Así nació Auto Bild, la historia jamás contada

Había que teclear 6702 y luego darle a la almohadilla. Para muchos esto no dice nada. Pero para Enrique Trillo y Luis Guisado ese código era la entrada al país de las maravillas. Una redacción secreta en la calle Los Vascos de Madrid que pocos en el edificio conocían y a la que aún menos podían entrar.
En la oficina, miradas de suspicacia y curiosidad. Preguntas como quien no quiere la cosa: “Y vosotros, ¿qué hacéis ahí?”.
Pues ahí lo que hacíamos era preparar el lanzamiento de una revista de coches que iba a romper los esquemas y, de paso, el mercado y la manera de ver y divulgar el periodismo del motor: una publicación divertida, amena, dirigida a todos los públicos y no al entendido que disfrutaba sabiéndose parte de un mundo que pocos podían entender. Como decía el eslogan del anuncio de la tele (sí, porque en el lanzamiento incluso tuvimos un anuncio en la TV): “Si te gustan los coches, te van a gustar más”.
Antes de ese lanzamiento apenas conocíamos los detalles. Revista de coches semanal, no teníamos demasiada información ni nos podíamos imaginar nuestro funcionamiento en el día a día una vez que hubiera llegado el ‘DÍA D’.
Era verano del año 2005 y durante meses estuvimos creando números cero y ‘monstruos’, como se les conoce en el mundillo editorial a las revistas de prueba, que son una especie de prototipos de coches, pero sin rodar en Nürburgring.
Poco a poco se fue configurando un equipo de profesionales tan variado como peculiar. Había perfiles de todo tipo: gente que quería dedicarse a hacer reportajes; otros solo pensaban en ponerse tras el volante y quemar kilómetros.

Comenzamos a elaborar temas y contenidos de prueba para ir engrasando la maquinaria. Todos recordamos con cariño aquellas llamadas a gabinetes de comunicación y departamentos de prensa haciéndonos pasar por colaboradores de medios inexistentes y poniendo excusas inverosímiles con tal de no desvelar lo que de verdad se estaba cociendo...
En aquellos inicios éramos más de 20 personas, y solo quedan dos de esos ‘socios fundadores’ ya solo quedan los dos viejos lobos de los que te hablábamos al principio.
No hay mucha gente que sepa que Auto Bild se intentó lanzar previamente en otras dos ocasiones, pero por unos motivos u otros no llegó a fraguar. Y los que comenzamos a trabajar en este tercer intento incluso nos llegamos a plantear si volvería a ocurrir lo mismo.
Pero una tranquila mañana de lunes, mediado el mes de noviembre, cuando todavía estábamos con el café en la mano y contándonos los chascarrillos del fin de semana, alguien tecleó ese famoso 6702, entró en lo que nosotros llamábamos búnker, nos miró fijamente y nos dijo: “Chicos, se acabaron los ensayos. El primer número estará en la calle la semana que viene”.
Fue Tito Klein, el entonces director de la revista, quien pronunció esta frase que hizo que el tiempo se detuviera por unos instantes. Y cuando todavía no habíamos ni siquiera recuperado el aliento, siguió dándonos detalles: “Va a costar un euro y saldrá a los quioscos todos los viernes, igual que la versión alemana de Auto Bild”.
Desde el origen se sentaron las bases de lo que siguen siendo nuestros pilares editoriales básicos: la actualidad, la objetividad, las pruebas y la practicidad.
En su momento, Tito dijo: "Estamos ante una publicación diferente que cautivará a todos los lectores de motor y también a muchos que no están habituados a comprar revistas de coches". Y creemos que no se equivocaba.
El nacimiento de ese primer número fue intenso: a pesar de los meses de prueba, los hay que (literalmente) no durmieron el día de cierre: la falta de práctica y los ajustes de último momento hicieron que algunos compañeros no durmieran en 48 horas.
Pero el esfuerzo valió la pena cuando tuvimos en nuestras manos el primer ejemplar impreso: Auto Bild España, Número 1. 122 páginas llenas de ilusión. Un hito irrepetible.
Entre los contenidos de aquel número 1, la protagonista principal fue la comparativa entre el entonces recién estrenado Mazda MX-5 y el BMW Z4, y el comienzo de una prueba que solo nosotros hacemos, el siempre exigente test de los 100.000 km: el elegido fue el Mini Cooper.
Poco a poco nos fuimos haciendo un hueco hasta el punto de convertirnos en la revista de coches favorita de los aficionados españoles: más de 60.000 ejemplares a la semana avalaban esa fórmula diferente de probar coches, de comparar desde antimosquitos a detectores de radar, de contarte todo lo que importaba en el mundo de la movilidad...
... y de adelantarte el futuro con un margen de acierto bastante alto. Por ejemplo, en ese primer número te contábamos cómo sería el próximo BMW Serie 7, esa berlina diseñada por Chris Bangle que fue tan discutida. Nuestro avance se acercó mucho a su imagen final, para sorpresa de muchos.
A lo largo de estos años, hemos mantenido esa misma esencia aunque el mundo editorial ha ido cambiando y nosotros con él; la llegada del periodismo online nos llevó a ser quincenales y mensuales.
Ahora, casi 700 números después, nos sentimos igual de jóvenes y preparados que antes. Quizás con alguna que otra cana, pero con las mismas ganas de seguir con el pie derecho a tabla, aunque sea con un coches a pilas. Algo que, desde luego, no hubiéramos imaginado hace 20 años...

Enrique Trillo
Redactor jefe
Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.