Comparativa: Skoda Elroq 85, Volvo EX40 Single Motor Ext. Range: dos SUV eléctricos con buena autonomía y mucho espacio

Sí, los coches eléctricos ya se consiguen a precios más accesibles. Pero cuando la autonomía y el espacio son importantes, entran en juego el Skoda Elroq y el Volvo EX40. ¿Cuál es la mejor compra?
Mientras que el segmento de los coches eléctricos pequeños está recibiendo muchos nuevos modelos en estos días, en otros segmentos también se libra una dura batalla. Los SUV totalmente eléctricos, que alguna vez representaron la puerta de entrada a la electromovilidad, ahora deben justificar cada vez más su existencia.
¿Realmente se necesita tanto SUV por tanto dinero? Eso es lo que deben demostrar aquí el Skoda Elroq y el Volvo EX40. ¿Cuál es la mejor compra?
Interior
El Skoda toma un camino interesante: técnicamente es un Enyaq reducido, y por delante y por detrás se parece tanto a su hermano mayor que es difícil diferenciarlos. Un efecto secundario: el espacio interior es extraordinario, también gracias a su distancia entre ejes, que con 2,77 metros sigue siendo igual de larga.
Cuatro pasajeros se sientan increíblemente cómodos y pueden cargar una buena cantidad de equipaje con entre 470 y 1580 litros de capacidad. Incluso los conductores con aspiraciones deportivas se sentirán a gusto en el Elroq, cuyos asientos pueden ajustarse a una posición más baja que los del Volvo. Quien quiera algo aún más deportivo, puede elegir la versión Sportline. Los checos, en cambio, nos enviaron la versión básica, equipada con varios paquetes.
Por lo demás, el Elroq ofrece en detalle lo que ya se conoce del renovado Enyaq: un sistema de infoentretenimiento fluido, con numerosos submenús que, sin embargo, están bien estructurados y se explican solos con solo pulsar un botón de información. La calefacción de la batería del Elroq se puede activar mediante un botón o introduciendo una ruta en el navegador.
Consume algo de electricidad, pero aumenta la potencia de carga rápida si es necesario (hasta un máximo de 175 kW). A esto se suma un pequeño cuadro de instrumentos y un enorme head-up display con funciones de realidad aumentada, que el Elroq esconde de forma algo poco elegante tras una moldura negra de plástico. Pero es una mínima queja en un interior que raya a gran altura.
El EX40, más convencional y más pequeño
El Volvo presenta una estructura más convencional: dos grandes pantallas, pero aquí no se proyecta nada en el parabrisas. A cambio, Android Automotive con navegación Google Maps proporciona datos de tráfico actualizados y planifica automáticamente las paradas de carga en rutas largas, al igual que el sistema del Skoda.

Fuera de eso, el sistema de infoentretenimiento se presenta notablemente más reducido. Modos de conducción –salvo un botón de "Sensación de dirección deportiva"– no hay en el EX40. Sin embargo, tiene una ventaja sobre el Elroq: un modo de conducción con un solo pedal, que permite regenerar energía hasta detenerse sin usar el freno.
Una medida curiosa: Volvo ha eliminado el botón de encendido/apagado que tenían los modelos de combustión, reemplazándolo por un antiestético botón ciego. Al pisar el acelerador se activa el motor; si se abandona el asiento del conductor y se abre la puerta, se apaga. El talón de Aquiles: si uno se queda sentado en el coche tras llegar a destino, se queda con el "motor encendido", incluso las luces cortas siguen encendidas. En ese sentido, hubiéramos preferido conservar el botón para poder intervenir manualmente.

El espacio en el EX40 también es, en general, satisfactorio, pero no puede competir con el espacioso Elroq, ni en el acceso al interior, ni en el espacio disponible en los asientos delanteros, traseros o en el maletero.
A bajas temperaturas, los consumos de fábrica se disuelven
Ambos vehículos tuvieron que realizar nuestra prueba de consumo a unos gélidos menos dos grados. El resultado: ambos consumieron exactamente 28,5 kilovatios hora cada 100 kilómetros, incluyendo las pérdidas de carga, lo que poco tiene que ver con los valores de fábrica (Skoda: 16,3, Volvo: 17,1). No es tanto un problema específico de estos dos modelos, sino el estado actual de la tecnología.
Así, el Elroq logra una autonomía de 323 kilómetros, y el Volvo, 325. Cabe señalar que la bomba de calor en el Skoda cuesta un extra, mientras que en el Volvo viene incluida. Por lo demás, el Elroq lleva ventaja en carretera. No solo deja atrás al EX40 según los datos objetivos (6,6 contra 7,0 segundos para alcanzar los 100 km/h), sino que también transmite una sensación subjetiva de mayor deportividad. Los conductores del Skoda disfrutan de una enorme ola de par motor de 545 Nm, y los 286 CV se sienten reales.

Además, el Elroq tiene una tracción más orientada al eje trasero, empuja con soltura en carga parcial y permite adaptar el estilo de conducción mediante una suspensión regulable opcional. En trayectos largos también impresiona con su tecnología inteligente, sin tener nada que envidiar a su hermano mayor, el Enyaq.
En rotondas, límites de velocidad cambiantes y curvas cerradas, el Elroq anticipa la regeneración, y ofrece diversos asistentes de aparcamiento (por app, por modo de enseñanza o de forma autónoma con el conductor dentro) y una función Plug-to-Charge, que permite dejar la tarjeta de carga en el bolsillo. El Elroq se comunica con la estación a través del conector y libera la carga.
Esto último también lo ofrece el EX40, así como una velocidad máxima de 180 km/h y un tiempo de carga (del 10 al 80%) de 28 minutos, en ambos casos. Sin embargo, el tren motriz del sueco se siente algo más contenido desde abajo, como si Volvo lo hubiese restringido a propósito.
A esto se suman un nivel de ruido algo más elevado, una distancia de frenado 3,6 metros más larga con frenos calientes y un radio de giro mayor en 1,5 metros (11,5 metros). La suspensión del Volvo no es regulable, por lo que sus amortiguadores deben ofrecer un compromiso práctico. Este es aceptable, pero en ocasiones se siente bastante rígido. Las llantas de 20 pulgadas opcionales podrían haberse evitado.
En el haber del Volvo figura una mayor capacidad de remolque de 1.500 kilogramos (Skoda). También la carga vertical es mayor: 100 frente a 75 kilogramos, lo que permite transportar hasta cuatro bicicletas eléctricas.
Conclusión
Al final, es una decisión clara: el Elroq no solo es más ágil y rápido, sino que también ofrece más espacio y sistemas de asistencia más modernos, por un precio claramente más bajo. El Volvo también tiene su encanto y destaca en conectividad gracias a su sistema de infoentretenimiento, pero cuesta claramente demasiado para lo que ofrece.