La Guardia Civil corta con una sierra radial la trasera de un coche tras sospechar que podía albergar una caleta

Guardia Civil
Guardia Civil

Agentes de la Guardia Civil detectaron un vehículo sospechoso  que ocultaba más de 7 kilos de cocaína en un control rutinario en el puerto de Denia.

Los narcotraficantes utilizan todo tipo de estratagemas para tratar de pasar drogas a través de las fronteras. Los coches siguen siendo uno de los recursos más eficaces, ya que permiten cubrir largas distancias sin llamar demasiado la atención. No es el caso de este conductor al que la Guardia Civil le cortó la parte trasera de su coche con una sierra radial para descubrir una “caleta”.

Como te decía, el coche privado es una de las herramientas más eficaces para el contrabando de casi cualquier tipo de sustancia estupefaciente. Si bien no se puede transportar la misma cantidad que en un camión o una furgoneta, un turismo tiene a su favor que puede pasar desapercibido ante las autoridades y posibles controles de tráfico en carretera.

Por eso, son tan utilizados por los traficantes. En muchos casos, esos vehículos son previamente robados, para que no puedan vincularlos con ningún miembro de la organización y, una vez completado el trabajo, se destruyen (quemándolos) para eliminar cualquier tipo de rastro o prueba del delito.

Aunque lo primero sería pensar que un buen coche para este tipo de trabajos es algún tipo de berlina de alto rendimiento, ya que cuentan con un buen maletero y, a su vez, potencia suficiente como para escapar de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en realidad estos coches no tienen a su favor la ventaja de la discreción.

En lugar de ello, un turismo convencional de una marca generalista, no demasiado nuevo, ni tampoco muy antiguo para no comprometer su fiabilidad, son en realidad los coches más empleados para este tipo de trabajos. De hecho, basta con ver la lista de los coches más robados de España, donde el Seat León suele liderar el ranking, para entender mejor cuáles son las preferencias de los delincuentes.

La Guardia Civil encuentra una “caleta” en el puerto de Denia

Algo así es lo que se encontraron agentes de la Guardia Civil hace unos días en el puerto de Denia, en Alicante, cuando descubrieron que un sencillo monovolumen negro en realidad escondía una “caleta”, nombre que se le otorga en el argot policial a los compartimentos ocultos que se emplean para esconder drogas o cualquier otro objeto o sustancia con el que se quiera hacer contrabando.

Los hechos ocurrieron en el muelle de la Pansa, en el puerto de Denia, donde miembros del Destacamento de Fiscal y Fronteras de la Guardia Civil que estaban realizando labores de vigilancia detectaron la presencia de un monovolumen de la marca Citroën que parecía tener algún tipo de modificación en la carrocería.

Los agentes dieron el alto al vehículo, en el que tan solo viajaba el conductor, para tratar de inspeccionarlo y aclarar si lo que parecía una modificación de la carrocería en la parte posterior era en realidad algún tipo de escondite para el tráfico de drogas.

Tras revisar el vehículo, que tenía matrícula extranjera, detectaron que, bajo el piso del maletero parecía haber oculto algo. Sin embargo, las modificaciones realizadas en la carrocería obligaron a los agentes a hacer uso de herramientas específicas, como una sierra radial, para intentar acceder a lo que había bajo esa cubierta. Aquí puedes ver el vídeo donde la Guardia Civil corta el coche.

Tras cortar la parte trasera del coche encontraron una “caleta”. En el interior de este compartimento oculto a la vista había “varias bolsas envasadas al vacío que contenían una sustancia en polvo de color blanco, que resultó ser cocaína”, tras y como señala el atestado.

El vehículo había sido modificado para ocultar la droga

La inspección minuciosa, ha explicado la Guardia Civil, reveló una modificación estructural en el chasis del vehículo y más de 7 kilos de cocaína repartida en diferentes bolsas envasadas al vacío. Ante los hechos, los agentes procedieron a abrir diligencias contra el conductor, un hombre de 62 años, por un presunto delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

En esa misma inspección en la que se hallaron las bolsas con más de 7 kilos de sustancias estupefacientes, los agentes de la Guardia Civil encontraron dinero en efectivo. El vehículo fue inmovilizado y el conductor, detenido y puesto a disposición judicial antes de su ingreso en prisión provisional.

Además, la Guardia Civil ha iniciado una investigación en profundidad con el objetivo de esclarecer cuál es el origen de la cocaína, así como posibles ramificaciones que permitan al cuerpo uniformado averiguar cuál era el destino de las drogas.

Este tipo de operaciones son, lamentablemente, frecuentes en nuestras fronteras, donde efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional llevan a cabo registros preventivos en vehículos para detectar posibles delitos de tráfico de drogas que se estén cometiendo en ese momento, evitando así que las sustancias acaben llegando a su destino.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España