Adriana, camionera, habla claro: "Cuando llego a un parking echo las cortinas y no bajo del camión para que no vean que soy mujer. Y es una pena tener que vivir así"

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Una veterana camionera con más de 20 años de experiencia en el sector del transporte denuncia la situación de inseguridad que los profesionales en las áreas de descanso.

La imagen del camionero recorriendo miles de kilómetros con total libertad poco tiene que ver con la realidad diaria de muchos profesionales del transporte. Detrás de cada ruta hay jornadas maratonianas, horarios difíciles de prever, largas temporadas lejos de casa y una creciente preocupación por la seguridad. Adriana, camionera profesional de 57 años con más de dos décadas de experiencia en el sector, explica desde dentro cómo se vive esta profesión y las dificultades a las que se enfrentan diariamente.

Según los datos del Ministerio de Transportes y Movilidad, las mujeres apenas representan el 2% de los conductores profesionales en España, muy lejos del porcentaje de mujeres con carné de conducir en el conjunto del país, que asciende al 43%. Sin embargo, ese 2% tiene que hacer frente a la difícil situación del sector, al igual que el resto de profesionales, con el añadido de una mayor inseguridad, el abuso y los prejuicios que hoy todavía están presentes en el gremio del transporte por carretera.

Sensación de inseguridad en las áreas de descanso

Adriana relató recientemente su experiencia en el programa Espejo Público de Antena 3. Durante la entrevista explicó cómo ha cambiado la profesión en los últimos años y alertó de una sensación de vulnerabilidad cada vez más extendida entre los conductores. “La inseguridad ha crecido mucho. Sabes cuándo sales de casa, pero no cuándo vas a volver”, señalaba.

La principal preocupación, según explica, aparece durante las paradas obligatorias para descansar. Muchos conductores pasan la noche dentro de la cabina y aseguran sentirse especialmente expuestos en las áreas de servicio, donde los robos se han convertido en una amenaza habitual.

En los últimos meses se han registrado multitud de asaltos y robos de combustible, baterías y mercancía a camioneros que estaban descansando en áreas reservadas a este tipo de vehículos. “Estamos vendidos, nos están robando día y día”, denunciaba la camionera durante la entrevista.

En el caso de las mujeres, la situación añade un componente adicional. Adriana reconoce que ha tenido que tomar precauciones adicionales durante sus paradas para pasar la noche durante las rutas. “Cuando llego al parking, aparco, apago las luces, echo las cortinas y no me bajo del camión para que no vean que soy mujer. Y es una pena tener que vivir así”, explicaba.

Entre los episodios más impactantes que ha vivido la conductora se encuentra uno que ocurrió en Francia, cuando fue despertada en plena madrugada por unos ladrones que estaban vaciando el depósito de combustible de su camión. “Me desperté sobre las dos y media porque me estaban robando. Miré por la cortina y había cuatro tíos con un coche quitándome el gasoil”, relataba.

Asaltos y robos a los camioneros

Los transportistas denuncian que muchas áreas de descanso no cuentan con medidas de protección suficientes y reclaman instalaciones mejor vigiladas, con más iluminación y mayores controles de acceso.

Según Adriana, los delincuentes conocen perfectamente el funcionamiento de estos lugares y se preparan para actuar en aquellos en los que hay una mayor concentración de vehículos durante las horas de descanso. “Entran, se esconden y donde hay más cantidad de camiones es donde actúan. En una hora tienen que llevarse todo lo que puedan”, aseguraba.

Sin embargo, las consecuencias no se limitan a las pérdidas materiales. La falta de descanso y la tensión constante terminan afectando directamente a la seguridad vial. Muchos conductores pasan la noche pendientes de cualquier ruido o movimiento por miedo a convertirse en víctimas de un robo. “No duermes y al día siguiente sales a la carretera tras jornadas de 15 horas conduciendo. La fatiga y el estrés se acumulan y eres una bomba de relojería”, señala Adriana.

La veterana conductora también denuncia los métodos utilizados por algunos delincuentes para actuar mientras los conductores descansan. “Van con cloroformo y lo echan por las rejillas de ventilación de la cabina. A un amigo mío lo dejaron dormido durante 40 horas. Te pueden matar incluso”, afirmaba.

Reclama una mejora de la seguridad en estas zonas

Ante esta situación, decidió trasladar sus reivindicaciones a las instituciones europeas mediante una iniciativa respaldada por más de 26.000 firmas para reclamar medidas urgentes que mejoren la seguridad en las áreas destinadas al transporte profesional.

Además, considera que el sector todavía arrastra ciertos prejuicios hacia las mujeres conductoras. Recuerda que cuando llegó desde Rumanía a España, una de las preguntas más habituales durante los procesos de selección era si su marido disponía del permiso necesario para conducir camiones. “Lo primero que me preguntaban era si mi marido no tenía carné de camión. Mi marido no lo tenía, era yo la camionera”, recordaba.

Y, por si esta situación no fuera lo suficientemente estresante para cualquier profesional del sector del camión, Adriana reconoce haber sufrido situaciones de acoso durante trayectos internacionales, sucesos derivados de una cuestión de género a los que los hombres, por norma general, no se tienen que enfrentar.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España