Detenido el conductor de una furgoneta por transportar más de 45 kilos de cocaína bajo la moqueta del vehículo

La Guardia Civil detiene un vehículo que transportaba hasta 40 paquetes de droga en su interior.
La Guardia Civil tiene que llevar a cabo distintas operaciones por carretera que tienen que ver con la droga. Hace unos días vimos cómo custodiaban un camión que transportaba hasta 58 millones de euros en sustancias ilegales, pero en esta ocasión la situación es distinta. Han interceptado a un individuo que llevaba hasta 45 kilos de cocaína en una furgoneta.
Los agentes detuvieron la furgoneta en la A-4 sentido Madrid, en mitad de un dispositivo establecido para la protección de la seguridad ciudadana. Precisamente, acertaron al detener a este vehículo que circulaba por esta autovía, pues en su interior cargaba hasta 40 paquetes de cocaína. El conductor los llevaba escondidos, pero fueron localizados con la ayuda de un perro especializado. y el posterior registro de los agentes, y el conductor acabó siendo detenido.
Un control en carretera con 'premio'
A lo largo de las carreteras vemos distintos controles de la Guardia Civil en varios puntos, en muchos de estos se detienen vehículos, pero no se encuentra nada que incumpla la ley. Pero estos están para supervisar y proteger la seguridad ciudadana en las vías, y en algunas ocasiones sí que detectan elementos ilegales en estas inspecciones a vehículos. Esto es precisamente lo que ocurrió en uno de los últimos controles que se han llevado a cabo.

Concretamente, este tuvo lugar en la autovía A-4, en dirección Madrid y a la altura de Manzanares, en Ciudad Real. Efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana (Uesic) de la Guardia Civil estaban llevando a cabo este control en esta ubicación cuando detuvieron a una furgoneta para proceder a la inspección de su interior.
En ella iba solamente una persona y se detuvo en el control. Esta inspección comenzó con el trabajo de un perro especializado en la detección de estupefacientes. El animal marcó varios puntos del vehículo, donde señalaban que se necesitaba una revisión más a fondo. Ante esta luz de alarma, los agentes decidieron llevar el vehículo al acuartelamiento de Manzanares, para así realizar el registro correspondiente buscando aquello que había llamado la atención al perro.
Más de 54 kilos de cocaína escondidos
Una vez fue desplazada la furgoneta, el perro volvió a marcar las zonas donde podría haber escondido alguna sustancia estupefaciente. Tras esto, los agentes empezaron a levantar los asientos y las moquetas de la furgoneta, para ver si encontraban algo con una búsqueda más minuciosa. Y precisamente fue al levantar lo segundo donde vieron una rendija donde había una serie de paquetes realmente sospechosos.

En esta parte de la furgoneta, el conductor llevaba una serie de paquetes de color verde, marrón y negro con forma rectangular. Del hueco que estaba inicialmente oculto, consiguieron sacar hasta 40 paquetes de estas características, de los cuales los agentes empezaron a sospechar que contenían cocaína.
Los agentes de la Guardia Civil no estaban nada alejados de la realidad, pues una vez realizaron las pruebas correspondientes a dichos paquetes, se confirmó que lo que escondían en su interior era cocaína. Y no poca, pues todos esos paquetes rectangulares sumaban un peso total de 45,6 kilogramos. Todo esto escondido en un hueco de la furgoneta que fue detenida camino a Madrid.
Tras todo este trabajo de registro, no encontraron nada más. Y como no podía ser de otra manera, el conductor del vehículo que portaba esta mercancía de cocaína fue detenido por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. Esta persona era residente en Madrid y tanto él como las diligencias instruidas han sido puestas a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Manzanares.
El conductor pensó que escondiendo estos 40 paquetes en este lugar recóndito de su furgoneta podría pasar inadvertido, pero nada más lejos de la realidad. Pues lo que no esperaba él es que de camino a Madrid se iba a encontrar con un control en carretera donde había un perro especializado en la detección de estupefacientes. El trabajo de este animal y de los agentes de la Guardia Civil allí desplegados arruinaron los planes de este conductor. En plena autovía A-4, este control permitió a los agentes dar caza a esta persona que ha resultado ser el actor de un delito contra la salud pública.
