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Prueba Kawasaki Z900: la heredera que bate a la Z800

Prueba Kawasaki Z900
Nota

8

¡Esta, sí! La nueva Kawasaki Z900 es, junto a la Kawa Z650, la heredera de la Z800. Y comprobamos de primera mano por qué es una de las grandes superventas de este 2018.

La 'z' ya se ha convertido en un sello  propio dentro de la gama Kawasaki, puesto que supone un concepto muy concreto de lo que debe ser una motocicleta naked...  superdotada de prestaciones, agresividad y diversión. Y tras la desaparición de la añorada Kawasaki Z800 -una de las Top 10 habituales en el mercado español, mes a mes-, ves en el catálogo 'verde' que por debajo y por encima existen ahora la Kawasaki Z650 y la que aquí probamos, la Kawasaki Z900... Pero en realidad, el salto entre una y otra en cualidades, calidades, prestaciones y 'feeling' es mucho mayor de lo que parece. 


Mientras que la seis y medio es una 'streetfighter' de acceso, bicilíndrica y de 68 CV, arrancar el motor de su hermana mayor te conecta directamente con la más pura tradición Kawa de bloques de cuatro cilindros. Y aunque la postura sea tan radical en ambos casos, pronto notarás que esta última configuración ya es más que suficiente para cambiarlo todo. Así que ¡vamos a por ello! 

Prueba Kawasaki Z900

Nada más sentarme, compruebo lo evidente. La postura de conducción no va a ser un camino de rosas para alguien de 1,90 m de estatura como yo. Sin embargo, dentro de este segmento, hay de todo, pues lo importante no es que, a diferencia de la gama Ninja, te enfrentes contra los elementos 'al desnudo', sin carenado alguno; aquí lo que cuenta es que la moto te deje jugar con el cuerpo, bailar de lado a lado con las curvas y situar el trasero hacia la parte posterior del asiento por si fuera necesario adoptar una postura más aerodinámica por carretera... sin llegar con el cuello dolorido. 

En ventas, este tipo de 'naked' son mucho más agradecidas, aunque yo, particularmente', sigo siendo muy de agacharme bajo el cupulín y apurar antes de la curva frenando con el cuerpo. ¿Vicios de haber crecido con una Kawasaki GPX 600 R en mis tiempos mozos -que tampoco es que fuera un locurón-? Puede. Pero es que hasta estéticamente, las R con protección me parecen de lo más bonitas. Cuestión de gustos, claro. 

Cuatro cilindros que piden guerra

Vuelvo a aterrizar en la prueba de esta Kawasaki Z900 en este 2018 en el que la marca japonesa está teniendo tanto éxito. Nada más pulsar el botón de arranque, ya te pones contento. Pero es que al abrir gas, el agradable zumbido que escuchas va dando paso a sus 125 CV, con los que coger velocidad de una manera contundente pero lineal.

La moto tiene 'patada', claro, como no podría ser de otra manera. Para colmo de bienes, la respuesta del acelerador electrónico es, sencillamente, perfecta. La admisión de combustible de doble mariposa (sistema que también comparten la Z650 y la Z900) aquí se luce especialmente.

 Las marchas se estiran mucho mejor que en la Z650 y, aunque 'suene' -valga la metáfora- extraño, todo esto redunda en una mayor comodidad a la hora de desplazarse por la ciudad y salir de los semáforos incluso en las gestiones más cotidianas. Por eso, paradójicamente, la Z900 permite llevar a cabo una conducción bastante relajada y económica (la palabra ECO va apareciendo en el cuadro continuamente cuando no apuras las revoluciones). 

Prueba Kawasaki Z900

Toca ahora adoptar una postura un poco más racing (cuando vas erguido por la ciudad es más cómoda de lo que puede parecerte) para no resistirse ni al viento ni a sus encantos, que son muchos, bajo la filosofía suomi (postura hacia delante, cabeza agachada, cola alta). A ello contribuye también que los estribos estén ligeramente retrasados y el diseño del asiento también remata ese concepto ergonómico que Kawasaki llama Ergo-FIT). 

Prueba Kawasaki Z900
Prueba Kawasaki Z900


Llegan las curvas enlazadas de montaña y uno va descolgándose casi sin darse cuenta hacia uno u otro lado. Aquí se nota cómo el chasis trabaja mucho mejor que en su predecesora, la Z800. La frenada es eficaz; el embrague antirrebote, muy correcto; la respuesta del motor, excelente: a diferencia de las Kawa tetracilíndricas de antaño, aquí no necesitas ir alto de vueltas todo el rato, porque las recuperaciones desde abajo son poderosas. Y eso, por el historial que tengo de juventud, vuelve a ser algo muy importante. 

Más electrónica

Sigo haciéndole kilómetros a esta maravilla, cuyo color bitono -Candy Lime Green y Metallic Spark Black- le sienta realmente bien, porque resulta muy elegante pero resalta en el verde típico de la marca elementos como el chasis multitubular de acero que merece una mención destacada por su buen trabajo, en combinación con la suspensión - y amortiguador horizontal trasero- en todo tipo de situaciones. 

Prueba Kawasaki Z900

Otro elemento a tener muy en cuenta: esta mecánica nos ha sorprendido con valores de consumos muy buenos (5,5 l/100 km). Eso sí, nuestra recomendación es que no te compres esta moto para ir todo el rato a punta de gas, pues estarás desperdiciando tecnología y prestaciones que, al menos, deberías hacer brillar en las excursiones de fin de semana. De hecho, al estirar la mecánica, exprimirás todo el conjunto (musical) afinando más y más cada curva. Y sí: como bien has observado, esta unidad montaba, entre otros accesorios originales (protector del depósito, topes laterales antideslizamiento...), el tubo de escape Akrapovic (862 euros), que suben algo -aquí tienes lo que cuesta cada elemento, al detalle), el precio de esta Z900, que es de 9.299 euros   

Vuelvo al garaje y apago el motor para concluir la prueba de esta Kawasaki Z900 y extraer las últimas conclusiones. Esta moto tiene muy pocas cosas que mejorar, la verdad y el último guiño, de espaldas, me lo hace con la 'Z' que forman los LEDs asimétricos de la óptica trasera -me encanta-.

Prueba Kawasaki Z900

La verdad es que está muy por encima de la Z650 y supera claramente a la Z800, su precedesora, en chasis y comportamiento -esta es mucho más afinada y, cuando vas buscando los límites, es algo que se agradece por comodidad y, sobre todo, seguridad. ¿Necesita algo más de electrónica -traducida, por ejemplo, en un control de tracción y algún mapa distinto de motor-? A mí me gusta mucho tal cual, porque se basta y se sobra ella solita. Pero, es indudable, que sería algo más fuerte frente a sus competidoras. 

Galería: prueba Kawasaki Z650 

Datos técnicos de Kawasaki Z900 2018

  • Cuatro cilindro en línea. Refrigeración líquida, 4 tiempos, DOHC, 16 v
  • 948 cc
  • 98,6 Nm a 7.700 rpm
  • 125 cc a 9.500 cc
  • 6
  • Horquilla invertida de 41 mm con ajuste en extensión y ajuste de precarga de muelle (delante) y Sistema Back-link . Ajuste en extensión. Precarga de muelle ajustable (detrás).
  • Discos lobulados dobles semiflotantes de 300 mm. Pinza: doble de 4 pistones opuestos (delante). Freno traseros Disco lobulado de 250 mm. Pinza de pistón único (detrás). ABS de serie.
  • 2.065 x 825 x 1.065 mm
  • 210 kg
  • 795 mm
  • 120/70ZR17M/C (58W) y 180/55ZR17M/C (73W)
  • 17 l
  • 5,5 l/1'00 km
  • Euro 4
  • Gasolina

Conclusión

Lo mejor

Comportamiento del motor, trabajo del chasis, estética, sonido.

Lo peor

Le falta un poco de electrónica (mapas de motor) respecto a la competencia.

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