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El Mercedes Clase X saca su lado más canalla de la mano de Brabus

Mercedes Clase X

El famoso preparador Brabus se ha puesto manos a la obra con el Mercedes Clase X, de tal forma que el pick-up alemán radicaliza su imagen, además de ofrecer un extra de potencia y rendimiento en lo que al motor diésel de 2,3 litros de la variante 250d se refiere.

El mundo de las preparaciones de coches suele estar siempre orientado hacia los deportivos, que son los que más juego dan en este sentido. Sin embargo, ningún segmento está exento de pasar por los talleres de expertos en la materia como Brabus. Y si no que se lo digan al Mercedes Clase X, que se ha convertido tras ello en la pick-up más picante que recordamos últimamente.

Lo primero que salta a la vista es la transformación estética que ha recibido el vehículo, gracias a la presencia de un kit de carrocería en cuyo frontal destaca la sustitución de la famosa estrella por el logotipo de Brabus. Además, se ha instalado nuevas luces LED debajo de los antiniebla delanteros, así como unos indicadores en el techo con la misma tecnología que se iluminan al encender las luces de carretera. También tenemos una nueva parrilla y una zaga donde aparecen unas nuevas salidas de escape cromadas, sin olvidarnos de las llantas de 20 pulgadas que protagonizan la vista de perfil.

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El cambio de imagen que le ha otorgado Brabus a este Mercedes Clase X también afecta al interior, donde nos encontramos un ambiente mucho más deportivo de lo que podría pensarse para un vehículo de estas características. Por ejemplo, en los umbrales de las puertas destacan unas nuevas placas de acero inoxidable, que hacen juego con los pedales de aluminio. Para rizar el rizo se han instalado también unos asientos más propios de un coche con otras intenciones.

En lo que a la mecánica se refiere, Brabus ha puesto toda la carne en el asador para mejorar la versión 250 d de la Clase X de Mercedes. Su propulsor diésel de 2,3 litros entrega con esta preparación una potencia de 211 CV -21 más que antes-, además de un par máximo de 510 Nm, con el que la capacidad de arrastre del vehículo desde bajas vueltas está asegurada. Con todo esto, la pick-up alemana puede acelerar de 0 a 100 km/h en 11,5 segundos, una cifra que merece elogios teniendo en cuenta de lo que estamos hablando. Y es que, como decíamos, no todas las transformaciones tienen que tener un deportivo como protagonista.

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