Luis Moya, 66 años: "Hay una diferencia muy grande entre perder y que te ganen. Si haces los deberes y lo das todo, ese día te ganan, pero no pierdes"

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Ford y Red Bull han vuelto a unir a Carlos Sainz y a su copiloto en el Rally Histórico de Asturias, donde se han subido por primera vez a un Puma Rally1 híbrido.
Luis Moya se ha vuelto a juntar con Carlos Sainz, quien no está perdiendo el tiempo los meses previos al Rally Dakar 2027, para participar en el Rally Histórico de Asturias. Los dos se han subido por primera vez a un Ford Puma Rally1 híbrido y han recordado viejos tiempos corriendo por el asfalto. Si algo destaca siempre el gallego del madrileño es su constancia. "No dejábamos nada al azar", manifiesta Moya.
Tanto Luis como Carlos han vivido mucho juntos, y ahora los dos han repasado su trayectoria en este reencuentro tan especial. Ambos ya tienen una edad y ven como los más jóvenes llegan pisando fuerte, pero en un acto tan especial y nostálgico como este no podían faltar y, gracias a Ford y a Red Bull, se han vuelto a juntar. El copiloto y el corredor han recordado sus inicios, y el primero ha dejado un mensaje muy importante para las nuevas generaciones.
Luis Moya recuerda sus inicios con Carlos Sainz
Luis y Carlos llevan muchos años corriendo codo con codo, concretamente empezaron en 1988, y vieron en el Rally Histórico de Asturias el momento ideal para volver a juntarse y probar los coches de nueva tecnología, unos modelos totalmente distintos a los que conducían en sus inicios. El histórico copiloto no pudo ocultar la emoción que sintió al volver a correr junto a Sainz: "En medio del tramo me emocioné en el coche. Me venían recuerdos de cuando corríamos juntos, de cantar las notas, de estar con él. Ha sido una experiencia extraordinaria".

Este reencuentro fue realmente emotivo para ambos y todo fluyó como el primer día. Carlos tomaba cada curva siguiendo las indicaciones de Luis, y los dos revivieron muchos recuerdos. El copiloto aseguró que ellos cambiaron el mundo de los rallys en su momento: "Nosotros fuimos los primeros en hacer preparación física en el Mundial de Rallyes. No dejábamos nada al azar. En Grecia, tras entrenar con un coche de correr duro y con un calor infernal, llegábamos al hotel, nos poníamos unas zapatillas y nos íbamos a correr".
Este era un evento donde los dos españoles no competían, sino que era una exhibición. Aun así, ambos saben lo que es luchar por conseguir un objetivo y Luis quiso dejar una reflexión que vendrá muy bien para las nuevas generaciones de cualquier deporte: "Hay una palabra que no me gusta escuchar en el deporte: fracaso. El fracaso solo llega cuando dejas de esforzarte, y con Carlos eso era imposible. Hay una diferencia muy grande entre perder y que te ganen. Si haces los deberes y lo das todo, ese día te ganan, pero no pierdes".
Carlos Sainz prepara el Rally Dakar 2027
La gran diferencia entre las carreras que protagonizaban entonces y esta de Asturias era el coche que llevaban. En esta ocasión Carlos se puso al volante de un Ford Puma Rally1 híbrido: "Conducir un Rally1 de esta generación era algo que estaba convencido de que no iba a llegar; la reglamentación se acaba y la única opción era este rally. Gracias a Ford y a Red Bull pusimos la opción sobre la mesa, la cogimos al vuelo y ha sido muy especial. Es una auténtica máquina de competición y pasará tiempo antes de que otros coches igualen sus registros".

Carlos consiguió entrar en un sitio que no era habitual ver a un corredor español y ahora los dos ven cómo los jóvenes irrumpen con todo y el consejo que les brindan es que nunca desaprovechen una oportunidad. Además, el madrileño se ha deshecho en elogios hacia su eterno copiloto: "Yo sabía que Luis lo daba todo y él sabía que yo lo daba todo; no teníamos techo de autoexigencia mutua. Nunca hubo temor a que el otro no pusiera todo de su parte, y eso nos hacía fuertes y evitaba cualquier fricción".
En enero dará comienzo una nueva edición del Rally Dakar, la cual no será en Arabia Saudí, y el piloto madrileño ya está con los cinco sentidos puestos en la preparación de esta carrera: "Esto me sirve de preparación para el Dakar. Cada minuto encima de un coche de carreras, aunque sea asfalto, es entrenamiento que me ayuda a llegar más en forma. El próximo Dakar va a ser muy duro y vamos a sufrir cada kilómetro; para mí esa carrera empezó hace meses". Ahora la próxima parada de Carlos Sainz será esta prueba, pero ahí no estará Luis Moya a su lado.
