Marzo ventoso: cómo conducir con viento fuerte

Marzo ventoso: cómo conducir con viento fuerte

23/03/2017 - 08:03

Lo dice el refrán: marzo es ventoso. Por eso no está de más tomar nota de estos consejos para conducir con ráfagas de viento fuerte. Y es que el aire es un elemento meteorológico al que no se suele dar la importancia que merece pero altera (y mucho) el comportamiento del vehículo. Lo primero, siempre, es extremar la precaución.

¿Sabías que el viento fuerte puede provocar un cambio de trayectoria repentina del coche, reducir la tracción y el agarre de las ruedas e incluso llegar a volcar un vehículo? 

Pues sí. El aire es un factor climatológico al que no se suele dar tanta importancia como a la lluvia o la niebla, pero esta falsa tranquilidad puede dar lugar a sorpresas desagradables porque su influencia sobre la conducción es mucho mayor de la que normalmente pensamos.

Por eso si ves esta señal en la carretera, mejor que extremes la precaución:

El efecto del viento sobre el coche

Cuando hablamos de viento muy fuerte, normalmente éste suele ser racheado, es decir, con repentinas sacudidas, algo que se notará claramente en la dirección del coche y en la suspensión. Notaremos balanceos que desestabilizan el coche y perjudican la normal trayectoria.

Además de estos efectos, el viento también se puede meter por los bajos del vehículo y crear un efecto de elevación de la carrocería si se circula a alta velocidad, reduciendo el agarre de las ruedas en el asfalto.

Consejos para conducir con viento

1. Reducir la velocidad

En el momento que notes que el coche da bandazos a consecuencia del viento, debes reducir la velocidad. De esta manera evitarás muchos de los efectos del fuerte viento, ya que los cambios de dirección serán menos críticos, se podrán controlar mucho más los balanceos y conseguirás que el coche no pierda demasiado agarre.

Un truco que indica que has entrado en una zona de viento fuerte, como un puerto de montaña o un espacio llano, consiste en mirar los árboles que hay al lado de la carretera para comprobar cómo se mueven.

2. Coger el volante con firmeza

Cuando conduzcas con rachas de viento fuertes tienes que llevar las manos firmes en el volante.

Los primeros cambios de dirección los notarás en la dirección, por lo que para corregir o mantener la trayectoria dentro del carril es fundamental llevar las dos manos en el lugar donde tienen que estar.  

Si has reducido la velocidad anteriormente, estos cambios de dirección serán pequeños y con sólo coger con firmeza el volante y estar atentos con la vista puesta hacia dónde quieres llevar el vehículo podrás controlar la situación.

3. Especial cuidado con los camiones

Conducir con viento y con camiones en la misma carretera es una de las situaciones más peligrosas, ya que este tipo de vehículo actúa como pantalla frente al aire, sobre todo si es lateral.

Si vas por una autopista o carretera llana y adelantas a un camión con una diferencia de velocidad elevada, notarás repentinamente la falta de viento, tanto en la dirección como en el balanceo de la suspensión, provocando una desestabilización e incluso un cambio en la trayectoria.

En el caso de que tengas que adelantar un camión, lo más aconsejable es hacerlo con total precaución y con una diferencia de velocidad no demasiado elevada.

4. Cuidado también con los remolques y vehículos grandes

Si se da el caso de que conduzcas un remolque o un vehículo grande bajo estas condiciones meteorológicas, hay que extremar mucho más las precauciones y reducir en mayor medida la velocidad. Esto es para evitar que el vehículo se desestabilice y se agraven los problemas de trayectoria en el vehículo que tira.

Si el remolque es grande y ligero es incluso aconsejable cancelar el viaje y esperar a que el viento se calme. Cuanta más superficie de carrocería tenga el vehículo, más se notará el efecto del viento, por lo que hay que tener más cuidado con los vehículos grandes, sobre todo con un todoterreno grande y de gran tamaño, una furgoneta o un camión. Estos efectos se notarán aún más si el vehículo va cargado.  

5. En caso de viento extremo

Cuando las ráfagas de viento son muy fuertes y extremas, por ejemplo en pasos elevados de montaña, conduce con mucha precaución, reduce la velocidad y utiliza marchas cortas para elevar las revoluciones del motor y tener potencia de reserva para hacer frente a las ráfagas de viento.

Para combatirlo, es preferible la potencia del vehículo antes que la velocidad.

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