La maldición de Monterey: este año han ardido dos carísimos coches únicos

En ambos casos, se incendió el camión que los transportaba.
La Monterey Car Week es un evento anual en el que se junta la créme de la créme del mundo del motor, una semana en la que se dan cita coches del más alto nivel, caros, exclusivos y lujosos tanto del presente como del pasado. Es por eso que, si hay algún tipo de incidente, las consecuencias económicas tienden a ser desastrosas.
No son muy habituales, pero cuando ocurren, son de los que duelen. En la edición de 2024 no ha habido uno, si no dos incendios, que han hecho que dos carísimos coches hayan sido pasto de las llamas y prácticamente reducidos a cenizas.
El primer caso fue el de un Ford Ghia Probe Concept, un prototipo extremadamente raro que empezó a quemarse mientras estaba ya en el remolque abandonado el evento.
El modelo era propiedad de Scott Grundfor Company, quien, tras viralizarse las primeras imágenes en TikTok, confirmó en un post de Instagram lo ocurrido.
En la publicación señalaba: “Con profunda tristeza y gran pesar hemos perdido nuestro prototipo Ford Ghia Probe I de 1979 en un accidente en la carretera a última hora del domingo después de mostrar el coche en el Pebble Beach Concours d'Elegance”.
Eso sí, el consuelo que les quedaba es que, al menos, el miembro del equipo que estaba al volante del camión salió ileso y no se vio afectado por las llamas.
No se puede decir lo mismo del Ford, que acabó completamente calcinado y parece altamente improbable que pueda ser devuelto a su estado original:
Si un fuego en un evento así, con las medidas de seguridad que hay para proteger a los coches, es raro, todavía más lo es que produzcan dos y, además, en circunstancias muy similares, pero eso es precisamente lo que ha ocurrido en esta edición.
La segunda víctima de las llamas ha sido un Hispano-Suiza J12 Vanvooren Cabriolet del año 1934, un modelo que estaba valorado 2 millones de dólares.
También acudió a la Monterey Car Week para participar en el Pebble Beach Concours d'Elegance, concretamente en la categoría J-1: European Classic Touring Early. Y lo cierto es que le había ido muy bien, puesto que se hizo con el segundo puesto.
Sin embargo, a su propietario, el billonario Michael Kadoorie, no le dio tiempo a disfrutar del premio y es que, mientras abandonaba el evento, cuando ya se encontraba en la autopista, el tráiler que lo estaba transportando comenzó a arder y no hubo manera de salvar al automóvil, que quedó reducido a su esqueleto.
Lógicamente, que haya ocurrido dos veces en el mismo evento en dos modelos tan valiosos ha hecho que más de uno arquee la ceja, pero desde el cuerpo de bomberos afirman que no hay ningún indicativo de que haya sido algo provocado.
El jefe de la División de Bomberos de Monterey, Chris Grogan, ha declarado: "Es algo inusual que un evento como este ocurra dos veces. Ninguno de los dos [fuegos] parece sospechoso. Es sólo una racha de mala suerte”.