Mark Reuss (60), presidente de General Motors, reconoce que necesitan copiar a los chinos: "Podemos aprender mucho"

El directivo quiere sacar mejores coches eléctricos que las firmas asiáticas y para ello tiene que fijarse en algunos aspectos de su forma de trabajar
Actualmente cada vez hay más marcas chinas en el mercado. Tanto que es un lío saber a qué grupo pertenece cada firma, por ello hicimos una explicación de cómo están organizadas todas y cada una de ellas. Hay algunas que las tenemos más ubicadas por su gran éxito en nuestro mercado, y eso hace que otras firmas empiecen a pensar distintas formas de enfrentarse a esta competencia que llega desde Asia.
Son firmas muy potentes y muy avanzadas en cuanto al mercado de coches eléctricos se refiere, y en ese aspecto suelen ir muy por delante de otros países. El presidente de General Motors, Mark Reuss, ha comentado en un podcast esta ventaja de este tipo de fabricantes y asegura que hay muchos aspectos de los que deberían aprender de las firmas chinas, una de ellas los tiempos de fabricación que son de auténtico récord.
El crecimiento de las marcas chinas
Lejos queda la época en la que las marcas chinas solo triunfaban en su territorio, ahora a cualquier mercado que mires hay firmas chinas ocupando los primeros puestos de los ránking de ventas con alguno de sus nuevos modelos. Un claro ejemplo es BYD, que se ha convertido en el fabricante de modelos cero emisiones que más vende en todo el mundo. Este es un caso muy llamativo de éxito, pero no es la única marca que proviene de este país y está consiguiendo grandes cifras.

Este éxito de las marcas provenientes del gigante asiático no es fruto de la casualidad. Hay muchos factores que hacen que vendan tanto, uno de ellos puede ser el precio asequible de sus automóviles, pero otro muy a destacar es la rapidez con la que fabrican sus vehículos eléctricos. A día de hoy están marcando un ritmo que es muy difícil de igualar por parte de las marcas del resto del mundo.
Para entendernos, mientras que una marca china dedicada a los vehículos eléctricos tarda en fabricar un nuevo modelo un tiempo estimado de entre 22 y 28 meses, el promedio de este mismo proceso en fabricantes de Occidente es de 32 a 48 meses. Este tiempo es vital y hace que las firmas chinas vayan un paso por delante, por lo que uno de los objetivos del resto de fabricantes debería ser igualar este rápido proceso para poder competir con estas marcas.
El punto de vista del presidente de General Motors
Mark Reuss lleva en el puesto de presidente de General Motors desde el año 2019. Desde aquel momento está liderando al fabricante estadounidense y están trabajando en avanzar en el sector de los coches eléctricos, aunque no se olvidan de los de combustión. "Somos muy afortunados como empresa de contar con una cartera de vehículos eléctricos y, también, de motores de combustión interna", explicó en un podcast.

En esta misma charla para 'InsideEVs' no tuvo problema en hablar de los objetivos de la marca y trató el tema de los coches chinos que están copando los distintos mercados. Sobre esto último aseguró que no quieren copiarlos como tal, sino que quieren adelantarles. "No podemos copiar su forma de hacer las cosas, tenemos que ser mejores", confesó el directivo.
Aun así no tuvo problema en asegurar que en algunos aspectos van bastante por delante de ellos. Por lo que no sería mala idea fijarse en estas firmas. El presidente del fabricante norteamericano habló sobre la frecuencia de producir coches de estos fabricantes: "Diría que podemos aprender mucho de la velocidad".
Explicó la estrategia que utilizan los fabricantes chinos y destacó que esto puede tener puntos negativos: "Se comparan a fondo entre sí, luego copian y ponen en producción, por lo que el ciclo es muy rápido. A menos que vendas baterías, es muy difícil obtener ganancias allí". Aseguró que muchas empresas van a su mercado y no duran mucho allí con esta forma de trabajo.
No solo General Motors necesita aprender de la forma de trabajar de estas firmas, sino que a la mayoría de marcas del mercado a día de hoy les vendría bien. El éxito de los fabricantes chinos es un hecho y su gran velocidad a la hora de fabricar automóviles, puede ser algo que podrían empezar a adoptar marcas de todo el mundo para seguirles el ritmo.
