Estos son los 3 nuevos radares que ha puesto la DGT en Pontevedra

La DGT ha ampliado el número de radares de los que disponía en las carreteras de Pontevedra. En los últimos meses ha instalado 3 nuevos cinemómetros.
En Pontevedra hay una importante presencia de radares de la Dirección General de Tráfico. La DGT cuenta con más de medio centenar de estas cámaras encargadas de vigilar a los conductores que circulan por encima de los límites de velocidad establecidos en sus vías. Ahora, Tráfico ha añadido otros 3 nuevos radares para intensificar la lucha contra los excesos de velocidad.
De este modo, en las carreteras pontevedresas ya hay 53 radares. Destaca que, a pesar del número, solo tres son radares de tramo, y dos de ellos se han instalado en los últimos meses. A continuación te mostramos dónde están los nuevos radares y te revelamos cuáles son las carreteras que más cinemómetros tienen en la provincia.
Aquí están los 3 nuevos radares de la DGT en Pontevedra
A los 50 radares con los que ya contaba la provincia de Pontevedra, la DGT ha sumado otros tres más en los últimos meses. Estas son sus ubicaciones exactas:
- N-550: se trata de un radar fijo situado en el punto kilométrico 84.15 de esta carretera en sentido creciente.
- PO-340: es uno de los dos nuevos radares de tramo que la DGT ha instalado en Pontevedra. Se ubica en el kilómetro 4.3 en sentido decreciente, con una extensión de 1.980 metros.
- PO-340: el segundo nuevo radar de tramo que hay en las carreteras pontevedresas se encuentra en el punto kilométrico 6.28, con una extensión de 1.980 metros y orientado en sentido creciente.
Si quieres consultar el resto de ubicaciones de los radares de la DGT en Pontevedra, aquí encontrarás la lista al completo.
La carretera con más radares de la provincia
En Pontevedra hay una carretera que tiene más radares que el resto de vías que discurren a lo largo y ancho de la provincia gallega. En concreto, se trata de la N-550, una carretera nacional donde hay un total de siete radares repartidos en unos 70 kilómetros de recorrido. Cuatro de estos radares son fijos y los otros tres móviles, vigilando entre los puntos kilométricos 91.500 y 155.840.
Por otro lado, la segunda carretera con más radares en Pontevedra es la A-55, con un total de seis (todos ellos fijos). Le sigue la N-640 con un total de cuatro, de los cuales tres son móviles y el último fijo.
Las armas de la DGT para luchar contra las infracciones de tráfico
Actualmente, la DGT cuenta con todo un arsenal de radares con los que trata de dar caza a diario a los conductores que circulan por encima de los límites de velocidad. En 2025, la DGT tiene en su haber más de 2.000 radares de velocidad, de los cuales 1.325 son móviles, otros 780 son fijos y 92 son de tramo.
Pero esto no es la única arma con la que cuenta Tráfico para vigilar las carreteras y hacer cumplir los límites de velocidad. También tienen varios helicópteros Pegasus y diferentes drones con los que vigilan las carreteras desde el aire. Incluso utilizan furgonetas y motocicletas camufladas con para interceptar a los que infrinjan las normas de tráfico.
Y por si todo esto no fuera suficiente, en los planes de la DGT para este año figura la instalación de 122 nuevos radares de tramo en diferentes puntos de la red nacional de carreteras. De este modo, Tráfico duplicará su arsenal de radares de tramo en apenas unos meses, pasando de los 92 que hay actualmente, a los 214 con los que acabará el año.
Multas por exceso de velocidad en España en 2025
Si te cazan uno de los más de 2.000 radares que la DGT tiene en España, te enfrentas a multas que van desde los 100 euros hasta los 600 euros, en función de la velocidad a la que se exceda el límite y su gravedad.
Además, las multas por exceso de velocidad llevan ligada la retirada de puntos del carné de conducir en todos los casos, a excepción de las multas graves de 100 euros, que están exentas. De este modo, puedes perder entre 2 y 6 puntos, una vez más, en función de la velocidad la que se exceda el límite establecido en cada vía.
Al mismo tiempo, exceder el límite de velocidad por encima de un máximo establecido para cada tipo de vía se considera un delito contra la seguridad vial. Tipificado en el Código Penal, esta infracción conlleva penas de prisión de 3 a 6 meses, una multa de 6 a 12 meses, trabajos en beneficio de la comunidad entre 31 y 90 días, y la privación del derecho a conducir entre 1 y 4 años.
