Cómo han cambiado los coches en 20 años

Nuestra compañera Lidia Vega junto al Leapmotor B10.
Auto Bild

Cómo han cambiado los coches en dos décadas

En solo 20 años, la industria automovilística ha sufrido un gran cambio. En 2006, el coche elegido por los españoles era diésel y compacto. Algo muy diferente a lo que encontramos hoy en día. Actualmente, predominan los SUV y, en cuanto a la motorización, los híbridos están ganando terreno. Pero, ¿qué ha pasado en estas dos décadas para que se produzca este cambio?

Durante una década, el diésel era la opción favorita de la mayoría de los españoles. De hecho, sus ventas representaban el 70% de las matriculaciones. Era normal, ya que consumía menos, ofrecía una gran autonomía y, al repostar, era el combustible más barato. Sin embargo, a partir del 2013 comenzó su declive, que se precipitó en 2015 cuando estalló el escándalo Dieselgate.

Este caso, donde la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) descubrió que los motores diésel de Volkswagen no marcaban las emisiones correctas, fue un verdadero terremoto para la industria. El diésel, glorificado hasta ese momento, se convirtió en un villano y supuso la caída de este combustible. Desde entonces, las normativas se endurecieron, los motores diésel se volvieron más complejos y costosos, y muchas ciudades empezaron a limitar su uso.

En medio de esta crisis, los híbridos empezaron a coger fuerza, aunque los coches eléctricos se seguían viendo como "el futuro lejano". Aun así, los motores de combustión seguían siendo los líderes indiscutibles, mientras que los que se preocupaban por reducir el precio de combustible se decantaban por estas nuevas tecnologías.

Sin embargo, ahora las tornas han cambiado. Los compradores de coches diésel actualmente son una rara avis. En 2025, solo el 5,4% de las ventas fueron de vehículos con estos motores. En contraposición, los vehículos electrificados representaron casi el 18% de las ventas totales el año pasado.

Y, por supuesto, los coches eléctricos ya no son cosa de la ciencia ficción, sino que cada vez hay más modelos en el mercado. Lo que no ha cambiado es que el futuro sigue siendo eléctrico, ya que los fabricantes siguen invirtiendo en reducir el coste de las baterías a la vez que buscan ampliar su autonomía.

Pero no solo la motorización ha dado un salto cualitativo en los últimos 20 años. El interior de los coches nuevos es algo impensable en 2006, se han convertido en un ordenador con ruedas. En 2005, la tecnología dentro del coche era limitada: radio, CD y quizás GPS opcional. A día de hoy, los vehículos son una extensión más de nuestro teléfono a través de plataformas como Apple CarPlay y Google Android Auto.

De la misma manera, los cuadros analógicos han sido reemplazados por pantallas digitales configurables de gran tamaño. El resultado es que el software ahora es tan importante como el motor.

Este aumento de la tecnología ha venido acompañado de más seguridad. En 2005, características como el control de crucero adaptativo eran algo raro; sin embargo, a día de hoy es un elemento básico.

Nuestros coches se han llenado de sensores, cámaras y radares que han mejorado la seguridad y reducido los accidentes. Todos ellos forman parte de los sistemas avanzados de asistencia al conductor o, como son más conocidos, ADAS.

De hecho, para este 2026 se han añadido nuevos ADAS que serán obligatorios para todos los coches que se fabriquen y vendan a partir de este año. Entre estas nuevas obligaciones se encuentran el asistente inteligente de velocidad (ISA), sistema de frenada automática de emergencia (AEB), aviso de abandono involuntario de carril, detector de fatiga y somnolencia del conductor, señal de frenado de emergencia o la detección de tráfico cruzado trasero, entre otros.

El gusto por el tamaño de los coches también ha cambiado en estas dos décadas. Antes, las berlinas y los coches familiares eran la opción preferida porque ofrecían buena comodidad, estabilidad y espacio para viajes largos.

Sin embargo, actualmente son los SUV los que se han convertido en los modelos más populares, ya que ofrecen una posición de conducción más alta, una sensación de mayor seguridad, un diseño más moderno y una gran versatilidad para el uso diario. 

Además, los fabricantes han ampliado enormemente la oferta de SUV, incluyendo modelos pequeños, medianos y grandes, lo que ha hecho que sustituyan en gran parte a las berlinas tradicionales en el mercado español.

Por otra parte, quizás uno de los mayores cambios que hemos visto en estas dos décadas es cómo ha subido el precio. En 2006 podías comprarte un coche nuevo y bien equipado por un precio que iba desde los 10.000 hasta los 18.000 euros. A día de hoy, por ese dinero no encuentras casi ningún coche.

En 2025, el precio medio de los vehículos superó los 40.000 euros. Este aumento se debe a varios factores, como la incorporación de tecnología obligatoria de seguridad, la electrificación, las normativas ambientales de la Unión Europea y el predominio de los SUV, que son más caros. Esta subida ha hecho que sea cada vez más complejo poder hacerte con un coche nuevo, lo que ha aumentado el mercado de la segunda mano.

En solo 20 años, la electrificación, la digitalización y la automatización han redefinido completamente el sector. Lejos de lo que muchos podían pensar, el coche no ha desaparecido, pero sí se ha reinventado completamente.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.