hasta los 1.703 gracias a un tanque de combustible de 60 litros. Sin embargo, su autonomía no es lo único positivo del coche, también lo es su tiempo de carga.
Al igual que su versión 100% eléctrica, el G6 EREV ha sido optimizado para aceptar cargas de alta potencia, logrando recuperar 314 kilómetros de autonomía en solo 12 minutos.
Además, el consumo también es un punto moderadamente positivo. Según el fabricante, tan solo se consumen 13,9 kWh cada cien kilómetros; eso sí, matizan, circulando por asfalto.
Con estos datos, Xpeng ha conseguido un vehículo cuyo rendimiento le hace ser perfecto tanto para desplazamientos urbanos, donde las emisiones desaparecen, como para largos trayectos, gracias a su enorme autonomía.
Sin embargo, como no podía ser de otra manera en un coche chino, la tecnología también tiene una gran relevancia. No podía ser de otra manera, ya que es otra de sus grandes bazas para conquistar a los conductores fuera de su país natal.
Más allá de su mecánica, el Xpeng G6 EREV es un escaparate de la tecnología que la marca ha refinado en sus últimos años. Como ya hemos explicado antes, se trata de un coche grande, por lo que es importante transmitirle al conductor toda esa información a través del volante y el habitáculo.
Y no solo eso, cuenta con una suspensión delantera de doble triángulo y trasera multibrazo de cinco anclajes. Añaden amortiguadores adaptativos y unos soportes hidráulicos específicos denominados Taiji. Este conjunto mecánico consigue filtrar las irregularidades del asfalto para aislar el habitáculo de los baches.
Para gestionar toda esta capacidad, el conductor cuenta con el respaldo de un chip Nvidia Orin-X y sensores LiDAR, pilares de su sistema de asistencia a la conducción. Además, todo el procesamiento de datos del coche corre a cargo de un sistema de inteligencia artificial denominado VLA.
Este cerebro digital percibe el entorno y toma decisiones automáticas de esquiva o frenada hasta los 130 km/h. Incorporan también un control de estabilidad capaz de mantener el vehículo completamente recto tras un reventón a 180 km/h.
El interior también merece que nos paremos en él. Mantiene una línea minimalista y funcional de la gama Xpeng. La marca ha puesto especial énfasis en la ergonomía y en la calidad de rodadura, buscando que la experiencia de pasar de la propulsión eléctrica al modo generador sea imperceptible para los ocupantes, manteniendo el silencio y la suavidad en todo momento.
¿Lo mejor del coche? Su precio. En China tiene un precio de partida de 195.800 yuanes, que al cambio actual se sitúan en unos 23.430 euros. Por el momento, no se sabe cuándo llegará a España, pero su precio se situará en torno a los 40.000 euros.

Lidia Vega
Redactora
Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.