Prueba

Volvo V60 D4, un familiar diferente

Enrique Trillo

El Volvo V60 D4 es un modelo bueno, bonito y con un equipamiento de seguridad impresionante. ¿La mejor berlina familiar ‘premium’? Si no fuera por su espacio interior y su escaso maletero, podría serlo.

Este Volvo V60 D4, como es habitual en la marca sueca, tiene la seguridad como uno de sus principales putos fuertes, pero ahora, suma un innegable atractivo estético. Su intención es dejar claro que un 'satino wagon' no tiene por qué ser exclusivamente para familias, sino que ofrece otras muchas ventajas para todo tipo de conductores. Así por lo menos se debe entender este coche, porque con un maletero más pequeño de la cuenta no puede aspirar a enamorar a aquellos que quieran llevar la casa a cuestas cada fin de semana, sino a los que gusten de viajar relajados para disfrutar de su tiempo de ocio y necesiten un coche que les aporte una zona de carga de fácil acceso y con buena altura.

Motor del Volvo V60 D4: potencia y ahorro

Por poner algunos ejemplos, se me ocurre que podría ser una buena opción para esquiadores o submarinistas. El V60 D4 ofrece una amplia gama de motores. Tres gasolina (T4, T5 y T6) que solo te recomiendo si buscas prestaciones, y cuatro diésel (D2, D3, D4 y D5) con potencias de 114 a 215 CV. El D3 es la opción más sensata por potencia (136 CV), pero declara un consumo de 4,9 litros. Por eso estaba deseando hacer la prueba el nuevo Volvo D4, con 181 CV y un gasto oficial de 4,3 l/100 km.

Este motor turbodiésel de cuatro cilindros empuja desde muy abajo y, en combinación con el cambio automático de ocho velocidades que monta esta unidad de pruebas, responde de maravilla. Es una transmisión por convertidor de par que podría ser más rápida, pero ciertamente no es necesario que así sea. Su respuesta encaja perfectamente con el comportamiento del coche, que no abandona el confort al que nos tiene acostumbrados el fabricante sueco, pero sí afina su puesta a punto para lograr un mejor equilibrio en zonas de curvas.

Prestaciones del Volvo V60 D4

Las prestaciones que ha logrado esta versión D4 del V60 son realmente buenas. Acelera de 0 a 100 en 7,7 segundos y para pasar de 60 a 100 km/h solo requiere de 4,2 segundos, lo que le permite adelantar en carreteras secundarias con gran solvencia. Su consumo medio en este test ha sido de 6,3 litros. Se aleja del dato oficial, pero no está nada mal teniendo en cuenta su potencia y empuje. Sin duda, el Start-Stop ha sido de ayuda en los tramos por ciudad.

Dentro del Volvo V60 D4 notas que estás sentado en un coche con mucha clase desde el primer momento. El diseño y tapizado de los asientos es formidable, mientras la finura con que están rematadas las costuras y la calidad percibida que transmite es impresionante. Además, se ha modernizado y ahora cuenta con un cuadro de mandos digital muy completo que acumula toda la información: navegador, ordenador de viaje, sistemas de seguridad... La versión Summun que he probado es la más alta de gama y, por tanto, la más cara. Si 43.000 euros te parece mucho, puedes optar por el Kinetic, disponible desde solo 36.140 euros.

Si comparas este V60 con cualquier familiar solo por su capacidad de carga, sale perdiendo porque su maletero es más pequeño. Pero también es cierto que transmite tanta solidez y calidad de acabados como cualquier modelo alemán. Además, por diseño, les ha pasado por la derecha. Si le das la importancia que merece al apartado dinámico, debes saber que su comportamiento es muy equilibrado y que este motor ofrece una acertada respuesta que combina potencia y eficiencia.


Imagen de perfil de Enrique Trillo

Dame un coche, un circuito, barra libre y no necesito nada más en la vida.