Si eres de conducir sin parar, puede que te interese saber cuáles son las carreteras más largas del mundo

¿Alguna vez te has preguntado cuál es la carretera más larga del mundo? ¿Y de Europa? En España hay una carretera con una extensión de más de 1.200 kilómetros.
Las carreteras son largas extensiones de superficie, muchas veces no debidamente pavimentado, que unen dos puntos, generalmente ciudades o núcleos urbanos próximos. Las hay locales, regionales, comarcales y nacionales. Y también las hay que fluyen entre países recorriendo enormes distancias sin necesidad de abandonar la vía.
Mediante estas carreteras, los conductores pueden transitar con sus vehículos y se convierten en nexos que conectan ciudades y países contribuyendo al transporte de mercancías esenciales y al flujo comercial.
La importancia de las carreteras y autopistas es vital para la economía de cualquier nación, por eso se trata de construir nuevos tramos allí donde no los hay, facilitando las conexiones, los viajes y el comercio.
Como te decía antes, existen todo tipo de carreteras. Las de menor relevancia son aquellas locales o municipales que se utilizan para conectar pequeños núcleos de población. Luego están las provinciales, que permiten desplazarnos dentro de una misma provincia. Finalmente, tenemos las carreteras autonómicas, que también incluyen las carreteras comarcales.
Por encima de ellas, y sin salir de España, tenemos la Red General del Estado, que engloba todas aquellas carreteras nacionales que tienen dos carriles (se puede sumar un tercero), son de doble sentido y cuya velocidad máxima es de 90 km/h. A estas se unen las vías de alta velocidad, es decir, las autovías y autopistas donde la velocidad máxima es de 120 km/h.
Fuera del país hay otros tipos de carreteras, aunque todas responden a algunas de las categorías antes descritas. Sin embargo, hay una categoría que no puede existir dentro de un mismo país, y son aquellas que transitan entre dos o más estados, y son, por tanto, las carreteras más largas del mundo.
¿Cuál es la carretera más larga del mundo?
Estas vías figuran en el libro de Guinness World Records por su increíble extensión. Son obras faraónicas con miles de kilómetros de asfalto que son capaces de recorrer, incluso, todo un continente.
Por ejemplo, la carretera de mayor extensión del mundo es la famosa Carretera Panamericana. Esta vía, cuya construcción aún no ha acabado a pesar de que el proyecto data de 1937, circula a través del continente americano y recorre hasta 14 países uniendo Alaska (norte) con la punta de Argentina (Sur). En total, son más de 30.000 kilómetros de superficie asfaltada, pintada y señalizada.
Europa y su conexión por carretera con otros países de Asia
A nivel europeo, las carreteras no son tan largas, pero todavía tienen la suficiente extensión como para necesitar varios días al volante para completar todo su recorrido. En primer lugar, tenemos a la E-40, una carretera que une Francia con Kazajistán a lo largo de ocho países diferentes. Su extensión asfaltada es de 8.641 kilómetros y acaba casi en la frontera con China.
La medalla de plata corresponde a otra carretera E-60. Esta carretera europea de 8.200 kilómetros también nace en Francia y llega hasta Kirguistán. Le sigue en el podio la E-30, otra carretera larguísima que, esta vez, circula entre Irlanda y Rusia. Su extensión es de 6.530 kilómetros.
Completando el Top 5 de las carreteras más largas de Europa tenemos la E-80, con los más de 6.100 kilómetros de recorrido entre Portugal y Turquía; y la E-22, otra carretera con 5.320 kilómetros de extensión que discurre entre Reino Unido y Rusia.
En España, ese honor corresponde a la Carretera del Mediterráneo
En España también tenemos una carretera de gran extensión, aunque comparado con los ejemplos anteriores es solo una fracción de lo que puede llegar a medir una carretera en el mundo. Se trata de la N-340, una carretera nacional que va desde el Puerto Real de Cádiz hasta Barcelona.
Sus más de 1.200 kilómetros de extensión (1.248 kilómetros, para ser exactos) discurre entre diez provincias diferentes, incluyendo Cádiz, Málaga, Granada, Almería, Murcia, Alicante, Valencia, Castellón, Tarragona y Barcelona.
Una de sus peculiaridades es que, hasta la altura de la provincia de Murcia, la superficie de la también conocida como Carretera Nacional del Mediterráneo, sigue el trazado de la antigua Vía Augusta, la calzada romana más larga de la Hispania romana que unía los Pirineos con Cádiz a lo largo de unos 1.500 kilómetros, por lo que era, incluso, más larga que la N-340 actual.

