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Prueba

Coche eléctrico

Prueba del Jaguar I-Pace EV400 AWD: ¡fuera obsesiones!

Prueba Jaguar I-Pace EV400 AWD

Con su enorme batería de 90 kWh, el Jaguar i-Pace ofrece tal autonomía que (por fin) te olvidarás de ella. Probamos el Jaguar I-Pace EV400 AWD.

Empezaré está prueba por lo que menos me ha gustado: las 39 horas de carga que hubiera necesitado para poner las baterías a tope en un enchufe normal de 3,7 kW. ¡Una barbaridad! Así que, sin más remedio, me las tengo que ingeniar para buscar el punto de carga rápido más cercano. Lo bueno es que, una vez ha terminado el proceso, cuento con una autonomía real de casi 400 kilómetros (son 470 homologados por la marca), que no están nada mal y, por fin, me permitirán dejar de sufrir y obsesionarme con la batería. Probamos el Jaguar I-Pace EV400 AWD.

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En el interior del Jaguar I-Pace me da la bienvenida un habitáculo atractivo, bien pensado y con un espacio sorprendente para adultos de talla XL. Y no te estoy hablando de las plazas delanteras; lo hago de la segunda fila. Al carecer de motor de combustión, la distancia entre ejes se puede estirar, lo que beneficia a estos asientos traseros.

Vídeo: el Jaguar i-PACE dándolo todo, ¿el eléctrico más polifacético?

Probamos el Jaguar I-Pace EV400 AWD

La postura al volante es cómoda: todos los elementos están al alcance de la mano, gracias a la incorporación del nuevo sistema Touch Pro Duo, que ya hemos visto en modelos como el Range Rover Velar. ¿Y sus maleteros? Sí, he hablado en plural, porque en la parte trasera dispondrás de 560 litros que, además, se complementan con un cajón delantero de otros 27, para guardar el cable de carga y otros accesorios.

Paso a la acción y me pongo en marcha. ¿La primera impresión? Fascinación. La gran insonorización de su habitáculo hace que te muevas con un gran confort. Es la verdadera Clase Business. 

¿Sensaciones al volante? Las más de dos toneladas que pesa el conjunto quedan muy bien disimuladas, gracias al gran trabajo de los ingenieros ingleses. Solo al entrar en una curva con demasiado optimismo podrás sentir las inercias y lo pasarás peor. Pero esto solo pasará si haces las cosas rematadamente mal (tampoco es un coche como para ir desbocado). El equilibrio general del chasis y su bajo centro de gravedad (debido a la baja posición de las baterías) hacen que el Jaguar vire muy aplomado.

También sorprende por lo bien que es capaz de traccionar: a pesar de que hundo una y otra vez (y sin contemplaciones) el pie derecho en el acelerador a la salida de las curvas más cerradas, el i-Pace no ofrece reacciones extrañas y sí mucha aceleración. ¡Gana velocidad de forma instantánea! ¿El precio a tanta diversión? He ido consumiendo demasiados kWh y eso ha hecho que mi batería baje un cuarto de su autonomía en tan solo 30 kilómetros. Pero a ritmos normales, el consumo real será de unos 18-19 kWh, un dato alto, pero razonable, debido a su peso. Lo que nadie te va a quitar en cuanto llegues a casa es la operación que ya te estás imaginando: cargarlo, como si fuera un móvil. 

Opinión

Gracias a su autonomía, con este I-Pace, por fin puedes olvidarte de estar obsesionado con el nivel de carga que te queda. Acelera como un demonio si quieres, pero te pueda llevar igualmente con un silencio absoluto y un confort muy alto. Lo malo: el precio.

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