Prueba

Prueba del Ford Fiesta Active: más que un salto de altura

Ford Fiesta Active
Nota

8

Álex Aguilar

Cuanto más, ¿mejor?

¿Buscas un coche nuevo que satisfaga tus necesidades diarias sin sentir que nunca podrías salir de la ciudad con él? Dale la bienvenida a nuestro protagonista de hoy: aquí tienes la prueba del Ford Fiesta Active. ¿Quedará convertido en el crossover de referencia? 

 

Prueba del Ford Fiesta Active: un concepto acertado

El éxito en el mercado de los todocamino nos han permitido ver durante los últimos años todo tipo de creaciones gracias a una demanda cuyo crecimiento no parece tener una asíntota superior... por imposible que nos resulte. ¿Te parece exagerado? Échale un vistazo a mi prueba del Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio Verde y saca tus propias conclusiones. Ahora Ford ha decidido articular su gama completa haciendo que todos sus modelos tengan una variante más campestre y acaba de tocarle el turno al exitoso Fiesta. ¿Te interesa? Sigue leyendo. 

¿A qué suena el Ford Fiesta 2017?

Para reforzar la imagen del hermano más rural del Fiesta ST 2018, la firma del óvalo ha decidido darle ciertos toques estéticos en las áreas clave: además de contar con raíles en el techo como parte del equipamiento de serie, el nuevo Active también luce un paragolpes delantero exclusivo que combina con unos pasos de rueda terminados en plástico algo más voluminosos -que ahora dan cabida a unas vías 10 milímetros más anchas- que, a su vez, albergan dentro de sí a unas nuevas llantas de 17 pulgadas. ¿Te preocupa su interior? En su habitáculo podrás encontrar nuevas combinaciones para su tapicería y elementos como el climatizador, un completo sistema de sonido B&O Play o ayudas a la conducción como el reconocimiento de señales de tráfico y un control de crucero adaptativo en función del nivel de acabado elegido. 

 

 

Bajo su capó pueden latir hasta siete mecánicas distintas -cinco de gasolina y dos diésel- con potencias comprendidas entre los 85 y los 140 CV gestionados a través de una caja manual de seis relaciones que, en el modelo EcoBoost de 100 CV, permitirá hacer lo propio a través de una automática. Para administrar la entrega de esa potencia al suelo el Ford Fiesta Active de esta prueba cuenta con un botón que modifica los parámetros relativos a la respuesta del bloque con arreglo a las necesidades de la conducción y que están clasificados en ‘Eco’, ‘Normal’ y ‘Resbaladizo’. Deja de mirarme así: el último de todo está pensado para facilitar la tarea al volante cuando el firme no tiene el agarre suficiente y, gracias a una torrencial lluvia caída en los alrededores de Niza durante la presentación internacional del modelo, puedo dar fe de que funciona de maravilla. 

Pero lo más representativo del protagonista de esta prueba del Ford Fiesta Active es, sin duda alguna, el apartado de la suspensión: además de subir la altura total del coche en nada menos que 18 milímetros, el tarado de sus elementos se ha modificado para compensar el balanceo natural que deriva de su condición. Gracias a ello sus desarrolladores prometen una mayor polivalencia fuera del asfalto y un desempeño similar al de cualquier otro Fiesta a la hora de negociar curvas a ritmos normales. 

 

Prueba del Ford Fiesta Active: ¡en marcha! 

Tras echarle un buen vistazo a la imagen de la unidad que me tocó conducir durante la prueba del Ford Fiesta Active, por fin llega el momento de empezar a descubrir de qué pasta estaba hecho el último eslabón de su exitoso utilitario. Para ello elegí la variante más prestacional del modelo gracias a su motor de 140 CV que, además de ofrecer un buen empuje en todo el abanico del tacómetro, sabe conformarse con unos consumos de lo más contenidos teniendo en cuenta que no es precisamente poco el peso que tiene que arrastrar: tan sólo 5,2 litros de combustible son suficientes para recorrer 100 kilómetros a bordo... y me resultan razonablemente creíbles. 

Dentro de la urbe el comportamiento del nuevo Active es el esperable en cualquier modelo de su categoría -aquí tienes los rivales del Ford Fiesta-: la visibilidad es buena, ofrece un buen confort de marcha y el tacto de su cambio es lo suficientemente suave como para que atravesar una avenida en plena hora punta no sea un auténtico castigo para quien se sienta tras el volante. ¿Y en la autopista? El resultado es el mismo: los buenos modos continúan en vías de alta velocidad y devorar kilómetros a bordo no supone ningún reto para él. 

 

 

¿Te preguntas cómo se desenvuelve a la hora de negociar curvas en una carretera secundaria? Sorprendentemente bien: a pesar de su mayor altura con respecto al suelo, los ingenieros de Ford han dedicado unas cuantas horas a modificar el ajuste de sus elementos con el objetivo de que el tacto del coche sea similar al de uno estándar. Por increíble que te parezca. ¿Significa eso que el Fiesta Active es el crossover más razonable que puedes comprar ahora mismo si necesitas moverte a menudo por la ciudad? La respuesta es sí... teniendo en cuenta el último punto de este artículo: su precio. 

 

Precio del Ford Fiesta Active

La mejor parte de la prueba del Ford Fiesta Active es, sin duda, su precio: el modelo más modesto está asociado a un bloque EcoBoost de 85 CV y puede irse contigo a casa por sólo 17.895 euros. ¿Necesitas algo más? No temas: la gama está compuesta por hasta nueve combinaciones distintas -en función del motor, cambio y acabado que elijas- y puede alcanzar los 21.395 euros en el caso de que optes por el bloque TDCi de 120 CV unido al escalón Active+. Cuyo equipamiento está valorado en 2.475 euros y que sólo implica un sobreprecio de 1.400 con respecto al más básico. Sí, es un buen trato. Y sí, deberías ir pidiendo el tuyo... ¡ya!

 

¿Te gustan los modelos de Ford? ¡Aquí tienes toda su gama actual!

Conclusión

Lo mejor

Imagen atractiva, gama de motores muy completa y un comportamiento dinámico sobresaliente.

Lo peor

Se echa en falta una variante aún más campestre con llantas de acero y algún detalle extra... como unas luces supletorias.

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