El próximo Papamóvil será eléctrico y será un Fisker

Si por algo es conocido el Papa Francisco, en lo que a gustos automovilísticos se refiere, es por su inclinación por los vehículos modestos y, sobre todo, poco contaminantes. En base a esto estamos convencidos de que estará contento de saber que el próximo Papamóvil será eléctrico.
Henry Fisker, responsable de la marca de vehículos eléctricos, ha visitado el Vaticano para presentar los primeros bocetos del que será el nuevo coche oficial del Santo Pontífice. Desarrollado sobre la base del Fisker Ocean, el futuro coche eléctrico del Papa cumplirá todas las medidas de seguridad con una cúpula de cristal; pero será cero emisiones gracias a su motorización cien por cien eléctrica.
El próximo Papamóvil será eléctrico
“Me inspiré al leer que el Papa Francisco es muy considerado con el medio ambiente y el impacto del cambio climático para las generaciones futuras", afirma Henry Fisker. "El interior del automóvil contendrá una variedad de materiales sostenibles, incluyendo alfombras hechas de botellas de plástico recicladas del océano”, apunta.

El Papamóvil eléctrico tendrá carrocería SUV, como la del Fisker Ocean que entrará en producción el año que viene. Pero será sometido a modificaciones para cubrir las necesidades del máximo representante de la Iglesia. Entre otras: el techo integrará una cúpula de cristal sobreelevada desde la cual el Santo Padre podrá ver a sus fieles.
Respecto a la mecánica, tendrá cero emisiones al equipar un sistema de propulsión totalmente eléctrico, con potencias de más de 306 CV y autonomías cercanas a los 500 kilómetros.
No es el primer coche eléctrico del Vaticano
El primer Papamóvil eléctrico se creó para los desplazamientos del pontífice Benedicto XVI en su residencia de verano, es de color blanco y muestra el blasón pontificio en las puertas. El vehículo, realizado a partir del Renault Kangoo Maxi ZE, mide 4,6 m de longitud y 1,8 m de anchura. Está propulsado por un motor eléctrico de 44 kW (60 CV) y por una batería de ión-litio que ofrece una autonomía media de 170 km.

El actual Papa, Francisco I, pidió que su flota de vehículos fuera más humilde; también más limpia. A este Santo Padre se le ha visto en un Ford Focus y un Renault 4; también ha utilizado un Opel Ampera-e. También ha sumado a la flota oficial de la Santa Sede un un Toyota Mirai impulsado por hidrógeno y perfectamente adaptado a sus necesidades de movilidad. Este fue regalo de la Conferencia Episcopal Católica de Japón —Catholic Bishops’ Conference of Japan (CBCJ)—.