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Motos

12 consejos para comprar una moto de segunda mano y ahorrar

Rodrigo Fersainz

15/11/2015 - 19:29

¿Buscas motocicleta o ciclomotor? Aquí van 12 consejos para comprar una moto de segunda mano y ahorrar... sin llevarte disgustos.

Por capricho o por necesidad, quizás te estés planteando hacerte con una motocicleta o un ciclomotor, pero usado, porque quieres probar la experiencia de moverte sobre dos ruedas antes de desembolsar una cantidad de dinero importante para tu economía o, simplemente, porque el presupuesto no te da para más. Sea cual sea tu caso, lo interesante de esto es que la operación no acabe en disgusto. Por eso, aquí tienes 12 consejos para comprar una moto de segunda mano y ahorrar

1 Internet, ¿por qué no?

Si no le has echado el ojo a una moto de la calle o conoces al dueño de toda la vida, lo normal es que la primera búsqueda la hagas por Internet. Y eso, como el ligar, es muy correcto, siempre y cuando el flechazo no acabe ahí y la relación con tu nueva 'amiga' se consume en un encuentro real.

Salvo que afición por la restauración o busques un modelo de capricho que realmente se cotice una vez que lo pongas al día, es mejor que descartes las motos que lleven paradas mucho tiempo, porque tarde o temprano te tocará cambiar, como mínimo, gomas, manguitos y neumáticos. Desconfía, pues de los anuncios tipo "se paró andando", "buena base", "muy completa"...  

También es bueno documentarse un poco (foros, clubes de propietarios) sobre cómo ha de estar ese modelo, su fiabilidad, sus problemas más comunes, etc.

2 Papeles 

Una vez descartadas las motos 'varadas' en garajes, no será cierto que la moto que buscas esté realmente en orden de marcha si no tiene los papeles al día. Hacer los papeles a un vehículo es muy costoso en tiempo y en dinero. Y esto incluye la ITV: la ley no te permitirá hacer el cambio de titularidad a tu nombre si no tiene la Inspección Técnica en Vigor. Además, la moto con ITV (véase Cómo pasar la ITV sin problemas) es una garantía mayor (por desgracia, no definitiva) de que todo funcionará más o menos correctamente y de que te la puedes llevar 'puesta' a casa sin problemas legales ni encarecer el precio con un transporte. 

Es hora de pedir también en Tráfico el informe de su historial, por si tiene el Impuesto de circulación sin pagar o es un vehículo embargado (sí, cosas más raras se han visto). 

Además de la tarjeta de la ITV, recuerda que la moto debe tener el permiso de circulación y el seguro en vigor (esto último, solo si vas a circular con ella). Sin embargo, aunque la moto esté asegurada, deberás poner la póliza a tu nombre lo antes posible, para evitarte problemas a ti y al anterior propietario en caso de accidente. 

3 Estado general

Si tu próxima moto de segunda mano cumple todo lo anterior es hora de ver su estado general. No te cortes en pedirle al propietario toda la información que necesites para evitar sorpresas. Sería ya buen momento de quedar con él para ver la moto en directo, que a veces las apariencias engañan. Desconfía de aquel que te ponga reticencias, que no te quiera enseñar la moto a la luz del día, que ponga excusas para arrancarla...  

4 Carenado, pantallas, colines

Es uno de los elementos más caros de reparar o sustituir, tanto en las motos deportivas tipo 'R' como en los scooters. Por tanto, trata de evitar que tu moto de segunda mano tenga rayajos importantes, desconchones o roturas en este tipo de elementos.

Lo mismo sucede con las pantallas protectoras, las cúpulas o los colines. A veces no son tan caros de reparar, pero si estás dispuesto a ello porque no están en buen estado, tendrá que ser un elemento de negociación a tu favor en el precio final.  

5 Asiento

Según los modelos, se pueden sustituir a un precio menor que el del carenado o incluso, a veces, retapizar por menos dinero. Pero si el sillín tiene rajas o está pelado, además de ser un elemento de que la moto ha dormido en la calle o tiene muchos kilómetros ya, te dará problemas con el tiempo, no te sujetará bien y podrían ponerte muchas pegas en la ITV. 

6 Kilómetros

Tenlos en cuenta y desconfía de aquellas motos en las que el cable del cuentakilómetros esté roto. El tacógrafo puede ser un elemento mucho más manipulable que el de un coche. En cualquier caso, digan lo que digan los números del cuadro, el asiento, el estado de los neumáticos y los frenos, las grietas en gomas, soportes, manguitos, la decoloración de las ópticas, el óxido, el óxido en chasis, horquillas y tubos de escape y el desgaste de los puños pueden ser señales de que esa moto usada tiene mucha tralla, con independencia de lo que marque oficialmente su cuentakilómetros. 

7 Neumáticos y frenos

Mira el dibujo de los neumáticos (tiene que tener un grosor mínimo de 1,6 mm, aunque hay que sustituirlos un poco antes), pero también el número DOT (fecha de fabricación), porque a partir de los 4 o 5 años, perderán efectividad aunque la escultura sea impecable. 

En el caso de los frenos, revisa el estado de discos y pastillas -en los frenos de tambor no podrás cerciorarte de su estado a simple vista-.  

8 Revisiones

La buena salud de una moto de segunda mano es fundamental para tu bolsillo, pero también, para tu seguridad, porque si los neumáticos no están bien, la cadena se sale en marcha o los cambios de aceite no se han producido a su debido tiempo, además de arriesgarte a que la moto te deje tirado, hay posibilidad de algo mucho más peligroso: que te vayas al suelo. Pide el libro de mantenimiento. 

9 Tuneadas

Desconfía de las motos tuneadas. Si la que te gusta no tiene elementos originales, asegúrate de que están homologados o de que en la ficha técnica están recogidas las modificaciones efectuadas. Si no, te arriesgas a que las autoridades te inmovilicen el vehículo o que no te den luz verde en la próxima ITV. 

10 Motos de campo

Suelen presentar mayores problemas en los elementos de desgaste. Recuerda que hay motos de campo que no están homologadas para circular por la vía pública. Revisa su documentación. 

11 Circuito

Otro tanto sucede con las motocicletas de carreras en circuito. Si no están homologadas para circular en vía pública, tendrás que trasnsportarlas hasta casa en remolque o furgoneta (véase Cómo llevar tu moto en una furgoneta). Si es una moto 'de calle' pero ha rodado en tandas, por ejemplo, tendrás que revisar aún con más cuidado el estado de faros (por los chinazos), pilotos, carenado, neumáticos y frenos. 

12 La prueba final

Finalmente, no formalices la operación sin dar una vuelta con la moto de segunda mano que vayas a comprar. Y si el dueño no se fía de ti porque tema que se la robes (hay gente que prestó su montura para una "prueba" y nunca más se supo) o porque no quiera arriesgarse a que te caigas con ella porque todavía está a su nombre, trata de que, al menos, te deje dar un paseo con él de paquete o contigo como pasajero. Será la única forma de que puedas hacerte una idea de cómo se comporta realmente la moto, si hay ruidos extraños, si los amortiguadores están en las últimas, si frena bien...

Y por lo demás, ¡mucha suerte y 'buena caza'!  

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Rodrigo Fersainz

Redactor jefe de Reportajes, Competición y Motos

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