La DGT se ha gastado 37.969 euros en comprar 19.800 globos, 8.300 puzzles, 28.200 pegatinas infantiles y 13.400 tiritas, entre otros. ¿Para qué?

Estos y otros objetos que ha comprado la Dirección General de Tráfico cumplen una “función clave en la divulgación de mensajes institucionales y promover la seguridad vial”.
Hay una opinión generalizada, que es que no se sabe a dónde va el dinero que recauda la DGT, como exclamaba recientemente Juan Carlos Toribio, exguardia civil. En realidad, algo sí sabemos: para comprar radares… y ahora también para comprar globos, puzles, pegatinas infantiles, tiritas y muchas más cosas. Y hay una razón.
La institución encargada de velar por la seguridad vial en España se ha ido de compras, pero esta vez no han sido cinemómetros y demás aparatos para detectar infracciones de los conductores, sino materiales y productos con un enfoque más divulgativo con el objetivo de promover la seguridad vial, también entre los más pequeños.
En concreto, la Dirección General de Tráfico se ha gastado 37.969 euros en una serie de productos tecnológicos: 2.265 cargas de móvil, 3.360 dispositivos para colgar el teléfono al cuello, 2.405 soportes para el móvil, 2.610 fundas de plástico para guardar el móvil en la playa, 4.785 llaveros cargador y 3.410 memorias USB.
A esto hay que añadir productos publicitarios, como 19.800 globos, 8.300 puzles, 16.800 lápices, 2.154 linternas, 28.200 pegatinas infantiles, 7.430 ‘lanyard’ (cinta para colgar al cuello), 11.300 llaveros, 16.400 chapas, 33.500 pulseras, 3.600 tazas, 11.700 adhesivos reflectantes con forma personalizada, 6.200 botellas de agua, 4.990 abanicos; 4.500 pegatinas, 3.190 paraguas y 13.400 tiritas.
Todo lo anterior suma otros 108.000 euros, a los que hay que sumar 3.630 euros en 3.000 pines y otros 9.512 euros en 988 placas.
¿Para qué se gasta la DGT todo este dinero en estos objetos?
No queda ahí la cosa. El organismo que dirige Pere Navarro también ha comprado coches de juguete. Exactamente, 30 vehículos por valor de 5.330 euros.
Se trata de coches eléctricos de juguete de la Guardia Civil, producidos por la empresa Ataa Interactive SL, con “todos sus emblemas e insignias oficiales, permitiendo que los pequeños agentes de la ley se sientan como sus héroes”.
Según explica a Infobae un portavoz de la DGT, la Agrupación de Tráfico ha adquirido 30 de estos coches “como material para las actividades educativas que desarrollan a lo largo del año”. Cada uno de esos coches cuesta 200 euros, pero a Tráfico le ha salido un poco más barato: 177 euros.
Inicialmente, la DGT iba a gastar otros 27.600 euros en otros 2.058 coches en miniatura y 2.338 helicópteros como parte de un gran contrato de productos de merchandising, pero sólo ha podido adjudicarlo parcialmente.
En total, la intención era investir 327.000 euros, de los que sólo ha gastado 287.000 euros porque, de los nueve lotes, sólo ha conseguido colocar en el mercado seis.
Desde el organismo público argumentan que “la necesidad de este material está motivada en reponer el material de protocolo de la Secretaría de Mando de la Agrupación de Tráfico, con el fin de mantener la imagen y el prestigio de la Institución, en sus relaciones con Autoridades Civiles y Militares en los eventos que participa”.
Divulgar mensajes institucionales
Según explican desde Tráfico, necesitaban suministrar a las diferentes Unidades de Servicios Centrales y a las Jefaturas Provinciales de Tráfico todo tipo de productos que cumplen una “función clave en la divulgación de mensajes institucionales, promoviendo la seguridad vial y fomentando el compromiso ciudadano con las normas de circulación”.
Todos estos productos “permiten amplificar el impacto de las campañas de seguridad vial, facilitando que los mensajes clave lleguen a un público más amplio”. Se trata de pegatinas, llaveros, camisetas o chalecos reflectantes, que según la DGT “pueden reforzar la concienciación sobre el uso del alcohol al volante o el exceso de velocidad”.
"Con este contrato", añade "también se contribuye a una atención más cercana y proactiva al ciudadano, ofreciendo materiales promocionales que facilitan la comprensión normativa del organismo”.
Por ejemplo, en el lote textil (99.297 euros) se han comprado 21.136 mochilas, 10.300 bragas de cuello, 20.000 chalecos, 10.600 gorras, 13.400 bolsas, 6.700 camisetas y 7.700 petos infantiles.
Lo que no ha podido comprar
Entre los objetos que no ha podido comprar la DGT, destacan cuatro accesorios para movilidad y transporte: 38.845 brazaletes reflectantes, 5.370 luces LED para bicicleta, 3.100 Kit para reparar pinchazos y 2.986 parasoles para el coche, por un montante que asciende a 32.000 euros.
Tampoco ha podido conseguir material de papelería: bolígrafos, ‘blocks’ de notas, gomas y sacapuntas y cajas de lápices de colores. Por el contrario, sí ha suministrado un manual de estilo a las empresas adjudicatarias para que los productos puedan llevar la tipografía y los colores oficiales de Tráfico.
