Juan José Ebenezer, mecánico, indica cuándo conviene cambiar la correa de distribución para evitar averías costosas

La correa de distribución es uno de los componentes más importantes del motor de un vehículo. Es fundamental sustituirla a tiempo para evitar reparaciones muy caras.
Seguramente, alguna vez te hayas preguntado cuándo hay que cambiar la correa de distribución del coche. No eres el único, es una cuestión que se hacen muchos y, aunque cada fabricante indica unos intervalos, existen unos márgenes genéricos que conviene tener en cuenta.
Es muy importante hacer un correcto mantenimiento del automóvil. Nos referimos a un mantenimiento preventivo, sin esperar a que aparezcan los problemas. Muchas veces, las averías se producen por no haber estado atentos o no haber cambiado a tiempo algún componente.
Hay operaciones de mantenimiento básicas, como cambiar el aceite, los filtros, el líquido de freno, el líquido de la dirección, el refrigerante o hacer una revisión del sistema de aire acondicionado, por decir algunos ejemplos, que no son caras (normalmente) y ayudan a evitar un problema mayor.
El caso que nos ocupa aquí es un poco distinto, porque la correa de distribución no es, precisamente, barata de cambiar. Es más, es una de las sustituciones más caras en un coche y, cuando llega el momento, la cartera se resiente bastante. Aunque peor es si se rompe.
Entonces, ¿cuándo conviene cambiar la correa de distribución para evitar una avería más costosa? La respuesta te la da Juan José Ebenezer, mecánico de Talleres Ebenezer, en Sevilla.
Cada cinco años o 100.000 kilómetros se cambia la correa de distribución
Juan José publica diariamente vídeos relacionados con averías y mantenimiento del vehículo en sus redes sociales. Asimismo, ofrece consejos para evitar que tu coche termine en el taller con una reparación muy costosa.
En uno de sus vídeos en TikTok, el experto en automoción explica cuándo hay que revisar o cambiar la correa de distribución: "Como técnico, te aconsejo que cada 100 mil kilómetros o cada cinco años", advierte.
Como hemos dicho antes, los fabricantes establecen unos intervalos de tiempo para hacer los mantenimientos y, por lo general, conviene respetar esos plazos. Pero hay algunos casos (o en todos) en los que no conviene apurar esos márgenes que indica el manual.
El mecánico señala que algunos fabricantes fijan intervalos muy largos, incluso de 200.000 kilómetros, mientras que otros hablan de sistemas pensados "para toda la vida", especialmente en determinadas cadenas o correas bañadas en aceite.
En este punto, es inevitable pensar en los motores PureTech de Stellantis, cuyas correas de distribución están en el interior del bloque y trabajan impregnadas en el mismo aceite que lubrica el motor. Sin embargo, debido a un problema derivado de los ciclos de regeneración del filtro de partículas, restos de gasolina se cuelan en el cárter y se mezclan con ese mismo aceite.
En consecuencia, se acelera el desgaste de la correa. Por eso, Juan José Ebenezer recomienda en estos casos no llegar a los 60.000 kilómetros porque puede ser tarde, incluso aunque el mantenimiento del aceite se haya realizado cada 8.000 o 10.000 kilómetros.
Por otro lado, recuerda que las cadenas de distribución no tienen un único plazo válido para todos los coches. Su vida útil dependerá del diseño de cada motor, del grosor de la cadena y del mantenimiento recibido.
Lo mejor es preguntar a tu mecánico de confianza para salir de dudas, porque las cadenas de distribución de antes eran mucho más resistentes y podían durar para siempre, pero ya no es así.
¿Qué es la correa de distribución?
Nunca está de más saber qué es la correa de distribución y para qué sirve. En primer lugar, tenemos que diferenciar entre distribución por correa y distribución por cadena.
En el primer caso, el motor utiliza una correa de distribución de goma y en el segundo una cadena. Cada sistema tiene sus ventajas y desventajas, aunque antiguamente las cadenas solían ser casi para toda la vida (siempre es mejor cambiarlas por prevención). Pero ya hemos dicho que esto ya no es así en la actualidad.
En cualquier caso, la correa o cadena de distribución es el elemento encargado de coordinar el movimiento del cigüeñal y del árbol de levas para que las válvulas se abran y se cierren sin que los pistones las golpeen.
Es la responsable de que las válvulas se abran cuando deben entrar y salir los gases a los cilindros, cerrándose de nuevo inmediatamente después.
Como ocurre con muchos otros componentes, la correa de distribución del coche también se desgasta con el tiempo y el uso. Si no se cambia a tiempo, se corre el riesgo de romperse, provocando la pérdida de sincronización en el movimiento del motor.
Esto haría que el pistón golpease repetidamente la válvula, doblándose e incluso rompiéndose totalmente. Los pistones también pueden quedar seriamente dañados por este problema técnico, algo que es capaz de convertirse en una muerte prematura para muchos motores.



