Reportaje

Coches clásicos

Seat 124: un señorito "potenciado"

Seat 124: un señorito "potenciado"

Redacción Auto Bild

14/11/2010 - 13:34

El Seat 124 comenzó a fabricarse hace cuatro décadas para convertirse en uno de los "tres volúmenes" más exitosos de la historia, en un país sediento de desarrollo, confort, pisitos en la sierra... ¡y carreras! Un modelo de calle que era muy aceptado entre los taxistas no tardó en hacerse un hueco en el mundo de los rallys, donde consiguió éxitos. AUTOBILD.ES te introduce en su biografía al volante de distintas versiones del 124 y 1430.

Corría el año 1969 cuando el mundo contempló atónito los primeros pasos del hombre en la luna, el lanzamiento del 'Yellow Submarine' de The Beatles, el primer vuelo en pruebas del Concorde... y el éxito sin precedentes de la nueva berlina española, el Seat 124, que había nacido en 1968 y veía cómo su primo, el Seat 1430, ya apuntaba maneras.

En España, mi abuelo fue a un concesionario dispuesto a darse el capricho de su vida. “Quiero un Seat 1500 doble faro”. Había crecido con la austeridad que mandaban los tiempos, hizo una mili de dos años, compró a plazos un Seat 600 de segunda mano y lo usó para llevar a sus ocho hijos a Benidorm a que vieran el mar.  El 1500 que buscaba era un lujo que por fin podía pagar, pero se topó con un inteligente vendedor que cambiaría para siempre su concepción de coche elegante: “Con el debido respeto, señor, el Seat 124 es el futuro”.

El nuevo gran ‘trasera’

Todo estaba cambiando rápidamente y los vehículos fabricados bajo licencia extranjera en esa época (Seat, Renault) se empapaban de las nuevas tendencias. Para su próxima berlina, Fiat había estudiado poner el motor y las ruedas motrices delante, como hacían con éxito Citroën, Renault o los Morris y los Mini de Alec Issigonis. Curiosamente, el ingeniero Dante Giacosa, paradigma de los motores detrás y la tracción trasera en los Fiat 600 y Nuova 500, por ejemplo, defendía estos cambios.

El puesto de conducción del Seat 124 era elegante, pero menos recargado que el del Seat 1500. El volante resulta hoy demasiado grande

El motor delantero longitudinal con propulsión trasera fue efectivo, pero nada novedoso dentro de Fiat. Seat lo hizo crecer con doble árbol de levas en cabeza hasta los 1.600, 1.800 y 2.000 cc. La palanca de cambios era tan larga como precisa

Relojes redondos en el 1430 y el 124 FL (arriba), llave a la izquierda como en la mayoría de los Porsche: ¡ni por esas era un coche ‘racing’!

Sin embargo, el fabricante italiano optó por la fórmula motor delantero longitudinal y propulsión trasera, marca de la casa. El Seat 124 fue un éxito, tanto en Italia como en España, donde comenzó a producirse en 1968. Un año después, la mecánica de 1.197 cc y 60 CV compartió catálogo con la de 1.438 cc y 75 CV en el nuevo modelo, el catorce treinta, que contaba con mejores acabados e interesantes retoques estéticos.

La denominación Seat 124 pronto se quedaría corta para definir una misma carrocería (excepto en el coupé) y modelos tan diferentes: motores 1.600 y 1.800 y 2.000 cc con doble árbol de levas, potencias superiores a los 100 CV... En la última fase se volvería al número original hasta la desaparición definitiva del 124 en 1980.

¡Cuánto tiempo!

Con estas llantas Targa, se aprecia mejor algo de lo que sí podía presumir un 124 ‘faro redondo’: cuatro frenos de disco

 

Sólo el logotipo frontal revelaba que el modelo aún era ‘Licencia Fiat’

Al entrar en el 124 D (no de ‘diésel’) granate, huele a nuevo. Alberto Vila, un gran seísta, presume de tener las alfombrillas como salidas de fábrica, el volante perfecto y el salpicadero sin una grieta. Me faltan sus llantas originales de chapa y tapacubo cromado, pero como el tuneo se limita a unas bonitas Targa de época, me gusta.

Para no quedarme en números rojos al arrancar, decido no quitarme 40 años de encima, sino 25. Es suficiente para que el gangoso ¡grrraan!, ¡grrraan! del grupo trasero me devuelva al barrio donde vivía de niño. ¡Y yo que pensaba que el 124 de mi vecino sonaba así porque tenía el escape picadísimo! El callejeo por la ciudad no es lo más apropiado para un volante tan grande y fino (cuando lo quiero agarrar con decisión, me sobran dedos). Pero la dirección es precisa y tiene la dureza necesaria. En las rotondas es controlable y tendente a irse de morro en vez de atrás, como sería lógico en un coche de propulsión. En carretera, el coche pide a gritos (porque no dispone de cuentavueltas) una quinta... que no tiene.

De taxis a bólidos

El Seat 124 pronto se convirtió en la berlina nacional por excelencia. A pesar de que nunca montó un diésel de fábrica, tuvo mucha aceptación entre los taxistas. Lo que nadie se esperaba es que a estos armarios con ruedas, como algunos les llamaban, les diera por ganar caballos hasta ser competitivos. Según brillaban en las pruebas deportivas, en el mercado aparecían modelos con atractivos apellidos, como ‘Especial’ o ‘Potenciado’.

Las preparaciones FU y DDAUTO tuvieron gran tirón popular y Seat se convirtió, por primera vez en su historia, en una firma con imagen deportiva. Es curioso que los pioneros no estuvieran vestidos con carrocerías a priori más 'racing' (el Seat 850 Sport, el Seat 124 Sport o el Seat 124 Spider que, a diferencia del 850 coupé y descapotable, nunca se montó aquí).

Salvador Cañellas, con su primer 124 de rally, con el que ganó

Los herederos

Los nuevos Seat 131 de 1976 cohabitaron con los últimos 124 hasta los 80. El divorcio posterior entre Fiat y la filial española daría lugar al modesto utilitario alargado Málaga, con lo que en Martorell no volverían a producir una berlina de verdad hasta el noventero Toledo, ya como firma integrada en el Grupo VW. 

Pero Seat ya había ido por libre para hacer una versión más divertida de su exitoso Seat 127. Compró a Audi el diseño de una carrocería de Aldo Sessano para NSU (con branquias laterales de ventilación, para un motor trasero) y tras varios prototipos, encargó a la empresa española Inducar el cascarón definitivo del que podría ser considerado el primer Seat español, con permiso del Ibiza I, en la década siguiente. Aquel experimento de 1975 no se llamó 127 Coupé ni 127 Potenciado. Tampoco montó las mecánicas de ese utilitario, sino que heredó las del los primeros 124 y 1430, de 1197 cc y 1438 cc, con el bloque dispuesto transversalmente. Al final se bautizó como Seat Sport, acompañado de 1200 o 1430, según la versión. El público le puso por su cuenta ‘Bocanegra’, en honor al paragolpes delantero que engullía rejilla y faros.

Seat 128 3p: la cotización del 'Tiocho' va en aumento, pero aún no alcanza la del Bocanegra. Ambos escasean, porque su producción fue efímera

Interior del Seat 128 3p, que era menos deportivo que del Bocanegra

Seat Sport 'Bocanegra': el rebautizado Seat Sport fue un modelo único que hoy resulta muy divertido de conducir. Pero es más costoso de mantener que su 'primo', el 128 3 puertas

Interior Seat Sport 'Bocanegra'

En 1976 Seat dejó a un lado los experimentos y, entre todos los 128 que ya existían en Fiat eligió el modelo de tres puertas -128 3p-, que compartiría con el Bocanegra mecánicas, cadena de producción hasta 1979 y concesionarios hasta 1982. Hoy son dos modelos de culto, por su escasez, su estética y la fiabilidad de un corazón alegre y fiable con muchos recambios, gracias a su ADN... de 124.   

Entrevistas

Dos preguntas a...

Salvador Cañellas, campeón de España de Rallys en 1972

 “Pedí un 124 de prensa para correr y gané el Nacional de tierra”

AUTO BILD: ¿Qué recuerda de los inicios de Seat con el 124?
Salvador Cañellas: Seat sólo estaba interesada en crear la Fórmula 1430. Hice pruebas con ellos en el circuito de Calafat (Tarragona) y allí les pedí un coche para correr rallys. Tan pesado me puse, que me prestaron uno de los 124 que habían dejado a la prensa para ver el Rally de Montecarlo. Quedé tercero en el Costa Brava. En vez de devolverlo, corrí el Rally Firestone y, cuando me quise dar cuenta, lideraba el Nacional, que acabé ganando.
AB: ¿Eran prestacionales?                   
SC: Eran coches ‘anti-racing’: todo se rompía, Fiat no quería arreglar nada, y los coches no se probaban nunca. En vez de correr, al final acababa sorteando obstáculos. En cambio, tengo que decir que en circuito sí que disfruté mucho, donde también gané el Campeonato de España con mecánicos muy entregados.

 

Dos preguntas a...

Antonio Zanini, piloto oficial de Seat Competición

“Seat hizo el equipo de carreras más importante”

AUTO BILD: Usted brilló en los rallys con Seat, a pesar de pilotar una berlina y no un coupé...
Antonio Zanini: Fue increíble poder participar en el equipo de competición más importante que ha tenido nunca este país, con una fábrica que vendía la imagen de su propia marca en los ámbitos nacionales e internacionales. En cuanto a la fiabilidad, era normal que no fueran perfectos: se trataba de utilitarios de 60 CV a los que le poníamos 160, 170 CV...
AB: ¿Hubo ‘pique’ con Cañellas como reflejaba la prensa del momento?
AZ: ¡Para nada! Sólo había un pique sano en el mismo equipo por llegar primero a la asistencia... y quedarse con las ruedas nuevas.

Rarezas clásicas

Europa, Latinoamérica, África, Asia... El Fiat 124 se produjo bajo licencia en muchos lugares del mundo, con distintas motorizaciones, carrocerías y acabados: 

Lada: en la antigua URSS, el ‘veinticuatro’ se fabricó como Lada ¡durante 30 años!

Fúnebre: un carrocero de Valencia hizo una pequeña serie de Seat 124 fúnebres, con una reductora para ir 'al paso' hasta el cementerio

1430 FM: AUTO BILD también ha podido probar este curioso ‘catorce treinta’ 1.6 de los FU......

...pero con una amplitud extra. Sólo hubo 800, según Jesús, su dueño

¿124 o 1430?: tras los éxitos deportivos, se hicieron réplicas privadas, como este interesante 1430-1600 con 'look' 124 de Serviá

Modelos

Seat 124 (1968): primer ‘faro redondo’ con 1.197 cc y 60 CV y cuatro frenos de disco. Pilotos traseros estrechos

Seat 124 Sport (1970): era el deportivo de la época, con unos interesantes motores biárbol de 1.600 y 1.800 cc

Seat 124 D (1971): segunda serie del faro redondo con pilotos traseros grandes, interior mejorado, hasta 65 CV y doble circuito de frenos

Seat 124 FL (1975): se recupera la denominación 124 para el D Especial, ‘FL’ (por el número de bastidor) o ‘Pamplona’. Última serie

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