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Reportaje

Motor

Las cajas negras en el coche serán obligatorias en seis meses: así funcionan

Cajas negras

Los sistemas de seguridad que incluyen los coches son, cada vez, más numerosos y sofisticados. Algunos llegan por necesidad, muchos son evoluciones de los que ya existen y otros llegan impuestos por las autoridades. Este es el caso de las cajas negras de los coches, que serán obligatorias en 2021 y en 2022. ¿Llegarán en dos fases? No, cada una cumplirá un cometido diferente que os explicamos a continuación.

Dentro de seis meses todos los vehículos que salgan de las líneas de producción tendrán que contar con un sistema que registrará su consumo real a lo largo del tiempo, el OBFMC (On-board Fuel and/or Energy Consumption Monitoring). Lo cierto es que el Reglamento de la Unión Europea 2018/1832 estableció que los modelos homologados lo incorporaran a partir de 2020, una obligación que llega el próximo mes de enero para los vehículos matriculados a partir ese momento.

Consumo

La norma Euro 6

¿Por qué llegan estas cajas negras de consumo? La respuesta la tiene la norma Euro 6d-ISC-FCM. Tal y como indica, las marcas deben incluir en sus coches un dispositivo que lleve un control exhaustivo del consumo (combustible o energía eléctrica) con una precisión que cumpla con las especificaciones establecidas. Este indicador, como os podéis imaginar, es el OBFCM que, como decíamos, debe garantizar la exactitud de esta información con un margen de un 5% por encima y por debajo.

La información de las cajas negras del consumo

Los datos sobre consumo que graba el OBFCM son distintos a los que te muestra el ordenador de a bordo que tienes en el coche. Estos serán los apuntes que haga:

  • Consumo total.
  • Caudal de combustible.
  • Volumen consumido según la distancia recorrida.
  • Velocidad.
  • Régimen de giro del motor.

Esta información se registra desde la fabricación hasta el reciclaje del coche y se puede extraer y consultar en cualquier momento. 

Cajas negras

El objetivo del OBFCM

La misión de estas cajas negras es doble. Por un lado desempeñan un papel clave para saber si los fabricantes han hecho algún ajuste que les ayude a mejorar sus cifras en las pruebas del Ciclo WLTP. Por otro lado, son una herramienta muy útil para los conductores porque les permite conocer el consumo real de un coche. En cualquiera de los dos casos la información será totalmente anónima. El único fleco que queda por pulir es la frecuencia con la que se comprobarán los datos.

Las cajas negras, los microhíbridos y los enchufables

Y al hilo del último punto surge la controversia que rodea al OBFCM. Como os hemos explicado su misión pasa por monitorear el consumo real de un coche, independientemente de si está impulsado por combustibles tradicionales o por electricidad. La exactitud de estos datos pone a los híbridos enchufables y a los microhíbridos entre la espada y la pared. La razón es simple: unos y otros aprovechas los resquicios legales de las pegatinas de la DGT para conseguir las que más beneficios incluyen, las Eco y las Cero.

Cajas negras

En el caso de los híbridos enchufables, el OBFCM recogerá el consumo del motor térmico y de la batería esclareciendo el uso real que se hace de estos modelos. Y es que la mayoría de los conductores no los recargan a diario y, por lo tanto, no circulan en modo eléctrico. La consecuencia evidente es que sus consumos son semejantes a los de un vehículo de combustión, pero lucen la pegatina Cero en el parabrisas. 

Con los microhíbridos de 24 V o 48 V pasa algo parecido. En teoría son coches pensados para ser muy eficientes ya ahorrar combustible porque liberan al motor térmico de todas aquellas acciones que no sean mover las ruedas. Sin embargo la práctica es diferente porque estos beneficios no son tan obvios como presumen… y el OBFCM sacará esto a la luz.

Cajas negras

2022: llegan las cajas negras de los coches

Como decíamos antes, este sistema dará el relevo a las cajas negras con las que estarán equipados los coches a partir de 2022. Fueron incluidas por el Parlamento Europeo en el Reglamento General de Seguridad en 2019 y lo cierto es que funcionarán de forma parecida a las de los aviones, aunque con algunas diferencias: podrán monitorear y almacenar determinados datos. Así son y así funcionarás las cajas negras de los coches.

 

El objetivo de las cajas negras

El objetivo de estas cajas negras será analizar los accidentes para determinar cuáles fueron las causas, pero no será el único. Esta labor será de vital importancia para mejorar los coches, reformar la normativa para reducir la siniestralidad o saber si las campañas de tráfico funcionan. Y es que pueden almacenar casi cualquier dato que pueda controlarse por la electrónica del coche.

Así las cosas registrarán información sobre la velocidad de conducción, el comportamiento del coche, el estado de los sistemas de seguridad, la ubicación, los movimientos de la dirección, la aceleración y la desaceleración.

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La privacidad de los datos

Al hablar de esta información sensible es inevitable que se genera un debate en torno a su privacidad. La misión de las cajas negras no es multar a los conductores por sus acciones: sólo podrán utilizarse como carga probatoria para culpar a alguien cuando haya un siniestro previo. A esto hay que añadir que son completamente anónimas y no están asociadas al coche; es más, la UE establece que en ellas no puede aparecer el número de bastidor completo y que deben poder extraerse.

 

Y es que aunque no se podrán desconectar, no grabará imágenes de ningún tipo y tampoco registrará las conversaciones del habitáculo como sí hacen las de los aviones. Por otro lado, ese almacenamiento se llevará a cabo en un flujo cerrado, es decir, los datos no se podrán guardar fuera del sistema y estarán protegidos frente a la manipulación y el uso indebido. La Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal se encarga de ello.

Cajas negras

¿Cómo son las cajas negras de los coches?

Físicamente son de acero, no serán de color negro y medirán algo menos de diez centímetros. Lo realmente interesante está en su interior. Su sistema operativo es la interfaz entre los diversos sensores exteriores y el sistema de archivos y el hardware de memoria principal. Éste, normalmente, es un chip de memoria flash: un eMMC (controlador multimedia incorporado), un UFS (almacenamiento flash universal) o, incluso, una tarjeta SD. 

¿Cómo funcionan las cajas negras?

Ubicadas debajo del asiento del conductor, bajo la moqueta y atornilladas al chasis, su funcionamiento básico es el siguiente: almacena todo lo que pasa a lo largo los 30 segundos previos al accidente y durante los 5 posteriores. Vamos a profundizar en este proceso.

 

En el momento en el que los sensores detectan un accidente, el sistema operativo se pone en marcha y activa el sistema de archivos. Éste organiza y estructura toda la información del incidente en el hardware de la memoria en un formato estándar. El siguiente paso llega de la mano del investigador, que conectará la caja negra a un ordenador para comprobar qué datos ha guardado.

Estos dispositivos sólo se centran en los momentos anteriores y posteriores al incidente, pero hay otras que son capaces de registrar los datos de un viaje completo. Sin embargo, la misión de estos es diferente ya que esa información se emplea, por ejemplo, para esclarecer los riesgos de conducción que pueden darse.

Cajas negras

Los efectos secundarios de las cajas negras

Según la Unión Europea, las cajas negras constituyen una herramienta de investigación muy valiosa para monitorear o validar nuevas tecnologías de seguridad, establecer límites de tolerancia humana y registrar velocidades de impacto. Al mismo tiempo, reconoce que pueden tener efectos secundarios entendidos desde un punto de vista positivo.

Las autoridades europeas creen que la presencia de las cajas negras puede influir en nuestro comportamiento al volante. Desde su punto de vista, llevar un dispositivo que evalúa nuestra forma de conducir puede condicionar nuestras maneras mejorándolas y llevándonos a cumplir al pie de la letra toda la normativa. Y, por último, es información que puede llegar a emplearse ante una compañía de seguros para que reduzca la prima de nuestra póliza.

 

No son novedad

El Reglamento General de Seguridad de la UE ha fijado su llegada para 2022, pero muchos los fabricantes como General Motors, Ford, Isuzu, Mazda, Mitsubishi, Subaru, Suzuki y Toyota cuentan con dispositivos electrónicos semejantes.

Se trata de los EDR (Event Data Recorder). Van incorporados a la centralita del coche y la mayor parte de los conductores no conocen su existencia. La razón es simple: los fabricantes no permiten el acceso a ese tipo de datos porque lo único que hacen con ellos es comprobar que los sistemas de seguridad con los que están equipados sus modelos funcionan correctamente.

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