Así es el motor de combustión que ha creado Toyota y que será totalmente diferente a los actuales

Más pequeño, ligero y con mayor eficiencia térmica.
Aunque desde las altas esferas europeas se quiera apostar exclusivamente por los coches eléctricos, hay fabricantes que no se dan por vencidos con los motores de combustión. Toyota lleva bastante tiempo desarrollando una nueva generación de bloques térmicos que serán muy diferentes de los actuales.
Es parte del enfoque multitecnología que el fabricante nipón tiene, por el que considera que, para el futuro, tiene que trabajar sobre distintas opciones de sistemas de propulsión que valgan para tipos de públicos muy diferentes.
Esto significa que, de la misma manera que está desarrollando vehículos de baterías, continúa la evolución de los sistemas híbridos en sus distintas vertientes y, lo que más nos interesa para esta noticia, también en los motores de combustión interna (ICE).
Hace ya unos cuantos años que Toyota está trabajando con el hidrógeno, pero no en forma de pila, si no utilizándolo como combustible para sus motores de combustión. Sin embargo, la experiencia adquirida en el proceso no servirá solo para crear motores que quemen hidrógeno, si no que les ha dado la base para una nueva generación de propulsores que funcionen con todo tipo de combustibles.
Hiroki Nakajima, director de tecnología de Toyota, ha declarado a AutoNews: “El desarrollo de motores de hidrógeno realmente ha contribuido a nuestra comprensión más profunda de la eficiencia térmica de los motores. Fue un detonante que trajo esta tecnología”.
Hace referencia a lo que ha trabajado la compañía en el desarrollo de motores de competición, con los que ha participado en carreras de resistencia, y que ha servido para obtener mejoras que aplicará en la próxima generación de motores térmicos que lanzará a las calles.
El GR Corolla de carreras empleado montaba un bloque 1.6 de tres cilindros que puso al fabricante en aprietos por una sencilla cuestión: el hidrógeno se quema más rápido que la gasolina, lo que suponía un problema a nivel de eficiencia térmica. Sin embargo, trabajando sobre ello, han dado con una solución.

Han conseguido una eficiencia térmica muy alta, aunque Nakajima no ha concretado hasta que nivel. Debería ser superior al 40% que ya alcanzan sus propulsores desde hace tiempo. Por poner otras referencias, Nissan logra el 50% gracias a su sistema e-Power; aunque la palma se la lleva la china Weichai Power, que ha logrado un 53,09%.
Mejorar en este aspecto significa que, del trabajo realizado por el motor, se aprovecha una mayor parte de la energía generada, por lo que se mejoran cifras de consumo y de emisiones. Si esto se combina con combustibles sintéticos o hidrógeno, las emisiones contaminantes son muy reducidas.
Sin embargo, aunque es factible empelar estos combustibles, la idea de Toyota es aplicar esta tecnología a corto plazo en los motores de gasolina de sus sistemas híbridos.
Dada esta sinergia, los dos bloques que han sido desarrollados, un 1.5 atmosférico y un 2.0 turbo, pueden permitirse un par menor, ya que el apartado eléctrico del sistema cubre sus puntos débiles.
Además, otro aspecto en el que mejoran a los motores térmicos actuales es en su tamaño, puesto que son entre un 10 y un 20% más compactos y livianos que estos.
Se espera que esta nueva generación de motores térmicos llegue al mercado en 2027.
