He vivido mis primeras 24 horas de Le Mans y lo tengo claro: no te lo puedes perder

24 horas de Le Mans 2026
24 horas de Le Mans 2026Sergio Ríos

He vivido por primera vez las 24 horas de Le Mans y tengo claro que es una de esas experiencias que tienes que vivir como aficionado al mundo del motor. No te arrepentirás.

Como aficionado al motor, hay una serie de cosas que tienes que vivir siempre y cuando tengas la oportunidad de hacerlo. Algunas pueden ser negociables, pero otras son obligatorias, como cometer un claro error financiero al comprarte ese coche de segunda mano que tanto te gusta, a pesar de no ser una idea sensata en absoluto y de que varias personas te recomienden no hacerlo. Créeme, después de un tiempo y de algo de dinero de más gastado, empieza a merecer la pena.

Otro de esos “checks vitales” del amante del motor generalmente aceptados lo he cumplido este pasado fin de semana. He acudido por primera vez a las 24 Horas de Le Mans y he entendido por qué es una de las carreras más icónicas del automovilismo, la cual sigue moviendo masas a día de hoy con una fuerza espectacular.

El caso es que, aunque me gusta la competición, nunca he sido un gran seguidor de las carreras de resistencia. Sí, reconozco la dureza que presentan y lo especial que es una prueba como esta, pero no he sido consciente de lo que supone hasta que me he visto en el circuito de La Sarthe y he experimentado con los cinco sentidos lo que es esta carrera. Aunque llamarla así es quedarse corto.

24 horas de Le Mans 2026
24 horas de Le Mans 2026

Quizás ya lo hayas oído o leído antes, pero la prueba de las 24 Horas de Le Mans no es solo una carrera. Es un evento que va más allá de la pista y en el que te puedes evadir durante todo un fin de semana mientras pierdes la noción del tiempo entre el sonido de los motores, el olor a goma quemada (y a cerveza, por supuesto) y el ambiente de la afición por las cuatro ruedas.

No era la primera vez que acudía a un fin de semana de carreras en un circuito, pero esto está en otro nivel. Incluso antes de la carrera, el ambiente te atrapa, con la cantidad de gente que acude desde cualquier parte del mundo para vivir esta competición de resistencia, en ocasiones sin salir del recinto del trazado en ningún momento.

Es así porque, como digo, no es solo una carrera. El circuito es enorme (13 kilómetros de recorrido por vuelta) y en el recinto te puedes encontrar de todo: tiendas de merchandising y maquetas de todo tipo, bares y restaurantes, atracciones como la mítica noria, un autocine, una tirolina, un campo de láser-tag, un escenario de conciertos de artistas reconocidos… Es un lugar peculiar en el que ves escenas bastante inesperadas, como un camping de tiendas de campaña rodeadas de deportivos de marcas como Ferrari, Porsche o Aston Martin. No es un sitio de postureo, sino de verdaderos aficionados que son capaces de pasar varios días al ras del suelo para vivir la competición. Aun así, incluso a quien no le gusten los coches se lo puede pasar bien aquí, ya que es más bien un festival que se genera alrededor de una de las carreras más duras de la competición.

24 horas de Le Mans 2026
24 horas de Le Mans 2026Sergio Ríos

Aun así, es difícil que no te empiecen a gustar los coches o el “motorsport” tras vivir una edición de Le Mans. En cuanto comienza la carrera y se lanzan a por todas los diferentes tipos de coches que forman parte de la prueba (Hypercars, LMP2 y LMGT3), empieza la magia. Y sí, esa es la forma más acertada de definirlo, porque realmente es mágico.

Puedes sentarte en una grada, pero lo mejor es explorar el circuito e ir a unas u otras curvas para ver cómo corren al límite los 62 coches que participan en esta carrera de 24 horas, los cuales ya destacan de base por las diferencias que presentan entre sí. Porque no, ni siquiera son iguales dentro de la misma categoría y no solo es así por el diseño, sino también por la mecánica. Algunos optan por motores V8 y otros van a por el V12, algo que hace mucho que no se ve en disciplinas como la Fórmula 1. ¿El resultado? Un festival sonoro que te erizan la piel al instante. No hay un enfoque extremadamente sostenible y sosegado, sino una idea sencilla que ha funcionado durante toda la vida: la idea de competir a fondo hasta la bandera de cuadros.

Sea como fuere, lo mejor está cuando empieza a caer el sol y llega la noche. Apenas ves las luces de los coches y el rojo vivo de sus discos de freno, pero el sonido sigue ahí, retumbando en la oscuridad en diferentes zonas de La Sarthe. Parece incluso que vayan más rápido y suele ser así, ya que la temperatura de la pista y de los componentes suele ser mejor. Es entonces cuando notas que esta no es una carrera normal.

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24 horas de Le Mans 2026Sergio Ríos

Reconozco que mi experiencia de las 24 Horas de Le Mans no ha sido la de cualquier aficionado. Cuando acudes invitado por una marca (en mi caso, Peugeot, que celebraba 100 años de su primera participación en la carrera), sueles tener un fin de semana bastante “VIP”: hospitality con comida y bebida, acceso a más zonas del trazado… Sin embargo, tengo claro que habría disfrutado igual si hubiese acudido con una entrada normal. Al fin y al cabo, lo que me ha enamorado no han sido las comodidades, sino el ambiente y las sensaciones que transmite la propia carrera. De hecho, casi todo el fin de semana me lo he pasado andando por el circuito y no me arrepiento, aunque mis pies sigan sufriendo las consecuencias.

Por ello, mi consejo es que intentes acudir en alguna ocasión a esta mítica prueba. Siempre que sea viable económicamente, no te arrepentirás de vivirla, incluso si no eres un seguidor acérrimo de las carreras de resistencia. Es mucho más que una carrera y es algo que solo comprendes cuando tienes la oportunidad de vivirlo. Es una de esas experiencias que no olvidarás.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor