Es el modelo más desconocido de McLaren, y con él comenzó todo. Una unidad del padre del F1, el M6GT, ha sido minuciosamente restaurada para estar en Goodwood

El McLaren M6GT es una joya de la historia de la marca, el primer intento de la compañía de construir un superdeportivo de calle.
Mucho antes de que el McLaren F1 se convirtiera en uno de los superdeportivos más aclamados de la historia, Bruce McLaren ya tenía una idea muy clara: su compañía no debía limitarse a fabricar coches de competición. El fundador de la marca británica soñaba con crear un automóvil de carretera que trasladara la tecnología, el espíritu y la filosofía de los circuitos a los clientes particulares y su primer proyecto para hacerlo realidad fue el McLaren M6GT.
Se trata de un modelo poco conocido fuera del círculo de aficionados, pero que representa el verdadero origen de la historia de los coches de calle de la compañía.
El M6GT nació directamente del programa de competición M6A, utilizado por McLaren en carreras de resistencia, algo que quedaba patente en un diseño que combinaba soluciones aerodinámicas procedentes de las carreras, una construcción ligera y unas proporciones claramente enfocadas al rendimiento.
Bruce McLaren utilizó personalmente el primer prototipo como vehículo de transporte diario para acudir a reuniones y eventos deportivos, demostrando que su intención no era crear un simple ejercicio de diseño, sino un auténtico coche de carretera. Sin embargo, aquel proyecto quedó interrumpido tras la muerte del fundador en 1970 y nunca llegó a producirse en serie.
Así, tuvieron que pasar aproximadamente 25 años para que aquella visión se hiciera realidad con el nacimiento del McLaren F1, un modelo que recuperó muchos de los principios del M6GT.
Ahora, McLaren ha recuperado esa visión original con una unidad del M6GT restaurada íntegramente por McLaren Special Operations (MSO) y que se va a presentar en el Goodwood Festival of Speed.

El trabajo de restauración ha sido completamente minucioso. MSO ha creado el coche desde cero utilizando moldes originales de la carrocería y materiales de referencia conservados en los archivos de McLaren. El objetivo era mantener la máxima fidelidad posible a la intención inicial de McLaren, combinando componentes restaurados con piezas nuevas fabricadas específicamente para esta unidad.
El chasis procede de un M6A de competición construido en la época y ha sido verificado comparándolo con vehículos históricos de referencia de McLaren, la carrocería fue recreada utilizando moldes originales encontrados en Reino Unido y en el habitáculo se encuentra el cockpit original derivado de los coches de competición M6GT de los años setenta, alrededor del cual los especialistas de MSO han fabricado de manera artesanal elementos estructurales ocultos como el arco de seguridad, los refuerzos traseros, las estructuras internas de la carrocería o el cableado.
En el interior destacan el pomo de la palanca de cambios fabricado en madera de nogal maciza, torneado a mano para reproducir el diseño original, así como los asientos tapizados en vinilo personalizado con costuras térmicas en color verde, un guiño a la herencia deportiva de McLaren. También fue necesario escanear la forma específica del parabrisas para fabricar una unidad que respetara el perfil del diseño original.

A nivel mecánico, la suspensión original del M6GT se ha restaurado y reconstruido con piezas específicas, incluyendo rodamientos de medidas imperiales que ya no se fabrican habitualmente. Incluso los detalles más pequeños han recibido un tratamiento especial: los remaches de aluminio utilizados en la carrocería siguen el estilo original y se instalaron por especialistas procedentes de la industria aeroespacial.
Bajo la carrocería se mantienen un motor y una caja de cambios fieles a la época, siendo el propulsor un V8 ‘small block’ con culatas tipo ‘camel hump’, exactamente como establecía la especificación original del M6GT.
La unidad restaurada luce además un acabado exclusivo denominado ‘Colnbrook White’, un color blanco crema que le otorga un aspecto muy elegante y que fue creado en homenaje al lugar donde Bruce McLaren desarrolló sus primeros proyectos de carretera.
La fábrica estaba situada bajo la ruta de vuelo del entonces conocido como London Airport, posteriormente Heathrow, una ubicación elegida por Bruce para estar cerca de su trabajo sin perder tiempo antes de viajar a las carreras internacionales. La combinación exterior blanca con detalles interiores verdes recuerda también al primer McLaren de Fórmula 1, el M2B de 1966, decorado con esos mismos colores como una firma personal del fundador.
Jon Simms, director de MSO, ha declarado: “El M6GT: Restored by MSO ha sido un trabajo de artesanía y dedicación para el equipo y ha servido tanto como una formación técnica como un recordatorio vivo de la ambición de Bruce de llevar a McLaren más allá de los circuitos. Este coche ocupa un lugar único en nuestra colección: es un homenaje a los orígenes de la compañía y una inspiración para su futuro”.


