La Guardia Civil desarticula una trama de exportación de vehículos robados en el que se falseaba su documentación

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La intervención de los agentes permitió detener a 6 personas y recuperar 7 coches sustraídos antes de que embarcaran rumbo al norte de África.

La Guardia Civil ha desarticulado una trama de exportación fraudulenta de vehículos desde el Puerto de Alicante, en una operación en la que han sido detenidas 6 personas tras interceptar 7 turismos que iban a ser enviados de forma ilícita a terceros países. La investigación, desarrollada por la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras (UDAIFF) del puerto alicantino, arrancó a finales de noviembre de 2025 como respuesta a un patrón irregular detectado en los controles aduaneros del tráfico de vehículos con destino a Argelia

La alerta se encendió cuando los agentes observaron un incremento significativo de turismos con placas temporales, un tipo de matrícula que se utiliza habitualmente para la exportación de vehículos nuevos o de ocasión fuera de la Unión Europea, pero que no es tan habitual como estaba ocurriendo.

Este hecho llevó a los investigadores a examinar con más detalle la documentación presentada por las empresas y personas que pretendían exportar los coches, lo que pronto destapó falsificaciones en los certificados oficiales y facturas que los acompañaban.

Tras un análisis exhaustivo de los expedientes, la UDAIFF identificó que los vehículos intervenidos procedían de Marruecos, donde habían sido sustraídos, y que eran introducidos en territorio europeo vía España con documentos falsos que simulaban una procedencia legítima dentro del mercado de la Unión Europea.

Una vez en territorio comunitario, los coches eran preparados para ser embarcados con destino a Argelia, país fuera del espacio de libre circulación europeo, aprovechando que las placas temporales permiten agilizar los trámites aduaneros.

El modus operandi de la organización consistía en alterar la trazabilidad documental, es decir, modificar el historial de procedencia de los vehículos para hacerlos parecer comprados o legalmente importados desde un país de la Unión Europea. La alteración incluía desde facturas de compraventa hasta certificados de conformidad técnica, todos ellos requeridos por las autoridades para autorizar una exportación legal.

La operación policial culminó con la detención de 6 personas, todas ellas de entre 32 y 45 años, como presuntas responsables de delitos de falsedad documental. Los arrestados quedaron a disposición de la autoridad judicial correspondiente y los 7 vehículos intervenidos quedaron depositados bajo custodia judicial para, una vez termine el proceso, ser devueltos a sus legítimos propietarios.

De hecho, los 7 vehículos recuperados, de diversas marcas y modelos, se encontraban justo en el momento previo a su embarque cuando fueron intervenidos por la Guardia Civil. La rápida actuación impidió que salieran del puerto de Alicante, evitando así que entraran en un circuito de venta ilícita en Argelia u otro país, cuando ya hubiera sido imposible seguirles la pista.

Según las autoridades, la investigación ha contado con mecanismos de intercambio de información entre España, Marruecos y posiblemente autoridades de Argelia, aunque los detalles no se han hecho públicos. Este tipo de coordinación es habitual en casos de tráfico de automóviles robados a través de fronteras, ya que las rutas de entrada y salida de estos bienes ilícitos suelen atravesar varios países antes de llegar a su destino final.

El resultado de la operación pone de manifiesto la importancia de los controles aduaneros y fiscales en puntos estratégicos de comercio exterior, como pueden ser los puertos españoles, que actúan como puertas de entrada y salida de mercancías y vehículos en la Unión Europea.

Son el punto de acceso para todo tipo de actividades delictivas, cuyo seguimiento varía en dificultad según el tipo de productos que se intente introducir o sacar. Los agentes de la Guardia Civil subrayan que sin un análisis minucioso de la documentación o sin la coordinación entre departamentos policiales y aduaneros, este tipo de fraudes podría pasar desapercibido, dado lo elaborado de la trama, con documentos falsificados de todo tipo (como certificados oficiales y facturas).

Es ese delito de falsedad documental, por el que se imputa a los detenidos, grave porque no solo facilita la comercialización de bienes robados, sino porque también puede servir de puerta de entrada a otras actividades delictivas más complejas, como el blanqueo de capitales o la evasión fiscal.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España