Skip to main content

Reportaje

Sí, financiar un coche sale más caro que pagarlo al contado

Financiar coche

El truco está en los intereses...

Sí, amig@s, por mucho que en el concesionario te digan lo contrario: financiar un coche sale más caro que pagarlo al contado.

No lo decimos nosotros, la afirmación que no contará con el beneplácito de muchos vendedores viene de un estudio firma por la Organización de Consumidores OCU que abre con la siguiente afirmación: "a pesar de los descuentos ofrecidos por los concesionarios para financiar la compra de un coche, pagar al contado resulta más económico en la mayoría de los casos". Veamos por qué...

Un descuento llamativo con 'trampa'

Como pilar de su estrategia de ventas, los fabricantes ofrecen suculentos descuentos que dejan el precio de algunos de sus modelos a precios mucho más bajos de los que marca la tarifa. 

Los descuentos en estos casos suelen ser elevados (los hay que llegan a los 5.000 euros), pero cuando te plantas en el concesionario y te interesas por la oferta descubres que está supeditada a una serie de condiciones: no solo no puedes cambiar la mecánica o el equipamiento (si lo haces el precio sube), es que para que te respeten la cifra tienes que aceptar las condiciones de financiación.

"Esto les permite mostrar en su publicidad precios más baratos, pero a pesar de los descuentos, casi siempre saldrá más barato pagar el vehículo al contado que financiarlo", explica la OCU en su informe.

Así se ha hecho el estudio

La organización de consumidores ha visitado varios concesionarios tanto de vehículos nuevos como de segunda mano y ha comparado la financiación que ofrecen con las ofertas de préstamos bancarios.

Este estudio concluye que el coste de la financiación más el de los productos vinculados que obligan a contratar supera siempre el descuento obtenido.

OCU critica la poca información que se ofrece por parte de los establecimientos de venta de coches. Afirman que "en las visitas realizadas, no se ha obtenido la información necesaria para poder comparar entre las distintas ofertas y que es obligatoria por Ley".

"En la mayoría de los casos se limitan a informar sobre el importe de la cuota mensual a pagar, obviando la información sobre comisiones, gastos de apertura, comisiones por cancelación anticipada o los servicios adicionales que incluyen, como seguros de vida, de protección de pagos, o extensiones de garantías y contratos de mantenimiento", asegura la organización de consumidores.

Las cláusulas de la financiación

Las comisiones por cancelación anticipada son otro de los grandes engaños que denuncia la OCU.

La organización de consumidores denuncia que muchos de estos contratos tienen cláusulas de permanencia que obligan a mantener el préstamo durante un determinado plazo de tiempo, imponiendo una penalización que supone la pérdida total del descuento aplicado, si el consumidor no lo cumple. OCU advierte del "carácter abusivo e ilegal de este tipo de cláusulas" y recuerda que la Ley de Defensa de los Consumidores y Usuarios establece que "las penalizaciones no pueden ser fijas, sino proporcionales al tiempo que falta para cumplir el compromiso".

Métodos de financiación en la pyme

Un ejemplo real

Un coche al contado cuesta 22.600 euros. Las opciones de financiación: con 36 cuotas, el precio se queda en 20.700 euros; si se abona en 48 mensualidades, el presupuesto es de 20.370 euros. 

El supuesto ahorro es de casi 2.000 euros con una financiación a 36 meses dando la máxima entrada que permite el concesionario (en este caso, 12.200 euros) y dejando 8.500 euros a abonar en 36 cuotas de 290,19 euros. Si multiplicas los 290,19 euros que el comprador pagará 36 veces y le sumas los 12.200 euros que ya ha abonado, el resultado te muestra que pagará por el coche 22.646,84 euros.

Los consejos de la OCU

Para aquellos consumidores que vayan a adquirir un vehículo OCU recomienda seguir los siguientes pasos: 

  • Hay que pedir un proyecto de financiación al concesionario para el importe y plazo que necesite financiar. Con dichos datos se consigue el importe de la cuota a pagar. 
  • Se debe verificar todos los conceptos que incluye la cuota (comisión de apertura, servicios accesorios, etc.) y preguntar si hay que pagar alguna cantidad adicional. 
  • Con esos datos hay que calcular el coste total, multiplicando la cuota mensual por el número de ellas que va a pagar y sumar cualquier importe adicional (comisiones, productos extras).
    Después, hay que restar el descuento para obtener el importe total que cuesta la financiación. 
  • Una vez obtenido este coste hay que proceder de la misma forma con el crédito bancario, bien de la entidad habitual o de otras que no exigen como requisito domiciliar la nómina y finalmente comparar los importes teniendo en cuenta también las condiciones adicionales. 

Para que no te suene a chino...

A continuación repasamos los términos habituales en un contrato de financiación:

  • La entrada es lo que se paga al principio.
  • TIN (Tipo de Interés Nominal). Es el porcentaje de intereses que tendrás que pagar a cambio de que te dejen el dinero. Se aplica en función de los tipos de interés fijados por el Banco Central Europeo (BCE). 
  • Comisión de apertura o de estudio. Es el porcentaje que se aplica al formalizar el préstamo. 
  • Comisión por amortización anticipada. Se refiere a la cantidad de dinero que cobra la financiera cada vez que el cliente amortiza parte del capital pendiente.
  • Comisión de cancelación total. Es la comisión que la financiera aplica si el cliente cancela el préstamo anticipadamente. Se suele imponer para que el cliente no refinancie lo que debe del préstamo en otra entidad. 
  • TAE (Tasa Anual Equivalente). Se obtiene de sumar el TIN más la comisión de apertura y la comisión de cancelación. Es el indicador que refleja la cantidad de intereses totales que se pagarán por el préstamo.
  • Además de los anteriores, es conveniente que sepas de qué te hablan cuando usan los términos entrada y reserva de dominio.

 

Y además