Juan José Ebenezer, mecánico, avisa sobre el sistema Adblue: "Los fabricantes lo hacen mal. Es mucho más caro para el cliente"

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
El mecánico y creador de contenido se menciona sobre el polémico fluido de algunos vehículos diésel que busca reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno.
Las averías del sistema AdBlue pueden traducirse en reparaciones de miles de euros cuando la cristalización obstruye sus componentes. Así lo advierte Juan José Ebenezer, mecánico, en un vídeo en el que explica cómo funciona el sistema en los coches diésel y critica que algunos fabricantes integren varias piezas en conjuntos que, según afirma, encarecen la reparación.
El AdBlue es un fluido utilizado en los vehículos diésel equipados con tecnología SCR para contribuir a reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx). Ebenezer describe un sistema en el que el líquido se inyecta en el escape, donde participa en el proceso de tratamiento de los gases. También aclara que, en el momento al que se refiere en el vídeo, no había coches de gasolina en el mercado con AdBlue, pese a los rumores sobre una posible implantación.
El problema que centra su advertencia es la cristalización del fluido. Según el mecánico, esta puede acumular depósitos sólidos, que compara con sal seca o hielo, y llegar a obstruir distintas partes del circuito. En esos casos, señala, pueden verse afectados elementos como el depósito, la bomba o el inyector.
La avería puede permanecer sin síntomas evidentes hasta que los cristales bloquean el sistema.
Ebenezer sostiene que algunas reparaciones pueden alcanzar entre 2.000 y 5.000 euros. Esa cifra, explica, dependerá del alcance de los daños y de las piezas que haya que sustituir. Su crítica se dirige especialmente a los conjuntos que, según relata, agrupan varios elementos y no permiten desmontarlos por separado. "Los fabricantes lo hacen mal y ponen todos los sistemas unidos", afirma en el vídeo. A su juicio, esa configuración puede facilitar la intervención, pero resulta más cara para el cliente cuando falla un componente integrado en el conjunto.
La advertencia no significa que todos los vehículos vayan a sufrir necesariamente una avería ni que el coste sea el mismo en cada caso. La reparación dependerá del modelo, del estado del circuito y del diagnóstico del taller. El vídeo, además, presenta la experiencia y la valoración del mecánico, no una comparación de costes para todos los fabricantes y vehículos.
Mantenimiento y advertencia sobre anularlo
Como medida preventiva, Ebenezer recomienda reducir la cristalización mediante productos específicos. En el vídeo menciona Urenox, que presenta como una alternativa al AdBlue con propiedades orientadas a limitar la formación de cristales, y el anticristalizante BNZ21, que aconseja utilizar junto con el fluido elegido. También enumera otros efectos que atribuye a esos productos, como una menor vaporización en verano y un punto de congelación más bajo.
Estas afirmaciones forman parte de la recomendación del propio mecánico y del contenido promocional de los productos que cita. Antes de cambiar el fluido indicado por el fabricante o añadir aditivos, conviene comprobar la compatibilidad con el vehículo y seguir las especificaciones del manual. La prevención tampoco puede garantizar que el sistema no vaya a averiarse: el desgaste o el fallo de una bomba, un sensor u otro componente pueden requerir igualmente una reparación.
El mecánico también rechaza la idea de anular el sistema para evitar futuras averías. Advierte de que hacerlo puede tener consecuencias legales y complicar una inspección técnica si se detecta la modificación. Además, sostiene que dejar el circuito fuera de uso puede hacer que los restos de fluido se cristalicen en las tuberías y otros elementos. En ese supuesto, afirma, la reparación podría exigir sustituir más piezas que el depósito.
Su mensaje, por tanto, combina una crítica al coste potencial de ciertas reparaciones con una recomendación de mantenimiento: vigilar el sistema, evitar intervenciones no conformes y consultar a un profesional si aparece un aviso o una avería. El vídeo no ofrece una solución universal para todos los modelos, pero pone el foco en un problema que, cuando se manifiesta, puede convertirse en una factura elevada.
La principal cautela para los conductores es no confundir prevención con garantía. Un aditivo no sustituye al diagnóstico ni a las instrucciones del fabricante, y cualquier reparación debe valorarse según el vehículo concreto. Si el sistema presenta fallos, anularlo puede añadir nuevos problemas en lugar de resolver la causa original.

