Este aditivo suaviza tu motor y ahorra gasolina: son los 20 euros mejor gastados

Reducde fricciones en cualquier motorLiqui Moly

Si notas el motor más áspero de lo normal, ruidos en frío o una respuesta menos fina, este aditivo puede marcar un antes y un después desde el primer uso.

El Liqui Moly Ceratec 3721 es un aditivo que lleva años ganándose una buena reputación entre conductores que buscan algo más que un simple “extra” para el aceite. No hace milagros, pero sí da una mejora clara en suavidad, protección y sensación general del motor, especialmente en vehículos que ya no son nuevos y empiezan a acusar el paso del tiempo.

Su clave está en la tecnología cerámica antifricción, diseñada para crear una capa protectora en las superficies metálicas del motor. Esa película reduce el contacto directo entre piezas, lo que se traduce en menos desgaste, menos ruido mecánico y un funcionamiento más redondo, algo que se nota tanto en arranques en frío como en trayectos largos.

Ahora mismo se puede conseguir por 18€ aplicando el código ESCD02, nada mal para un tratamiento de este tipo. Por lo que cuesta un depósito de gasolina, estás añadiendo una protección que trabaja durante miles de kilómetros y que muchos conductores aplican en cada cambio de aceite.

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Uno de los aspectos más valorados es la reducción de ruidos. Usuarios con motores diésel y gasolina coinciden en que el sonido se vuelve más fino y menos metálico, especialmente en coches con alto kilometraje. No es que el motor cambie, pero sí transmite una sensación de estar mejor lubricado y menos forzado.

También hay un pequeño impacto en el consumo, no tanto porque el aditivo potencie la energía, sino porque al reducir la fricción interna el motor trabaja con mayor eficiencia. En uso real, eso puede traducirse en décimas menos cada 100 km, algo que a largo plazo suma, sobre todo si haces muchos kilómetros al año.

La aplicación es sencilla y no tiene misterio, se añade directamente al aceite del motor, sin mezclas raras ni pasos extra. Un envase de 300 ml es suficiente para tratar hasta 5 litros de aceite, lo que cubre la mayoría de turismos sin problemas. No altera la viscosidad ni interfiere con otros aditivos del aceite.

Es compatible tanto con motores gasolina como diésel y está pensado para un uso normal en carretera, ciudad o trayectos mixtos. No es un producto agresivo ni experimental, sino un complemento desarrollado por una marca alemana con décadas de experiencia en lubricantes y tratamientos para motor.

Otro punto interesante es su efecto duradero. No se trata de algo que desaparezca en pocos cientos de kilómetros, sino que sigue actuando durante un largo periodo, incluso después de cambiar el aceite. Por eso muchos lo consideran más una inversión en mantenimiento que un gasto puntual.

Para quien quiere alargar la vida del coche, mejorar sensaciones al volante y cuidar un motor que ya no es nuevo, este aditivo encaja muy bien. No hace ruido, no da problemas y aporta justo lo que promete: más suavidad, menos desgaste y una conducción algo más eficiente.

Si buscas una forma sencilla y relativamente barata de mimar el motor, el Ceratec de Liqui Moly es uno de esos productos que se prueban una vez y suelen quedarse en la rutina de mantenimiento.

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