La marca china Voyah ha hecho un 360 con uno de sus coches en un túnel, algo que ya hizo Mercedes con el SLS hace 16 años: los primeros intentos salieron francamente mal

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El Voyah Passion S ha logrado completar un loop de 360 grados en el interior de un túnel 16 años después de que Mercedes y Michael Schumacher lo hicieran con un SLS AMG.
En 2010, mucho antes de que otras marcas intentaran demostrar las capacidades dinámicas de sus deportivos con maniobras espectaculares, Mercedes sorprendió al mundo con una campaña publicitaria protagonizada por el entonces recién estrenado SLS AMG. El vídeo mostraba al superdeportivo alemán completando un loop de 360 grados en el interior de un túnel, circulando durante unos instantes por la pared y el techo antes de volver al asfalto. La escena culminaba con Michael Schumacher, saliendo del coche como si hubiera sido el encargado de realizar la acrobacia. La marca china Voyah ha repetido esta acrobacia, pero con un coche eléctrico y sin un siete veces campeón del mundo de Fórmula 1 al volante.
La acrobacia que dejó boquiabierto al Mundo
La campaña de Mercedes-AMG se convirtió en un fenómeno viral y generó un intenso debate sobre si aquella maniobra había sido realmente posible o si se trataba de efectos especiales. Los de Affalterbach presentaron el anuncio como un “experimento”, aunque nunca afirmó de forma categórica que Schumacher hubiera conducido el coche durante la maniobra.
De hecho, más tarde se supo que el piloto alemán, que por entonces militaba en las filas de Mercedes de Fórmula 1, solo participó en las escenas finales del spot, por lo que en realidad no fue el responsable de la acrobacia. Y no nos extraña dada la complejidad de la maniobra y las posibles consecuencias que podría haber tenido de salir mal, algo que Voyah averiguó de primera mano.
Más allá de la polémica, el anuncio sirvió para promocionar uno de los modelos más importantes de la historia de AMG. El Mercedes SLS AMG fue el primer coche desarrollado íntegramente por Mercedes-AMG, un modelo encargado de recuperar las icónicas puertas de ala de gaviota del legendario 300 SL. Bajo el capó montaba un motor atmosférico V8 de 6.2 litros con 571 CV de potencia, un bloque que en su lanzamiento fue considerado el propulsor atmosférico de producción más potente del mundo.
16 años después, la firma premium de Dongfeng ha repetido esta audaz maniobra con un SUV eléctrico, un vehículo que, si bien es más potente de lo que era el SLS AMG, también es muchísimo más pesado, lo que deja claro que el riesgo de que este truco publicitario saliera mal era muy real.
Voyah lo replica, pero con un SUV eléctrico de 2,2 toneladas
El vídeo empieza con un primer plano del protagonista, el Voyah Passion S, iniciando una fuerte aceleración con el objetivo de ganar la suficiente velocidad para completar el loop. Evidentemente, se han instalado unas rampas a ambos lados del túnel que permiten al vehículo encarar la primera pared en subida y luego bajar una vez ha recorrido el techo.
Para comprender mejor cómo es posible realizar esta maniobra, debemos tener en cuenta que se trata de una combinación de factores como una velocidad adecuada, la habilidad del conductor y la propia física.
Lo que el coche necesita para permanecer pegado al interior del túnel incluso cuando circula boca abajo es una velocidad lo suficientemente elevada como para generar la fuerza centrípeta necesaria, que es la que obliga al vehículo a seguir una trayectoria circular.
Si la velocidad disminuye por debajo de un determinado umbral, los neumáticos dejan de ejercer presión sobre la superficie y el coche caería por efecto de la gravedad. Y eso es precisamente lo que experimentó Voyah en algunos intentos anteriores. En el propio vídeo final se aprecia que tanto la rampa como las paredes y el techo del túnel presentan marcas de neumáticos y signos de desgaste, lo que ya nos da una pista de que se hicieron pruebas antes de completar la acrobacia.
De hecho, en las redes circula un vídeo donde se ve una unidad todavía camuflada (probablemente un prototipo de pruebas), intentando hacer la maniobra sin éxito, ya que el vehículo no llega a alcanzar la velocidad necesaria para completar el giro, lo que propicia una caída sin que el coche pudiera ni tan siquiera llegar a tocar el techo con las ruedas.
Finalmente, Voyah completó su objetivo de hacer un loop en un túnel con este SUV eléctrico de 637 CV y 2,2 toneladas de peso. Sin embargo, en el vídeo se puede ver que hay un momento, sobre todo cuando el vehículo se encuentra en el punto más alto del giro, en el que las ruedas empiezan a despegarse del techo, provocando un aterrizaje un tanto fortuito sobre la segunda rampa, fruto de lo que parece ser una velocidad insuficiente combinado con el elevado peso del vehículo, aunque esta vez no acabó en un fuerte impacto contra el suelo ni con un coche destrozado. No te pierdas los vídeos.
