Juan José Ebenezer, mecánico: "Está corriendo una mentira por ahí y yo creo que es necesario que os la explique"

Juan José Ebenezer desmiente uno de los mitos más famosos de la automoción
Juan José Ebenezer desmiente uno de los mitos más famosos de la automoción
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

El mecánico y creador de contenido desmiente una de las creencias más populares entre los conductores relacionada con el arranque de los coches.

Juan José Ebenezer ha decidido alzar la voz para desmentir dos de las prácticas más extendidas y erróneas en el sector automotriz que con la llegada de las redes sociales, se propagan con rapidez entre los conductores respecto al mantenimiento preventivo de los vehículos. Según explica el profesional, existe una narrativa errónea respecto al tiempo de arranque de los motores y al comportamiento idóneo que se debe adoptar nada más encender el vehículo. Y es que si "tardan mucho en arrancar, no porque estén estropeados".

En el ámbito del automovilismo, especialmente en los vehículos de competición o de altas prestaciones, es habitual observar un proceso de encendido demorado en comparación con un coche utilitario estándar. “Los coches deportivos, los coches de competición, cuando arrancan, tardan mucho en arrancar, no porque estén estropeados”, explica. Además, apunta que ese tiempo puede responder a una programación específica del propio vehículo: “Al rato arranca, dependiendo del coche, lo que hayan programado. Son unos segundos, ¿vale? No es mucho”.

La clave de este proceso reside en el sistema de lubricación. Según su explicación, el motor necesita un breve periodo para que el aceite alcance sus distintos componentes internos. Cuando el vehículo permanece apagado, el lubricante se concentra en la parte inferior del bloque. “El aceite siempre está abajo. Cuando el coche está parado, se guarda ahí abajo”, señala.

Al accionar la llave o pulsar el botón de arranque, el motor de arranque comienza a mover el cigüeñal a una velocidad reducida. Ese movimiento pone en funcionamiento la bomba de aceite, que inicia el recorrido del lubricante por el interior del motor antes de que se produzca el encendido completo. “Cuando vas a arrancar el coche, la bomba mecánica, con el movimiento del funcionamiento del motor, chupa ese aceite, lo mete hacia arriba y empieza a lubricarlo hacia abajo”, concreta.

El mecánico desmonta el mito del arranque inmediato

La creencia popular sugiere que un arranque instantáneo, a la primera vuelta de llave o pulsación del botón, es siempre señal de un motor en óptimas condiciones. Sin embargo, el experto señala que esta rapidez extrema puede resultar perjudicial a largo plazo. Si el propulsor arranca de forma inmediata, la bomba de aceite no dispone del tiempo necesario para generar la presión adecuada y distribuir el líquido elemento a todas las piezas móviles.

Durante esos breves instantes iniciales en los que la presión aún no ha alcanzado su nivel óptimo, se produce una situación de falta de lubricación adecuada dentro del bloque motor. Esta ausencia momentánea de película protectora genera un rozamiento entre metales que incrementa ostensiblemente el desgaste de los componentes. 

Por el contrario, un arranque ligeramente demorado permite que el motor gire de forma lenta a través del motor de arranque, dando margen a que la bomba impulse el aceite y lubrique los componentes antes de que el motor empiece a trabajar bajo combustión.

Priorizar la mecánica sobre la norma ambiental

La segunda gran falsedad que denuncia el mecánico atañe a la rutina posterior al encendido. En los últimos años se ha extendido la recomendación de que los vehículos modernos no requieren ningún tipo de espera tras ser arrancados y que deben iniciar la circulación de manera inmediata. Ebenezer desmiente categóricamente esta afirmación: "Si quieres realmente cuidar tu motor y conservarlo, tienes que arrancar el coche, esperarte unos segundos, no mucho, unos segunditos".

Cualquier motor térmico, para garantizar su durabilidad, requiere unos segundos de cortesía tras el arranque. Este breve margen de tiempo es indispensable para permitir tres factores fundamentales: el incremento de la presión del aceite, la correcta distribución del lubricante por todo el circuito y el inicio moderado del incremento de temperatura en los componentes internos.

La única razón técnica por la cual los manuales modernos y diversos consejos de conducción eficiente recomiendan iniciar la marcha de forma inmediata radica en la gestión de emisiones contaminantes. Los fabricantes diseñan los vehículos para que alcancen la temperatura de trabajo mediante la marcha continua, logrando así reducir el volumen de gases nocivos emitidos al medio ambiente durante la fase de calentamiento.

No obstante, desde el punto de vista puramente mecánico y de conservación de la máquina, iniciar la marcha de golpe sin aguardar una estabilización mínima supone someter al motor a un esfuerzo prematuro. El especialista concluye recomendando a los conductores adoptar el hábito de esperar unos segundos tras arrancar antes de emprender el viaje, así como mantener un breve reposo antes de apagar el vehículo. Una pequeña pauta que, según Ebenezer, marca la diferencia en la vida útil del automóvil.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España