Jarro de agua fría para los militares estadounidenses en Alemania: les prohíbe importar su Cybertruck por "problemas de seguridad pasiva”

Los militares del ejército de los EE.UU. podrán importar muchos vehículos a Alemania, pero el Tesla Cybertruck no está entre ellos.
El Tesla Cybertruck es un coche polémico como el solo, incluso cuando no lo es cosa suya. Ya desde su presentación dio que hablar, ha tenido idas y venidas con su calidad, los compradores se quejan… pero aún así hay quien tiene uno y quiere llevárselo consigo a la otra punta del mundo, aunque en ocasiones sea imposible, como le ha ocurrido a los militares estadounidenses que están en Alemania.
Vamos a intentar ponernos en situación. Hay personal militar estadounidense destinado en Alemania y, para que no tengan que comprar o alquilar coches nuevos mientras dure su estancia allí, el ejército ha llegado a un acuerdo con el German Federal Ministry of Transport (FMoT) para que puedan importar sus vehículos.
Ambas partes habían llegado a buen puerto en las negociaciones, consiguiendo que incluso los coches estadounidenses que no cumplen con todas las normativas de seguridad europeas puedan circular de manera legal por las carreteras alemanas. Sin embargo, esta excepción es válida para todos los vehículos menos para uno: el Tesla Cybertruck.
Aparentemente, parte del personal tendría en propiedad el modelo de Tesla (que recordemos que actualmente en Estados Unidos se vende desde 79.990 euros) y habría solicitado, igual que el resto, poder llevar consigo la camioneta. Sin embargo, solo en este caso la solicitud se había desestimado, principalmente por sus “importantes problemas de seguridad pasiva”.
El Cybertruck, a grandes rasgos, podría considerarse como una tanqueta que, por sus características de peso y, sobre todo, forma, está muy lejos de cumplir con los requerimientos de seguridad del Viejo Continente, lo que ha llevado a que le veten incluso de este acuerdo especial.
Son dos las principales características por las que el pick-up eléctrico, en primera instancia, se anunció que no se lanzaría en los mercados europeos.
El primero tiene que ver con el peso. Es un vehículo de un tamaño considerable (5,68 metros de largo, 2,20 metros de ancho y 1,79 metros de alto), pero que, sobre todo, es pesado a más no poder, en gran parte por su naturaleza eléctrica. En seco supera las 3 toneladas y con pasajeros y equipaje podría superar las 3,5 toneladas, lo que haría que fuera necesario el carnet de camión para conducirlo legalmente.
Sin embargo, ese es el obstáculo “menor”, puesto que el principal impedimento para que el Tesla Cybertruck se pueda vender en Europa es su diseño. Su imagen es muy llamativa, pero no segura. Sus paneles exteriores, que dan forma a una estructura poligonal y angulosa, da lugar a partes tan afiladas que llegan a tener aristas de 1,4 mm, muy por debajo del redondeo mínimo obligatorio que se exige, que es de al menos de 3,2 mm.
Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería de vehículos de Tesla, ya dijo en su día que “desafortunadamente, es imposible hacer un redondeo de 3,2 milímetros en una lámina de acero inoxidable de 1,4 milímetros”, motivo por el que descartaba su llegada a Europa de ninguna de las maneras.
Sin embargo, el ejército lo ha intentado por una vía que no ha sido fructífera, como ha comunicado en una carta que ha publicado en Facebook.
En ella se señala que, a pesar de que el vehículo no cumplía con la normativa de seguridad europea, “las Fuerzas Armadas de EE.UU. presentaron una consulta al Ministerio Federal de Transporte de Alemania (FMoT) sobre la posibilidad de que los miembros de las fuerzas estadounidenses importen y registren Cybertrucks en el sistema USAREUR-AF”.
Sin embargo, no se consiguió el permiso porque “el Tesla Cybertruck no solo no cumple con los requisitos legales de la UE, sino que además se desvía significativamente de ellos”.
Como aspecto curioso, en el escrito se apunta que, aunque el de la seguridad es el principal argumento para echar por tierra la petición, también hay uno secundario: un Cybertruck no puede pasar desapercibido en Europa.
La idea del acuerdo es que los coches importados de Estados Unidos por los militares reciban matrículas alemanas, de manera que sean discreto y no pueda identificarse a los efectivos de manera sencilla, por cuestiones de seguridad. Esto, sin embargo, sería imposible si se trata de un Cybertruck, puesto que es un vehículo que no está homologado para el Viejo Continente, lo que hará que llamase mucho la atención.
Es por eso que las Fuerzas Armadas han querido comunicar que “no se emitirán certificados de importación para estos vehículos. El personal que, a pesar de ello, decida importar un Cybertruck, se arriesga a tener que enviarlo de vuelta a EE. UU. a su propio costo”.
