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10 cosas que no deben faltar en tu coche este invierno

Así afecta la llegada del invierno a tu coche

A bajo cero nada funciona igual...

Si pudiera elegir, tu coche viviría en una primavera eterna. El calor no le gusta demasiado, pero el frío, mucho menos: las bajas temperaturas no le hacen ningún favor a su mecánica. Vamos a repasar cómo afecta el invierno a tu vehículo.

 

Caen las últimas hojas de otoño como un reloj que descuenta el tiempo para la llegada del invierno. No es poético, es una realidad: el invierno llega y, si tu coche no está preparado, quizá te dé alguna sorpresa y no de las agradables.

 

Si cuando llegó el otoño seguiste nuestros consejos, tienes parte del trabajo hecho. Si no lo hiciste, toma buena nota porque vamos a repasar los elementos del coche que más sufren con el frío.

 

La batería

Con el frío, la batería tiene que hacer un sobreesfuerzo para funcionar. Esta es la razón de que por las mañanas pueda que tengas que girar dos veces la llave. Si el problema persiste y las dos vueltas de llave se convierten en tres o cuatro, debes valorar la posibilidad de poner una batería nueva.

 

Antes de eso, es importante hacer una revisión visual. Limpia los bornes con un paño (si están oxidados es mejor cambiar la batería) y comprueba que todas las conexiones están bien instaladas.

 

Los neumáticos

En invierno no solo hace frío, también llueve y nieva y si los neumáticos no tienen una banda de rodadura en buenas condiciones, puede que no te lleven muy lejos.

 

Revisa la profundidad del dibujo (recuerda que el mínimo legal está fijado en 1,6 milímetros): si no es suficiente no podrá evacuar el agua y aumentará el riesgo de sufrir aquaplaning.

 

Si vives o sueles circular por zonas con temperaturas muy bajas o nieve, te recomendamos que utilices neumáticos de invierno (con ellos no necesitarás cadenas).

 

Comprueba también la presión y que la banda de rodadura no está rajada ni deformada.

 

Líquidos y aceite

Algo fundamental en invierno es comprobar el nivel del líquido refrigerante o anticongelante, ya que es el encargado de mantener la temperatura óptima de funcionamiento del motor. También puedes aprovechar para comprobar que los líquidos de frenos y del limpiaparabrisas no están por debajo del mínimo.

 

Limpiaparabrisas

El invierno es la época del año en la que más utilizamos este elemento. Por ello, comprobar el nivel del líquido del limpiaparabrisas y, si notas que no está funcionando correctamente, cambiarlo.

 

Tampoco está de más que lleves a mano un rascador para quitar los hielos de primera hora de la mañana.

 

Luces

En invierno se conducen muchas más horas sin luz. Es por eso que la máxima de ver y ser vistos se vuelve imprescindible (lo era ya). Enciende todas las luces del vehículo; no olvides las antiniebla (si tu coche las lleva) ni las luces de marcha atrás.