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24 horas híbridas Toyota 2015: Auto Bild, segunda posición

Enrique Trillo

22/10/2015 - 15:03

La segunda edición de las 24 horas híbridas de Toyota ha demostrado que conducir un vehículo híbrido en circuito no es una locura ni un experimento, sino una experiencia muy divertida y emocionante. Nuestro compañero Enrique Trillo ha participado y nos cuenta su experiencia.

Toyota es una marca con mucha tradición en competición. Seguro que todos recordáis su paso por el mundo de los rallys y ese nefasto momento para nuestro Carlos Sainz, el senior, por supuesto, y los gritos de su copiloto, Luis Moya: "¡Trata de arrancarlo! ¡¡Trata de arrancarlo, Carlos, por Dios!!". Aquel Toyota le quitó un campeonato del mundo al piloto madrileño, pero no hay que olvidar que el fabricante nipón se proclamó vencedor como marca en 1993, 1994 y 1999. 

También han pasado por la Fórmula 1 con no demasiada fortuna y ahora están embarcado en el WEC (Campeonato del Mundo de resistencia), en el que se proclamaron campeones la pasada temporada.

Y es precisamente por esto último por lo que Toyota decidió crear esta original carrera de las 24 horas híbridas la que seis equipos (en la primera edición de las 24 horas híbridas Toyota fueron cinco) compiten a los mandos de un Toyota Auris Hybrid para llegar los primeros a la meta.

Evidentemente, no es una carrera de resistencia al uso. Aquí el combustible es limitado y la estrategia juega un papel fundamentela para poder completar 24 horas rodando en el circuito de Albacete, que nuevamente fue elegido como sede de excepción para esta cita.

Concretamente el combustible está limitado a 125 litros (los 45 del depósito del Auris más cuatro garrafas de 20 litros que se deben utilizar en cuatro repostajes diferentes).

Los equipos estaban previamente configurados. Yo estaba encuadrado en el coche número 4 en el que también participaban Alfonso Herrero de km77.com, Diego Zotes de Autocity.com, Jesús Ramos (coches.com), Rafael López (CAR) y un follower de @Toyota_Esp en Twitter, Iñigo Almazán.

La emoción empieza antes del banderazo inicial, porque la salida es tipo Le Mans, es decir, a la carrera. Como mis compañeros saben de mi afición por el running me conceden el honor de ser el que realice el primer turno. No los decepciono y llego el primero el Auris, pero la lío al arrancar y dos coches salen antes que yo. No hay prisa, quedan 24 horas para arreglarlo. Y, por si acaso, me concedo el lujo que acabar la primera vuelta en primer lugar :)

Entrego el coche con un consumo medio de 6,2 litros tras 59 minutos de conducción y doy las primeras claves a mis compañeros para intentar optimizar la trazada y el gasto de neumáticos y combustible.

Salida 24h Hibridas

Decidimos mantener ese ritmo aunque hay otros equipos más rápidos y caemos hasta cuatro posiciones en la clasificación. Para no vernos demasiados retrasados, enseguida abusamos más del pie derecho y volvemos a remontar.

Se hace de noche y empieza a llover, vuelvo al coche. Los cristales se empañan de lo lindo, pero bajo unos instantes un filo de la ventanilla y la cosa se arregla. Mi duda es si el circuito tendrá algo de grip o se habrá convertido en una pista de patinaje. Por suerte, los neumáticos Michelin Crossclimate que Toyota ha utilizado para estas 24 horas híbridas 2015 agarran de manera sorprendente y diría que van incluso mejor en mojado que en seco.

El gasto medio del global de la carrera ha ido subiendo paulatinamente y se coloca en 6,8 litros. Sin duda, la lluvia también ha influido. Pasamos el ecuador de la carrera y hemos retomado la primera posición. Decidimos hacer el primer cambio de neumáticos de los dos a los que estamos obligados por el reglamento. Y ahora, sabedor de lo que ocurriría más tarde, veo que fue un error cambiarlos tan pronto, porque aún estaban en buenas condiciones.

Hacemos nuestros cálculos y vemos que a este ritmo no llegamos al final de las 24 horas. Estamos girando aproximadamente a 2:35:00 por vuelta, así que levantamos el pie para intentar ahorrar. Son las seis de la mañana, es tiempo para echar una cabezadita…

Tres horas después y con apenas dos de sueño repaso los marcadores de tiempos. Veo que somos segundos, pero mis compañeros me cuentan que hemos mejorado el consumo y lo hemos dejado cerca de los seis litros. ¡Que se agarren los rivales que veo que ganamos!

Son las 11 de la mañana, quedan cuatro horas de carrera y decidimos realizar el segundo cambio de neumáticos. Ambas ruedas delanteras están bien. La izquierda es la que más sufre, pero ya la habíamos cambiado con anterioridad. La organización nos manda cambiar la derecha. Con esta operación perdemos unos puestos que más tarde recuperamos cuando el resto de equipos pasan por boxes a realizar sus respectivos cambios.

La mala noticia llega a falta de una hora y media para terminar: el neumático delantero izquierdo ha sufrido en exceso con el aumento de ritmo que hemos querido realizar para acercarnos a la cabeza y nos obligan a cambiarlo de nuevo. Perdemos cuatro minutos porque no estábamos preparados para la maniobra y tuvimos que ir a buscar a la carrera gato, llave y dinamométrica .

Hemos caído a la cuarta plaza. Todo está perdido. Los miembros del equipo nos reunimos y decidimos echar el resto. Comunicamos a nuestro piloto en pista que lo de todo. Ni eficiencia ni ahorro ni leches… "¡Gas a fondo. No lo dudes!"

Pero el resto de equipos, al verse presionados, no dudan en hacer lo mismo. Está claro que todos prefieren la gloria o nada. Escalamos un puesto y nos pegamos al coche número uno. Al volante del mismo, Marcos Martínez Ucha, el piloto madrileño que en su día participó en la GP2, antesala de la Fórmula 1, y que ahora colabora con el programa de TV "Más que coches". El ritmo por vuelta empieza a caer: 2:17, 2:15, 2:14… Marcos lo va dando todo y Jesús, mi compañero, para sorpresa de todos, también. Desde boxes avisan que otro piloto ha rebajado la vuelta rápida de Marcos y este, herido en su orgullo, saca segundos de donde parecía no haberlos y marca un crono de 2:12:036. ¡Qué bestia!

Evidentemente, nosotros perdemos algo de comba. Pero la parte buena es que nos hemos acercado muchísimo al líder.

La última vuelta ha sido de verdadero infarto. El coche 1 la empieza a cuatro segundos de la cabeza, pero llegan a la última curva pegados.

Finalmente los ganadores son los miembros del equipo 3, que se imponen por solo nueve décimas de segundo.

La verdad es que es impresionante que tras 24 horas conduciendo un híbrido, el resultado pueda ser tan ajustado.

Y la buena noticia final es que una sanción al equipo 1 (penalizado con una vuelta por no apagar el motor en los cambios de piloto) nos regala la segunda posición.

Sin duda, sensación agridulce, porque hemos terminado a 21 segundos de los ganadores. Muy contentos, pero quién sabe qué hubiera pasado sin ese inesperado cambio de neumáticos de ultima hora…

Por supuesto, deseando repetir experiencia en las 24 horas híbridas Toyota del año próximo para quitarme la espinita...

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Enrique Trillo

Dame un coche, un circuito, barra libre y no necesito nada más en la vida.

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