Un secador de botas ha sido la solución que ha ahorrado a un propietario de un Tesla Model S P85D 15.000 euros en una reparación

El pésimo servicio técnico de Tesla ha hecho que un propietario arregle su Tesla Model S P85D a base de vídeos disponibles en la red y mucha paciencia.
Aunque Tesla es el rey de los coches eléctricos, la realidad es que su servicio postventa es nefasto. Es por eso que los propietarios de uno de los modelos de la marca de Elon Musk suelen buscarse alternativas para huir del taller y ahorrarse miles de euros en reparaciones.
El TÜV Report 2026, el informe anual que analiza la fiabilidad de los vehículos usados a partir de más de 9,5 millones de Inspecciones Técnicas Periódicas (ITV) realizadas en Alemania en 2025, ha sido categórico con Tesla.
En concreto, el Tesla Model Y ocupa el último puesto del ranking, ya que sus coches presentan un 17,3% de defectos en coches con una edad de entre 2 y 3 años. Esto lo convierte en el modelo más defectuoso del año.
Además, el bajo rendimiento no es exclusivo de su SUV, ya que el Model 3 también registra una alta tasa de fallos con un 13,1%, consolidando a Tesla como la marca que concentra la mayor cantidad de problemas en el segmento de vehículos eléctricos nuevos.
Un vídeo de YouTube le ha ahorrado miles de euros
Estos defectos hacen que estos coches tengan que ir recurrentemente al taller. Lógicamente, esto supone un gasto enorme de dinero. Tampoco ayuda que el servicio técnico de Tesla entregue unas facturas desorbitadas.
La solución cada vez más recurrente para muchos usuarios es la de reparar ellos mismos sus coches, una alternativa mucho más asequible que recurrir a los talleres oficiales.
Este es el caso de un propietario de un Tesla Model S P85D en Finlandia. Según detalla Híbridos y Eléctricos, este propietario se ha podido ahorrar los 15.000 euros que le pedía un taller de la marca americana gracias a su paciencia, un vídeo de YouTube y un secador de botas.
Joni, un finlandés de 32 años, estaba cargando su Tesla S de 2016, con el que ya había recorrido 220.000 km, cuando mostró un aviso de batería baja.
Su primera reacción fue avisar al servicio técnico oficial que, tras revisarlo, diagnosticó un fallo de batería y le pasó un presupuesto de nada menos que 15.000 euros para su reparación.
Al ver esta cifra, Joni intentó repararlo por sus propios medios. Algo que hizo debido "a que la garantía del coche ya no estaba vigente y yo no tenía interés en pagar esos 15.000 euros".
Tras investigar, "me di cuenta de que sería posible si preguntaba a aquellos que saben, y encontré muy buenas instrucciones y muchos vídeos para repararlo en Internet".
Joni no contaba con ninguna formación mecánica y sabía que trabajar con una batería de alto voltaje puede llegar incluso a ser mortal. Por eso, recomienda que "solo profesionales deberían reparar baterías de coches eléctricos".
Por suerte, su batería estaba en buen estado, el problema era que "la tapa superior de la batería se había oxidado y, por condensación, se había filtrado algo de agua al interior de la misma". Es cierto que para poder sacar la batería, cuyo peso es de 500 kg, tuvo que recurrir a un elevador hidráulico.
Una vez fuera, Joni tuvo que secar el interior de la batería, algo que hizo utilizando un potente secador de botas, un secador especializado a la venta en países nórdicos y que tuvo funcionando a lo largo de dos semanas.
Con esto listo y seco, al propietario solo le faltaba sustituir la válvula de presión, colocar una nueva tapa de acero inoxidable y sellar la misma; algo que hizo, de nuevo, recurriendo a tutoriales de YouTube.
Utilizando los conocimientos de la red, la factura de Joni pasó de 15.000 euros que le pedía Tesla, a gastarse "apenas unos cientos de euros".
Sin embargo, como él mismo reconoce, tuvo mucha suerte. "Las baterías pueden tener muchos problemas; y no todas pueden arreglarse tan fácilmente como la de mi coche", concluye.
