Skip to main content

Práctico

Motor

5 trucos infalibles para que la batería no se congele con el frío

¿Se debe desbornar una batería?

Getty Images

En este práctico, te damos 5 trucos infalibles para que la batería no se congele con el frío del otoño o del invierno y este elemento siempre esté a punto, bien para que tu coche también lo esté, bien para que no pierda muchas prestaciones en estas épocas del año...  o bien para que puedas alargar la vida útil de sus 'pilas' todo lo que sea posible. 

La fuente de energía eléctrica de un vehículo es esencial en sus funciones más básicas. ¡De eso no hay duda! Pero cada vez que se habla de baterías, como te descuides, hasta los buscadores de Internet te remiten enseguida a las de los coches electrificados. Y aunque algunos vendan ya que mañana mismo no habrá gasolina, lo cierto es que a los motores térmicos les queda mucho recorrido. 

Nos referimos tanto a los de gasolina y a los diésel 'de toda la vida' como a los híbridos HEV, como a los microhíbridos MHEV, a los híbridos enchufables PHEV, a los bifuel de gasolina y gas (licuado del petróleo -GLP- o natural comprimido -GNC-)... incluso a los de ¡pila de combustible de hidrógeno!Todos ellos requieren de un una mecánica térmica y de una batería que se encargue del encendido y de muchos consumibles. 

Pero por cuestiones físicas y químicas, este elemento de todo vehículo que tenga estas características tiene que trabajar en condiciones óptimas de temperatura: en otras palabras, la batería de un coche se lleva muy mal tanto con un calor excesivo como con lo contrario. Por eso hay que buscarse la vida como sea para conseguirlo (y no contar de forma habitual con un arranque con pinzas, como en el vídeo). 

¿Que lo ideal sería tener siempre a mano la posibilidad de estacionar en un garaje totalmente a cubierto en el que poder controlar la temperatura y la humedad relativa? Por supuesto. Pero como este ideal no es viable en todas las situaciones, aquí van algunos trucos infalibles para que la batería no se congele. O al menos, muy recomendables para conseguir puntualmente los mismos objetivos. 

1. Techumbre. Es lo segundo más parecido a un aparcamiento totalmente cerrado como el que describíamos como 'top' y tiene la ventaja de que construirlo en casa a veces sí que es más realista por cuestiones arquitectónicas, de costes, de espacio... Y también abundan en estaciones de servicio y supermercados. Úsalos siempre que puedas, aunque no vayas a estar allí más de una o dos horas. 

2 Fundas. Merece la pena hacerse con alguna, tanto de interior como de intemperie, para el vehículo completo o solamente para el motor o la batería, si no tuvieses otro remedio (aunque el riesgo en estas últimas es arrancar sin acordarse de retirarlas). En este práctico tienes todo lo que hay que saber sobre las fundas para cubrir coches para que el 'remedio' no sea peor que la 'enfermedad'.  

3 Árboles. Si nada de lo anterior es factible, se esperan heladas y tienes que dejar tu coche en la calle el tiempo que sea, no descartes estacionar debajo de vegetación. Corres el riesgo de que la hojarasca, la resina y los excrementos de los pájaros manchen la pintura y las lunas, pero cuando se trata de que la batería no se congele, quizás merezca la pena salvar así la papeleta.

4 Paredes y muros. No es raro que se conviertan en tus grandes aliados y suponer un truco infalible más para que la batería no se congele. ¡Igual que los coches de al lado! Sí: estacionar con el motor pegado a una construcción o a otros automóviles puede marcar la diferencia, porque además de proteger del frío o el viento, el propio calor generado por los motores térmicos se disipara más lentamente. 

5 Calentadores. Por último, aunque no dispongas de parkings ni de fundas, sí que hay otra solución 'pro'  que se usa en las zonas más frías de montaña y en la que son expertos en los países nórdicos: un sistema enchufable que mantiene caldeado el vano motor mientras el coche esté estacionado y que hace que la batería no se tenga que enfrentar a una temperatura demasiado baja al arrancar. 

¿Y los sistemas de precalentamiento que ya incorporan algunos vehículos? Pues se trata de una solución más relacionada con el confort (para que el habitáculo no esté helado cuando vayas a acceder a él) que con el mantenimiento, ya que no protege la batería de un 'despertar' en frío, sino que demanda energía igualmente, aunque se adelante al inicio de la marcha y sea algo bueno para los ocupantes. 

Y además