Conducir un Ferrari en circuito: la mejor terapia contra el estrés

En Reino Unido
Si hay una marca de automóviles en el corazón de la mayoría de los aficionados al motor, esa es Ferrari. No hay duda de que la casa italiana despierta pasiones y muchos, por no decir todos, sueñan con ponerse al volante de cualquiera de los modelos de Maranello. Pero es que, además, puede ser beneficioso para la salud.
Es la conclusión a la que ha llegado TrackDays.co.uk, una empresa británica que ofrece un servicio de alquiler de diferentes superdeportivos para tener una experiencia de conducción única. Esta empresa permite a sus clientes conducir diferentes modelos, como un Lamborghini Huracan, un Audi R8 o un McLaren 570S, entre otros. Sin embargo, afirma que las reservas de modelos de Ferrari duplica al segundo coche más demandado, el Aston Martin Vantage.

Contra el estrés
Para la mayoría de los aficionados al motor, conducir un Ferrari sería un sueño. Por desgracia, muy pocos pueden permitirse el lujo de tener uno en su garaje, pero sí pueden alquilarlo para disfrutar de él durante algunos minutos. Y esto se ha convertido en una opción cada vez más popular en Reino Unido, sobre todo, cuando el país ha empezado a recuperar tímidamente la movilidad.
Pero, lo más importante, es que puede ayudar a esos conductores a superar el estrés del día a día, provocado por el trabajo o los atascos diarios en las grandes ciudades. Permite descargar toda la adrenalina en un circuito, al volante de alguno de los modelos más prestigiosos del fabricante italiano.

Varios modelos
La empresa británica ofrece la posibilidad de conducir diferentes modelos del Cavallino. Entre las opciones más populares, se encuentran el famoso Ferrari 360 Modena, el Ferrari 458 Italia, el Ferrari 488 GTB y el Ferrari F8 Tributo. El precio por completar una vuelta a un circuito de 4,8 km con un 458 Italia es de 89 libras, algo más de 103 euros.
Gracias a empresas como esta, personas que no pueden permitirse un Ferrari pueden disfrutar, al menos, durante un tiempo de lo que se siente al volante de uno. Al contrario de lo que ocurre con la propia marca, que ofrece diversos servicios de conducción, pero reservados exclusivamente a propietarios de un Ferrari o demasiado caros para la mayoría de los usuarios.

Prestigio
Está claro que conducir un Ferrari dota al conductor de un estatus mayor que con cualquier coche de otro fabricante, debido al prestigio de la marca italiana a lo largo de la historia en multitud de competiciones, como la Fórmula 1. A esto hay que añadir que, en el imaginario colectivo, la marca de Maranello está relacionada con el arquetipo de un superdeportivo.
Independientemente de si se trata de un modelo más antiguo o moderno, más barato o caro, más potente o menos… Lo importante es que sea rojo y tenga el logo del Cavallino en el morro. Y que, al pisa el acelerador, el conductor pueda sentir el inconfundible sonido de los V8 o V12 de la factoría italiana.