Llega el frío, la nieve... y la eterna pregunta: pueden los neumáticos de invierno sustituir a las cadenas?

pueden los neumáticos de invierno sustituir a las cadenas
pueden los neumáticos de invierno sustituir a las cadenas

No todos los neumáticos de invierno permiten prescindir de las cadenas, solo está permitido en una tipología muy concreta.

Aunque a lo largo del año las temperaturas cada vez son más altas, cuando llega el invierno sigue haciendo frío. No en toda España y no de todas maneras, pero en la época navideña es probable que un conductor viaje a una zona en la haya temperaturas inferiores a las que habitúa e incluso que en su travesía de con nieve. Si no está acostumbrado a ella, es normal que se pregunte: ¿pueden los neumáticos de invierno sustituir a las cadenas?

La pregunta tiene toda la lógica del mundo, así que vamos a responderla: sí, y de hecho, cuando se montan no hace falta poner cadenas, pero el problema radica en lo que entendemos por neumático de invierno.

Si se pregunta a cualquier conductor, lo normal es que los que tengan algo de idea respondan que los de invierno son los que están marcados como ‘M+S’, es decir, ‘Mud and Snow’, que viene a significar ‘Barro y nieve’.

Durante mucho tiempo se ha considerado que estos son neumáticos de invierno, pero hay un problema. Estas ruedas sobre el papel tienen un dibujo más profundo y ancho de lo habitual, lo que teóricamente hace que tengan mejor agarre en situaciones de baja adherencia. El problema radica en que para conseguir esta denominación basta con que el fabricante defina a su neumático como tal, no se pasa por ningún tipo de homologación.

Esto hace que, a la hora de la verdad, existe la posibilidad de que el neumático no rinda como se espera en situaciones de nieve. Es por esto que el Reglamento General de Circulación no exime del uso de cadenas si se llevan estas ruedas, aunque muchos de los conductores que las llevan no lo saben.

De esta manera, luego si se quedan atrapados y los servicios de emergencia ven el calzado que llevaban y no es el adecuado, pueden ser apercibidos con una multa de hasta 200 euros (aunque sin retirada de puntos).

Sin embargo, si que hay un tipo de neumático de invierno que hace que no sea necesario utilizar cadenas: aquellos que tienen una marca 3PMSF (Three Peak Mountain Snow Flake), que tiene un logo bastante característico en el que se puede ver una montaña de tres picos con un copo de nieve en la parte interior.

Solo estos neumáticos han sido homologados de manera correcta, así que se garantiza un rendimiento adecuado incluso ante situaciones de nieve. ¿A qué se debe? En los compuestos que los conforman, hay ingredientes que permiten que, cuando la temperatura desciende por debajo de los 7 grados, su rendimiento se mantenga.

Neumáticos de invierno.
Neumáticos de invierno.

Eso hace que la situación óptima para su uso sea a partir de ese umbral de temperatura. Así, aunque se pueden utilizar a lo largo de todo el año, en temperaturas superiores a ese límite no resulta muy recomendable su empleo, ya que tienen a degradarse de una manera prematura respecto a uno convencional.

Ahora bien, ¿cuándo hay que utilizar neumáticos de invierno específicos o, si no se tienen, convencionales con cadenas?

La primera circunstancia es cuando se encuentra la señal R-412. Circular con fondo azul y pictograma de cadenas, es la que indica el comienzo de un tramo de carretera en el que hay obligación de llevarlas. La segunda es cuando un agente de la Guardia Civil o la DGT avise de que en ese lugar es necesario montarlas.

En términos generales en España no es obligatorio llevar neumáticos de invierno, porque son pocas las regiones que tienen temperaturas tan bajas a lo largo de grandes periodos de tiempo. Sin embargo, en las que es así, sí que resulta recomendable montarlos aunque no nieve de manera continua.

El motivo es que tienen un mejor agarre en situaciones frías, mejorando la adherencia tanto sobre mojado como sobre nieve, lo que es útil tanto a la hora de acelerar como, sobre todo, cuando hay que hacer una frenada, ya que reduce de manera considerable la distancia de frenado, algo clave ante cualquier improvisto.

A pesar de ello solo es recomendable hacerlo en regiones muy frías, porque en otras en las que no son tan necesarios pesan más sus inconvenientes. Como solo se usan durante una parte del año hay que tener otro juego de neumáticos, así como un lugar en el que guardar los que no se están usando en ese momento. Además, cada vez que se hace el cambio hay que pasar por el taller y pagar tanto por la operación en sí como por el equilibrado y alineado correspondiente.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España