Increíble, pero cierto: asfaltan una carretera y tapan las alcantarillas. Al menos hay una razón

En una ciudad de Italia han asfaltado una carretera y han tapado las alcantarillas, no se sabe si por un descuido o porque estaba planeado, como asegura el ayuntamiento.
Cada cierto tiempo, hace falta renovar el pavimento en las ciudades, deteriorado por el uso, los efectos meteorológicos, etc. Pero se ruega, si no es mucho pedir, hacerlo bien, no como ha ocurrido en una localidad italiana, donde asfaltaron una carretera y taparon las alcantarillas.
Desgraciadamente, es habitual que los poderes públicos se acuerden de sus ciudadanos sólo cuando se acercan las elecciones. Muchos alcaldes de municipios arreglan desperfectos justo antes de la competición electoral y se olvidan el resto de la legislatura.
También se produce cuando ocurre un evento especial o extraordinario, como la celebración de una prueba deportiva o la presencia de alguna autoridad importante, y se quiere dar una buena impresión.
Esto último es lo que ocurrió en Agrigento, ciudad al suroeste de la isla de Sicilia, Italia. Esta localidad ha sido elegida como Capital italiana de la Cultura para este 2025 y, con motivo del inicio de las celebraciones, el pasado 18 de enero acudió el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, acompañado de su séquito.
Asfaltan una carretera y tapan las alcantarillas
Unos días antes, en el Ayuntamiento de Agrigento se percataron del mal estado de las calles por donde debía pasar el jefe del estado italiano y comprendieron que necesitaban un reasfaltado.
Lo lamentable en este sentido es que el gobierno municipal sea consciente de la necesidad de arreglar el pavimento de las calles sólo porque viene el presidente de la República y no por el bien de los ciudadanos, teniendo en cuenta, además, el riesgo para la seguridad vial que tienen unas carreteras en mal estado.
Finalmente, el equipo municipal contrató una empresa para que realizara los trabajos pertinentes y a contrarreloj, con un presupuesto de 510.000 euros. El objetivo se cumplió, aunque con un matiz: asfaltaron la carretera, pero taparon las alcantarillas, eliminando así el desagüe de la vía.
Mattarella y el resto de autoridades estuvieron en Agrigento, pasaron por las calles reasfaltadas y todo salió según lo previsto. Una vez acabó todo, los mismos trabajadores que arreglaron la calzada se pusieron a buscar las alcantarillas, equipados con unos detectores de metales.
El ayuntamiento dice que estaba previsto
La escena, como es lógico, sorprendió a los vecinos que pasaban por allí, creyendo que buscaban algo más importante. Finalmente, los empleados encontraron las alcantarillas, picaron el asfalto y las volvieron a sacar a la superficie, devolviendo la normalidad a la vía.
Un despiste, pensarían algunos. Sin embargo, el Ayuntamiento de Agrigento asegura que no fue un error, sino que así estaba previsto y que en el presupuesto de la obra estaba incluido la fase de desenterramiento de las alcantarillas, cuyo precio no era excesivo.
Suena más a una excusa para no reconocer un ridículo de semejante envergadura, sobre todo, como afirmaron algunos vecinos de la zona, porque de haber estado todo previsto, podrían haber marcado el lugar exacto de las alcantarillas para encontrarlas más fácilmente después.
Sea como fuere, quedémonos con lo importante, que la ciudad italiana ha mejorado el estado de sus carreteras, al menos algunas de ellas, aunque sea sólo porque iba a pasar por ahí el presidente de la República.
Foto: Salvo Sottile/Instagram.