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Prueba de larga duración: 100.000 km al volante del Mini Countryman

Prueba larga duración Mini Countryman

Un día malo, lo tiene cualquiera...

Solo un percance reseñable en esta prueba de larga duración del Mini Countryman. Primero la pantalla central parpadea y luego falla por completo. Me siento como Jim Lovell a bordo del Apollo 13. "Houston, tenemos un problema"

¡Toc, toc! Holaaaa, ¿hay alguien en casa? Todo negro. Apago el motor, lo vuelvo a encender. No funciona el equipo de sonido ni el sistema de navegación. Parece que esto no tiene solución y todavía me quedan 250 kilómetros para llegar a Berlín. Al menos el coche funciona y es posible conducir.

Al día siguiente desayuno con calma y bajo al garaje para arrancar el coche, pero la batería ha muerto. Llamo a un compañero para que venga con su coche y así poder ponerlo en marcha con unas pinzas. Lo llevo inmediatamente a BMW, donde le instalan un software completamente nuevo y, de repente, todo vuelve a funcionar.

Un fallo perdonable

¿Qué le había pasado? Me dicen que un fallo así es completamente habitual en un equipo informático, pero el típico reset no es tan cómodo en el kilómetro 150 de una autobahn como en tu propia casa con el ordenador de sobremesa, el portátil o la tablet. Pero, sea lo que fuere, lo importante es que tuvo fácil solución y no ha supuesto problemas posteriores.

En el fondo, estamos incluso agradecidos por este episodio. Así nos ha dado cosas que contar y, como te decíamos, no causó más problemas.

Por otra parte, no hay que olvidar que el Mini Countryman es como el empleado que todo jefe quisiera tener: nunca se pone enfermo, siempre está dispuesto a ayudar y es un fiel compañero, que se encarga de que nunca falte el buen humor en el grupo.

Prueba larga duración Mini Countryman

Sólo nos queda hablar de su nombre: ¡Mini! Cualquiera que crea que este Mini es mini es un poco iluso. No se puede negar que poco tiene que ver con el diseño del Mini original creado por Sir Alec Issigonis.

El Countryman es un producto de marketing; es como coger un Mini y estirarlo en todas direcciones como haría un panadero con una masa de pan. Y la idea de crear un Mini casi para todos los segmentos es, al menos  discutible. Pero lo que está claro es que la fórmula funciona, así que poco podemos objetar.

Desde 2017, Mini ha vendido 310.000 unidades de este SUV compacto en todo el mundo y más de 15.000 en España. Por tanto, está claro que el Countryman satisface muchas necesidades.

Está basado en el BMW X1, pero es 18 cm más corto. Mide 4,3 metros de largo y ofrece suficiente espacio para niños en la segunda fila. Además cuenta con la suficiente modularidad y es de naturaleza simple; ni demasiado grande ni demasiado pequeño.

Su característica más importante es que cuenta con una imagen que resulta como un objeto de deseo y aporta prestigio para el cliente. De ahí que este coche cueste, como poco,29.000 euros.

Prueba larga duración Mini Countryman

¿Qué opinan los que lo han probado?

Nuestro Countryman, vestido con la clásica chaqueta verde británica, costó 43.620 euros. Eso sí, lo compramos con todo tipo de golosinas. Lo malo de un precio así es que despierta expectativas que no siempre se cumplen. Al menos, para aquellos que se suben a él con una mirada crítica. 

Según las anotaciones que algunos de nuestros compañeros han dejado en el cuaderno de viaje a lo largo de este tiempo:

  •  "los asientos delanteros enseguida muestran pliegues de aspecto barato" y "la bandeja del maletero es más propia de un Dacia"
  • "la alfombra del lado del conductor está tan gastada al final del test, como si hubiera estado en la entrada de un piso de estudiantes durante años"
  • Hay algunos probadores, como Andy Huber, que han dejado comentarios como este en el cuaderno de viaje: “Más de 2.000 kilómetros en el Mini y me gusta bastante”

Es cierto que cuando conduces un coche durante mucho tiempo debe mostrar fiabilidad, pero excepto por el citado apagón, no hay grandes pegas, salvo que el control de velocidad adaptativo, a veces, es demasiado sensible a la luz y su cámara tiene problemas con los contrastes, por ejemplo, al entrar en túneles obliga al Countryman a frenar bruscamente.

Por lo demás, todo son alabanzas para el Mini SUV. Muchos de nuestros probadores elogiaron el sistema multimedia ("comprensible", "fácil de usar"), el navegador ("absolutamente fiable, gracias a las indicaciones de tráfico en tiempo real") y, en concreto, nuestro compañero Henning Klipp elogió "su excelente respuesta dinámica al utilizarlo con un remolque".

Prueba larga duración Mini Countryman

A la hora de evaluar la comodidad, los comentarios se movían entre "estrecho,pero no demasiado duro" y "sinceramente, un poco demasiado deportivo para mí".

Lo que no hemos encontrado en el libro de pruebas es ni una sola palabra en contra del rendimiento del motor, aunque uno podría pensar que un 1.5 litros de tres cilindros con 136 CV no debe ir especialmente sobrado para tirar de las 1.5 toneladas que pesa este maxi-Mini. Al contrario, gracias a su suavidad de funcionamiento, a sus buenas prestaciones y a su progresiva entrega de potencia, no se echa en falta ningún otro cilindro adicional.

Sólo un consumo elevado en los tramos sin limitación de velocidad en autopista revela que los tres cilindros tienen que trabajar más duro de la cuenta. En este caso, "el consumo aumenta a casi diez litros", escribe Max Bitter. Al final, el gasto medio tras los 100.000 km ha sido de 8,8 litros.

Después del desmontaje completo y de un examen meticuloso de todos los componentes por parte de un experto de DEKRA arrojó este veredicto: "El estado general del vehículo no refleja un desgaste acorde a la gran la distancia recorrida durante la prueba de resistencia". Así que no nos queda más que decir: ¡bien hecho, pequeño- gran coche.

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