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Noticia

La explicación científica de por qué viajar en coche te da sueño

Por qué viajar en coche da sueño

Y no tiene que ver con lo bien o lo mal que lo haga el conductor

Hay dos tipos de personas en lo que a viajar en coche se refiere. Los que lo pasan fatal porque se marean y los que están deseando que llegue el momento porque saben que se van a pegar una buena siesta.

Ambos casos están científicamente probados y no se producen ni por sugestión ni porque la persona haya comido o bebido más de la cuenta (aunque esto también influye) sino por las reacciones de nuestro organismo a los movimientos que se producen en el interior del coche.

Los que se marean en el coche sufren lo que científicamente se llama cinetosis o mareo por movimiento y se puede producir cuando viajamos en coche, avión, barco o cualquier otro medio de transporte. Este malestar se deben a que las informaciones que recibe nuestro cerebro no están equilibradas con los responsables del equilibrio, es decir, nuestros oídos.

Para evitar lo mal que se pasa, Citroën ha inventado unas gafas que eliminan la sensación de mareo, en este vídeo puedes ver cómo funcionan:

Luego lo están los que, si no conducen, lo llevan mucho mejor porque poco después del que el motor se ponga en marcha se dejan llevar por Morfeo y terminan haciendo del viaje en coche un agradable rato de siesta.

Para aquellos que por más que lo intenten no consigan evitar quedarse dormidos cuando viajan en coche también hay una explicación científica. Que sepamos no tiene nombre, pero es el resultado del efecto que las vibraciones de baja intensidad que emite el coche producen en el cerebro de sus ocupantes.

De acuerdo con un estudio publicado por la RMIT University de Melbourne (Australia), estas vibraciones se transmiten a través de los asientos. Para comprobarlo, la universidad australiana colocó a los voluntarios en un simulador que reproducía el mismo tipo de vibraciones de baja frecuencia que se producen en los coches y los camiones. Y los resultados revelaron que a los quince minutos, las personas comenzaban a sentir somnolencia; a la media hora, la sensación de sueño ya era muy evidente; y alcanzaba su punto máximo a partir de los 60 minutos.

Este mismo estudio afirma que durante el viaje el coche emite otras vibraciones que son las que hacen que el conductor se mantenga despierto y alerta y consiga vencer las somnolencia. Menos mal...

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