La Guardia Civil vigila los parabrisas de los coches: multas de hasta 200 euros

El parabrisas de tu coche puede convertirse en objeto de denuncia si su estado no es el adecuado. Es importante cuidarlo, especialmente en invierno.
Durante los últimos meses, muchos conductores se han llevado una sorpresa al encontrarse con una multa que no esperaban. Y no está relacionada con los radares o el uso del teléfono móvil al volante, sino por el estado en el que se encuentra el parabrisas del coche. La Dirección General de Tráfico (DGT) vigila este elemento y te puede multar con 200 euros si consideran que su estado compromete la visibilidad.
El Reglamento General de Circulación establece que el conductor debe garantizar en todo momento una visibilidad suficiente de la carretera, lo que incluye tanto el parabrisas como las ventanillas del coche. Cuando esa condición no se cumple, los agentes de la Guardia Civil entienden que existe un riesgo para la seguridad vial y actúan en consecuencia.
Un parabrisas en mal estado es motivo de multa
En este contexto, el parabrisas se ha convertido en uno de los puntos de atención durante el invierno, época en la que las condiciones meteorológicas y las bajas temperaturas más afectan a los cristales de los vehículos.
La multa no solo se emite cuando el parabrisas presenta algún tipo de desperfecto o rotura grave, sino también cuando la superficie del cristal está sucio, empañado o con marcas que puedan dificultar la visión. A esto se suman los impactos, grietas o fisuras que, aunque pequeñas, estén situadas en el campo de visión directo del conductor.
Circular con restos de hielo, escarcha o nieve en el parabrisas es una de las más habituales, especialmente a primera hora de la mañana y en pleno invierno. Por eso, si los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil consideran que estos elementos afectan a la correcta visión de la carretera, pueden emitir la correspondiente denuncia.
También tienen en cuenta el uso de pegatinas, soportes de móvil, cámaras, dispositivos electrónicos o cualquier otro objeto que, colocado en el parabrisas, interfiera en la visión. La multa en este caso es la misma: una denuncia de 200 euros, sin pérdida de puntos del carné de conducir.
Denuncias recurribles
Esta campaña de especial vigilancia del estado de los parabrisas de los coches ha generado dudas y cierto malestar entre los conductores, que consideran que la sanción es desproporcionada. Aunque la DGT tiene la potestad de sancionar cuando entiende que existe un riesgo, eso no significa que todas las multas sean incuestionables o estén correctamente fundamentadas.
Desde Pyramid Consulting recuerdan que este tipo de sanciones deben estar debidamente justificadas. “En la práctica, muchas multas relacionadas con el estado del parabrisas se imponen con descripciones genéricas o sin pruebas objetivas que acrediten una visibilidad realmente comprometida”, exponen.
El departamento jurídico señala que “en estos casos, una revisión jurídica especializada permite valorar la viabilidad de recurso y, en su caso, solicitar la anulación de la sanción”.
La ausencia de pruebas gráficas, una incorrecta tipificación de la infracción o defectos en el procedimiento son algunos de los argumentos que pueden jugar a favor del conductor si decide recurrir, por lo que la DGT no solo puede emitir la denuncia, también está obligada a justificar correctamente que existe un riesgo real para la seguridad vial.
Motivos por los que el frío afecta al parabrisas
El invierno es una de las épocas críticas para el parabrisas. Las bajas temperaturas provocan contracciones en el vidrio y, si el cristal ya presenta un pequeño impacto o una microfisura, los contrastes térmicos pueden hacer que ese desperfecto se agrave con rapidez.
A esto hay que sumar prácticas muy extendidas que, lejos de ayudar, empeoran la situación. Utilizar rasquetas inadecuadas, verter agua caliente sobre el cristal helado o recurrir a productos agresivos puede dañar la superficie del parabrisas y acelerar su deterioro.
Además, el contraste entre el frío exterior y el calor del interior del vehículo favorece la condensación y el empañamiento, reduciendo la visibilidad justo en los primeros minutos de conducción, que es cuando se concentra el mayor número de accidentes de tráfico.
Desde el punto de vista de la seguridad vial, un parabrisas en mal estado dificulta la visión directa, y altera la percepción de distancias, luces y señales, especialmente de noche o con lluvia intensa, incrementando el riesgo de colisión.
Consejos básicos para cuidar el parabrisas
Más allá del impacto económico que puede tener una multa de este tipo, mantener el parabrisas en buen estado es una cuestión de seguridad. Dedicar unos minutos antes de iniciar la marcha para limpiar completamente los cristales, retirar el hielo o la escarcha, y comprobar que no existen daños visibles es clave para evitar multas y un posible accidente.
Conviene evitar soluciones agresivas para eliminar el hielo y optar por productos específicos. Revisar periódicamente el estado de las escobillas del limpiaparabrisas es otro punto clave, ya que unas gomas deterioradas pueden rayar el cristal y empeorar la visibilidad. También es recomendable no activar la calefacción a máxima potencia de forma brusca, para reducir el contraste térmico que favorece la aparición de grietas.
